15 abril, 2026

General Motors Venezolana C.A. pretende despedir 1.100 trabajadores

Valencia, 14 de octubre de 2009. Robinson Fermin y Juan Carlos Ospina, trabajadores de General Motors Venezolana C.A., recorrieron este miércoles los distintos medios de comunicación existentes en la ciudad para denunciar la política anti-obrera de la multinacional, que pretende dejar cesantes a más de mil trabajadores, en abierta complicidad con Sinvesoc, organización sindical que se reclama bolivariana pero que se ha distinguido durante este período por ser el brazo ejecutor de la política de suspensiones y despidos de trabajadores.

Valencia, 14 de octubre de 2009. Robinson Fermin y Juan Carlos Ospina, trabajadores de General Motors Venezolana C.A., recorrieron este miércoles los distintos medios de comunicación existentes en la ciudad para denunciar la política anti-obrera de la multinacional, que pretende dejar cesantes a más de mil trabajadores, en abierta complicidad con Sinvesoc, organización sindical que se reclama bolivariana pero que se ha distinguido durante este período por ser el brazo ejecutor de la política de suspensiones y despidos de trabajadores.

Los mencionados trabajadores afiliados a SUTRA-AUTOMOTRIZ, manifestaron que «contrario a lo anunciado por la empresa, en el sentido de que a mediados de septiembre se habría reactivado totalmente la planta ensambladora en Valencia y reincorporado al 100% de la plantilla de personal, lo cierto es que aún se encuentran por fuera de la producción cerca de 1.100 trabajadores, a los cuales se les cancela sus salarios en forma irregular y ahora les amenaza con el despido.»

Señalaron los trabajadores, que lo preocupante de la situación es que «el Secretario General de Sinvesoc, es quien cumple el papel nefasto de informarle a los trabajadores que quedan suspendidos y que deben irse para sus casas. Dichas suspensiones no cuentan con un documento que lo confirme, situación por la cual los trabajadores se encuentran en total estado de indefensión ante los patronos y la burocracia sindical que se presta para estas prácticas anti-obreras.»

Informaron que Sutra-automotriz adelantó la gestión ante el Ministerio del Trabajo para solicitarle que citara a la empresa a una Mesa de Diálogo para solventar la situación, pero luego de dos convocatorias realizadas, la primera el 29 de septiembre y la segunda el 9 de octubre de este año, los representantes de la parte patronal no se hicieron presentes, demostrando con ello su actitud intransigente y violatoria de las leyes laborales y de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Alianza GMV y Sinvesoc

Los afiliados a Sutra-automotriz realizaron una asamblea y recogieron las firmas suficientes para activiar el proceso eleccionario de la organización sindical. Sin embargo, «hemos sido notificados que la empresa tomó la decisión inconsulta de trasladar todos nuestros afiliados hacia Sinvesoc y por si fuera poco desde hace más de 9 meses viene reteniendo los descuentos que se le hacen a los trabajdores sindicalizados, en una clara demsotración que existe una sólida alianza entre la multinacional y Sinvesoc para liquidar a una organización sindical que tiene una trayectoria histórica y cuenta con el respaldo de los trabajadores».

Otra denuncia sobre la complicidad de Sinvesoc y la multinacional, «se demuestra en el hecho de que los dirigentes de la mencionada organización sindical, ayudaron a estafar a los trabajadores con los cupos de vehículos que a cada trabajador le corresponde por convención colectiva. Hace poco menos de un año cuando el automóvil Optra tenía un precio de comercialización de 92 mil BF, la empresa hizo una licitación y le entregó 33 mil BF a cada trabajador en compensación por el cupo. Ahora, la empresa, con la ayuda de la directiva sindical de Sinvesoc volvió a recurrir al mecanismo de la licitación, pero en esta ocasión sólo entregó a cada trabajador la suma de 4.500 BF. Cuando los trabajadores reclamaron a los dirigentes sindicales por el engaño, éstos respondieron que si no querían entonces tenían 48 horas para conseguir los 142 mil BF, que ahora cuesta el mismo vehículo, lo que era imposible lograr de la noche a la mañana, para hacer uso de la opción de compra del vehículo».

Continaundo con su relato, los denunciantes de Sutra-automotriz manfiestaron que esta situación «trajo como consecuencia la confrontación física entre los trabajadores y los propios dirigentes sindicales, que ahora se han dividido en dos bandos acusándose mutuamente de corruptos y ladrones.»

«En este marco de crisis interna, la empresa arremete contra los trabajadores y se apoya en estos sinvergüenzas, para solicitar el despido de 1.000 trabajadores.» Razón por la cual solicitan a las autoridades competentes un pronunciamiento y su intervención inmediata para impedir que se sigan violentando los derechos de más de 1.000 trabajadores suspendidos y qeu están amenazados con el despido de sus puestos de trabajo».

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