17 enero, 2026

Gran Bretaña: Congreso de Sindicatos (TUC) resuelve tomar medidas de lucha

Los sindicatos británicos abrieron hoy la puerta a una posible huelga general en el Reino Unido para protestar contra los recortes previstos por el Gobierno, al votar por mayoría a favor de tomar «medidas de fuerza coordinadas».

Los sindicatos de la confederación sindical Trade Union Congress (TUC), que celebra desde hoy su congreso anual en Manchester (norte de Inglaterra), apoyaron una moción que incluye la posibilidad de «construir una amplia alianza de sindicatos y comunidades bajo amenaza».

Los sindicatos británicos abrieron hoy la puerta a una posible huelga general en el Reino Unido para protestar contra los recortes previstos por el Gobierno, al votar por mayoría a favor de tomar «medidas de fuerza coordinadas».

Los sindicatos de la confederación sindical Trade Union Congress (TUC), que celebra desde hoy su congreso anual en Manchester (norte de Inglaterra), apoyaron una moción que incluye la posibilidad de «construir una amplia alianza de sindicatos y comunidades bajo amenaza».

Antes de la votación, el secretario general de TUC, Brendan Barber, advirtió de que las medidas previstas para atajar el enorme déficit estatal convertirán a Gran Bretaña en un «lugar más oscuro y más aterrador».

Barber alertó de que los recortes del Gobierno de coalición encabezado por el conservador David Cameron no eran algo «temporal», sino «una reducción permanente de los servicios públicos y del estado de bienestar».

El secretario general precisó que esas medidas no eran «tanto una necesidad económica como un proyecto político motivado por un clamor ideológico para lograr un Estado pequeño».

Los sindicatos argumentan que los recortes proyectados, que ya se han empezado a aplicar, son demasiado radicales e inmediatos y pondrán en peligro la recuperación económica.

Un informe divulgado por ellos este fin de semana revelaba que 150.000 personas han perdido ya o van a perder próximamente su trabajo en alrededor de 150 organismos públicos.

El Gobierno ya ha adelantado que prevé retirar 32.000 millones de libras de la economía (38.700 millones de euros), entre aumentos de los impuestos y reducción del gasto público, a partir de abril de 2011, que se sumarán a los 8.900 millones ya recortados este año.

El verdadero alcance de los recortes, que pretenden reducir un déficit que se cifra en 155.000 millones de libras (186.000 millones de euros), se sabrá el próximo 20 de octubre, cuando el ministro de Economía, George Osborne, presente su informe de «revisión del gasto», con recortes previstos de al menos un 25 por ciento en todos los ministerios menos Sanidad y Desarrollo Internacional.

«Lo que nos quiten ahora llevará generaciones reconquistar. Unos servicios públicos decentes son el pegamento que mantiene unida a la sociedad civil y los disminuimos a nuestro antojo», señaló Barber en el 142 congreso del TUC, el primero sin un Gobierno laborista desde 1996.

Ante esta situación, los sindicatos dejaron claro al Gobierno de Cameron que los trabajadores están dispuestos a ir a la huelga contra los recortes presupuestarios.

El Trades Union Congress (TUC), la confederación que reúne a la mayoría de sindicatos del Reino Unido, adoptó en el primer día de su congreso anual que se celebra hasta el jueves en Manchester (norte) un programa para movilizar a los británicos en contra de los recortes presupuestarios decididos por el gobierno del primer ministro David Cameron.
Esta plataforma, aprobada casi unánimemente por los delegados, prevé huelgas para «oponerse a los ataques contra el empleo, los salarios y los servicios públicos».

«No es un gobierno de coalición, sino de demolición», ironizó el secretario general del TUC, Brendan Barber, denunciando el programa de austeridad.

«Como hay un ataque coordinado contra nosotros, debemos mostrar una respuesta coordinada», advirtió Bob Crow, del sindicato RMT.
Gail Cartmail, del primer sindicato del país, Unite, anunció que llevará a cabo un «combate vital» contra la «política de tierra quemada» de Cameron.

Los sindicatos afirmaron así su oposición al plan de rigor sin precedentes anunciado por el gobierno y que busca eliminar en cinco años prácticamente la totalidad de un déficit público que este año representará un 10,1% del PIB.

Los detalles sobre los recortes entre los diferentes ministerios, que deberían ser de un 25% en promedio, se anunciarán el 20 de octubre, pero se ha estimado que unos 600.000 puestos de trabajo podrían desaparecer en los próximos años en el sector público.

El gobierno tiene previsto aumentar también el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), cortar el gasto social, congelar los salarios de los funcionarios y retrasar la jubilación a 66 años más rápido de lo previsto.
Ante las críticas llegadas de Manchester, un portavoz el gobierno aseguró querer «construir una verdadera asociación con los sindicatos», pero insistió en su voluntad de reducir el gasto público.

En vista de la posible ola de huelgas que se avecina, tanto la agrupación de empresarios Confederación de la Industria Británica (CBI) como los centros de estudios conservadores han redoblado su presión para dificultar la ejecución de medidas de fuerza.

Así, Policy Exchange, un «think tank» próximo a los «tories» de David Cameron, aboga hoy por que se requiera un porcentaje más alto de trabajadores que apoyen la huelga antes de autorizarla, al tiempo que debería especificarse de antemano su forma y duración, de manera que el incumplimiento de estos requisitos la deslegitimara.

En respuesta a esta propuesta, el secretario general del sindicato del Transporte, Bob Crow, advirtió de que existe un esfuerzo concertado entre empresarios y grupos de presión para «constreñir la legislación hasta el punto de prácticamente ilegalizar las huelgas en este país».

«Esto es un asalto contra el derecho humano fundamental de retirar tu fuerza de trabajo. Sin ese derecho, los trabajadores no son más que esclavos», subrayó.

La policía no se salva del recorte

La Policía británica advirtió hoy que los planeados ajustes presupuestarios que implementará el gobierno de coalición podrían afectar el desempeño de las fuerzas de seguridad del país ante un aumento de la tensión social por los recortes.

El presidente de la Asociación de Superintendentes de la Policía, Dereck Barnett, reconoció que «en un medio ambiente de recortes en todo el sector público, enfrentamos un período de descontento y de tensiones sociales y de trabajadores que irá en aumento».

«Por ende requeriremos un servicio policial fuerte, confiado, propiamente equipado y entrenado, con una moral alta y que sienta que es valorado por el gobierno y la población», agregó.

Por su parte, la Federación Policial, que representa a los cabos y agentes policiales de bajo rango, advirtió que el índice de delitos y actos antisociales en el país aumentarán como consecuencia del descontento social por los ajustes.

Además, indicó que hasta unos 40.000 puestos de policías podrían desaparecer en Inglaterra y Gales en los próximos cuatro años, como parte del achicamiento presupuestario.

Este lunes, los gremios británicos convocados en el Congreso de Sindicatos (TUC) votaron a favor de una campaña de huelgas masivas y paros en caso que el gobierno conservador-liberal democrático lleve a cabo su polémico programa de despidos, recortes de pensiones y reducción del gasto.

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