Habla la ultraderecha hondureña
El principal asesor jurídico del Ejército hondureño admite que trasgredieron la ley al sacar al presidente Zelaya en un avión hacia Costa Rica. El coronel Bayardo Inestroza dice que el presidente venezolano, Hugo Chávez, hace bien en temer de un francotirador en Honduras, y que el ejército de este país no podría convivir con un gobierno de izquierda. Si Zelaya vuelve, dice, sería el final del «estado de derecho» en Honduras, aun cuando ha sido su derrocamiento el que ha liquidado el estado de derecho.
El principal asesor jurídico del Ejército hondureño admite que trasgredieron la ley al sacar al presidente Zelaya en un avión hacia Costa Rica. El coronel Bayardo Inestroza dice que el presidente venezolano, Hugo Chávez, hace bien en temer de un francotirador en Honduras, y que el ejército de este país no podría convivir con un gobierno de izquierda. Si Zelaya vuelve, dice, sería el final del «estado de derecho» en Honduras, aun cuando ha sido su derrocamiento el que ha liquidado el estado de derecho.
PREGUNTA: ¿Como explica jurídicamente lo que ha pasado en Honduras?
RESPUESTA: Desde antes estábamos asesorando al jefe del Estado Mayor
Conjunto. Desde mediados de abril.
PREGUNTA: ¿Asesorándolo para qué?
RESPUESTA: Para que no fuera a comprometer a las Fuerzas Armadas en una
probable orden ilegal que podía emitir el Ejecutivo
PREGUNTA: ¿Qué les hacía pensar en abril que les podían dar una orden de ese tipo?
RESPUESTA: Por la situación que se venía dando desde el convenio con
Venezuela sobre el ALBA y la firma en la plaza de La Libertad, en la que
estuvieron jefes militares en una ceremonia política. Y una comparecencia
más del Ejecutivo que, en vez de que estuviera el ministro o el viceministro de Defensa, estuvo el subjefe del Estado Mayor Conjunto. Eso no era normal, porque la parte política la manejan el ministro y el viceministro, nosotros solo vemos la parte operativa.
PREGUNTA: ¿Y le manifestaron su inconformidad al presidente Manuel Zelaya?
RESPUESTA: Mi obligación no era decirle al presidente Zelaya. Mi obligación era decírselo al jefe del Estado Mayor Conjunto.
PREGUNTA: ¿Y qué le respondió?
RESPUESTA: Él era consciente, pero tenía que esperar a que en determinado
momento le dieran las órdenes para tener una suficiente base legal y
responder. Es que no hay que ser tan inteligente para darse cuenta de lo que ha sucedido en Bolivia, Ecuador y Venezuela, para saber qué es lo que viene. En esos países han establecido control sobre el ejército, y controlando el ejército se da lo demás.
PREGUNTA: Desde entonces ustedes ya evaluaban el riesgo de tener a Zelaya
como presidente.
RESPUESTA: No. Nosotros evaluábamos la situación y existía un alto riesgo
de que el presidente diera una orden ilegal al jefe del Estado Mayor. Con
el presidente Zelaya mantuvimos una excelente relación. El problema se da
cuando él da esa orden ilegal de emplear las Fuerzas Armadas para apoyar el proceso de la encuesta. El 27 de abril nos reunimos con el señor presidente. El 26, en la tarde, le presenté al jefe del Estado Mayor Conjunto una opinión que concluía que jurídica, ética y moralmente no era posible proporcionar apoyo porque el artículo 272 nos da un papel de garantes de la Constitución, de la alternabilidad en el ejercicio de la presidencia. Y nosotros como soldados no estamos subordinados a una persona, sino al cargo, a la ley.
PREGUNTA: Y llegamos al 24 de junio.
RESPUESTA: Sí, era la fecha tope para apoyar eso. Nos apersonamos a Casa
Presidencial con la Junta de Comandantes y se le dijo al señor Presidente
oficialmente que la orden no se iba a cumplir porque era ilegal. Hay un
principio que se llama obediencia debida, que está claramente establecida en el artículo 24 del Código Penal que indica que ningún ciudadano civil o
militar está obligado a cumplir órdenes ilegales. La orden que se imparte
tiene que ser legalmente válida. Al no cumplir esos requisitos la orden que el presidente daba y que contrariaba a todo el estamento jurídico del Estado se le dijo que no se iba a cumplir; y él, en una conferencia de prensa, destituyó al jefe del Estado Mayor Conjunto. La Junta de Comandantes en pleno puso a disposición su cargo al señor Presidente.
PREGUNTA: ¿Usted también?
RESPUESTA: No, porque yo no estaba en esa reunion. Si no, se lo hubiera
puesto a disposición también. Pero los comandantes le renunciaron ahí, y
cualquier oficial que él hubiera nombrado en cualquier grado no lo iban a
recibir. Para nosotros el jefe del Estado Mayor Conjunto seguía siendo el
que teníamos.
PREGUNTA: Pero el Comandante en Jefe seguía siendo el Presidente de la
República.
RESPUESTA: Pero estaba fuera de ley.
PREGUNTA: Solo en una orden específica, coronel.
RESPUESTA: En todo el estamento jurídico del Estado. Debería usted
investigar la historia de todos los desastres que hizo él en el país.
PREGUNTA: Es decir que el Ejército en pleno veía con recelo a este
presidente
RESPUESTA: Sí. Porque el señor Presidente estaba utilizando a la Fuerza
Armada como una herramienta política, y el hecho de llegar por el voto a la presidencia no le da derecho a delinquir.
PREGUNTA: ¿Usted estuvo en una reunión el sábado cuando deciden arrestar al presidente?
RESPUESTA: Es que hubo una orden de la Corte Suprema de Justicia. Yo me
enteré el sábado por la noche, pero el documento lo emitieron el viernes. La Corte ordena a las Fuerzas Armadas confiscar todos los materiales
relacionados con esta encuesta. Esa es la orden inicial que nos dan a
nosotros. Ya ellos tenían la orden de captura lista y la entregaron la noche del sábado.
PREGUNTA: Pero Micheletti se reunió con la cúpula militar.
RESPUESTA: Nosotros no nos reunimos con Micheletti ni jueves ni viernes. Yo, por lo menos no.
PREGUNTA: ¿Ni la cúpula militar?
RESPUESTA: Ah, bueno, eso ya es otra cosa, pero yo no he estado en ninguna
reunion ni puedo dar fe de una reunion de la junta de comandantes, porque no estuve ahí. Mi función como asesor jurídico es asesorar al jefe del Estado Mayor Conjunto. Yo estuve cuando entregaron la orden de parte de la Corte Suprema de Justicia.
PREGUNTA: Y supongo que se reunieron a medir las consecuencias.
RESPUESTA: Ya esa parte ya no la puedo tocar por situaciones que ustedes
conocen.
PREGUNTA: ¿No?
RESPUESTA: O que ustedes se imaginan.
PREGUNTA: Tampoco.
RESPUESTA: Bueno.
PREGUNTA: ¿Y cómo justifica legalmente llevarse al presidente en un avión?
RESPUESTA: El viernes el presidente a la cabeza de una turba asaltó la
Fuerza Aérea para llevarse un material que había confiscado el Ministerio
Público. El comandante de la Fuerza Aérea tenía dos opciones: disparar a la muchedumbre o abrir los portones. Uno como soldado mide qué pesa más y eso en derecho se llama Estado de Necesidad. Aunque no nos gustó que se
invadiera la Fuerza Aérea, el comandante tomó la decisión acertada, porque
midió las consecuencias de cualquier otra decisión. Cuando decidimos sacar a este señor del país se hizo en una situación similar. ¿Qué era más
beneficioso, sacar a este señor de Honduras o presentarlo al Ministerio
Público y que una turba asaltara y quemara y destruyera, y que nosotros
tuviéramos que disparar?
PREGUNTA: Dice «nosotros tomamos la decisión.» ¿Quiénes la tomaron?
RESPUESTA: Yo hablo del conjunto de la Fuerza Armada. La decisión de sacarlo a Costa Rica la tomamos nosotros como Fuerza Armada. La Junta de
Comandantes.
PREGUNTA: ¿Y el general Romeo Vázquez estaba ahí?
RESPUESTA: Sí, claro. Medimos las consecuencias de lo que iba a suceder si
nosotros lo déjábamos en el país. Medimos los riesgos y lo que podia
suceder.
PREGUNTA: Hay una orden de la Corte Suprema y ustedes actúan en función de
esta orden, pero cuando deciden sacar al presidente del país lo hacen por
encima de todos los estamentos jurídicos del Estado.
RESPUESTA: Claro, pero porque era para el bienestar del Estado. Ese Estado
de Necesidad que le digo es un eximiente en el Código Penal, artículo 24.
Analizamos la situación jurídicamente y se le dijo al general que era más
conveniente sacar a ese señor.
PREGUNTA: ¿Cuándo se toma esta decisión?
RESPUESTA: El domingo en la madrugada, cuando ya estaba en marcha la
operación.
PREGUNTA: Cuando ustedes deciden ir a capturar al presidente, ¿quién es la
cabeza del Estado?
RESPUESTA: Obviamente hay un vacío de poder. Por ley quien lo tiene que
suceder es el presidente del Congreso, y nosotros en ningún momento asumimos funciones de poder porque tanto la Corte Suprema que había dado la orden como el Ministerio Público y el Congreso Nacional estaban encima de la situación.
PREGUNTA: Esa decisión de sacar al presidente Zelaya del país tiene
consecuencias políticas y jurídicas, y la Fuerza Armada se abrogó la
facultad de tomar una decisión que iba a tener este tipo de consecuencias.
RESPUESTA: Son riesgos que se tienen que correr. Si lo hubiéramos dejado acá ahorita estuviéramos enterrando un montón de gente. Pero las personas que lo ven de afuera lo ven de otra manera. Por ejemplo, este señor Insulza toma una decisión, cuando Chávez ha hecho un montón de cosas en Venezuela y la OEA no ha dicho nada.
PREGUNTA: ¿Se da usted cuenta de que para la comunidad internacional el
punto de ruptura es cuando el ejército llega a la casa del presidente de la República y lo rapta y lo pone en un avión?
RESPUESTA: No, no se le rapta. Hay un juez ejecutor.
PREGUNTA: No, el juez les pide literalmente ponerlo a la orden de la
autoridad correspondiente.
RESPUESTA: Pero había que correr ese riesgo, sopesando los peligros de lo
que aquí iba a suceder.
PREGUNTA: ¿Usted dice que por evitar un derramamiento de sangre
desobedecieron esa orden de la Corte Suprema?
RESPUESTA: Correcto.
PREGUNTA: ¿Así es?
RESPUESTA: Así es. Mire, la Corte lo debería haber inhabilitado porque el
presidente ya no respetaba a nadie aquí. Públicamente acusaba al presidente del Congreso de estar drogado. Amenazaba públicamente al Fiscal del Estado. Estaba totalmente fuera de orden. ¿Qué se puede esperar de una persona en ese estado? Pensar que a ese señor lo tuvimos como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. Nos da frío. Esa es la realidad. Sé que es complicado para ustedes entender esto, pero así es.
Nosotros somos hombres de principios, hombres de honor. Fue una decisión
dolorosa dar ese paso.
PREGUNTA: Pero coronel, ese señor que usted dice que les da frío tenerlo de comandante fue electo por el pueblo para ser presidente.
RESPUESTA: Él es de un partido de centro izquierda y empieza a dar el giro a partir de que el año pasado el presidente Chávez lo pone en evidencia públicamente.
PREGUNTA: ¿Alguien dudó de la decisión de sacarlo del país? ¿Alguien?
RESPUESTA: No, nadie dudó.
PREGUNTA: Zelaya dice que con los soldados que entraron iban civiles
encapuchados
RESPUESTA: No es cierto.
PREGUNTA: La canciller dice lo mismo. ¿Por qué procedieron contra la
canciller? ¿También había orden de captura?
RESPUESTA: Sí, claro.
PREGUNTA: ¿Y a ella de qué la acusaban?
RESPUESTA: Mejor diga de qué no la acusaban, porque qué no hizo esta gente.
PREGUNTA: ¿Y dónde está esa orden de captura?
RESPUESTA: En su momento van a salir todas esas órdenes de captura.
PREGUNTA: ¿Por qué cree que la comunidad internacional le llama Golpe de
Estado a esto?
RESPUESTA: Porque no entienden lo que ha pasado en Honduras. Para que haya
un golpe de Estado se tiene que romper el orden constitucional, y aquí no se ha roto.
PREGUNTA: El Fiscal General Adjunto ha anunciado que se ha abierto una
investigación a quienes dieron la orden de sacar al presidente Zelaya del
país.
RESPUESTA: Es un procedimiento normal. En su momento nos van a llamar a
nosotros y cuando ellos se encuentren con eso.
PREGUNTA: ¿No los han llamado aún?
RESPUESTA: No, pero van a hacer los requerimientos. Para el caso, yo recibí cuatro citatorios para otros tantos oficiales de la Fuerza Aérea por la invasión del presidente a la Fuerza Aérea. Porque independientemente de la medida y las razones por las que se haya tomado, siempre existe el delito.
Lógicamente en el momento en que ellos analizan, van a considerar las
condiciones en que se cometió el delito y van a ver qué pesa más, si el
hecho de que hayan ingresado y hayan invadido y hayan sustraído o
secuestrado el material que estaba bajo la custodia de la Fuerza Aérea o que se hubiera empleado la fuerza para defenderlo y matado a un montón de gente.
PREGUNTA: ¿Aceptarían un acuerdo político para que regrese Zelaya?
RESPUESTA: No sabría contestarle, porque no me corresponde tomar esa
decisión. Sinceramente. no sé qué se haría. Si eso llega a suceder eso va a ser el principio del fin del Estado de Derecho en Honduras. Porque él no va a cambiar, va a seguir con sus ideas izquierdistas. Él lo tiene claro. Si esa encuesta de opinión se hubiera realizado el domingo, con el resultado ellos legitimaban el proceso, y a las 18 horas del mismo domingo 28 instalaban la Constituyente. Y una vez instalada disolvían el Congreso y la Corte Suprema, destituían al Fiscal General y descabezaban los mandos de las Fuerzas Armadas. Lo mismo se ha hecho en otros lados.
PREGUNTA: Probablemente si el presidente Zelaya hubiera hecho eso ahora
sería él el que estaría.
RESPUESTA: . No. A la comunidad internacional no le interesa eso. Lo ha
hecho Chávez, lo ha hecho Correa, lo ha hecho el otro allá. Y nadie ha dicho nada. Nadie ha dicho nada. Chávez acaba de extraditar al alcalde de Caracas, que es elegido por votación popular, y ha nombrado un alcalde él. ¿Y quién le ha dicho algo? Nadie. Sencillamente nadie. Ha confiscado distintas empresas, de diferentes rubros, de diferentes países, y nadie ha dicho nada. Ha confiscado medios, ustedes lo saben, y nadie dice nada.
PREGUNTA: ¿Y aquí ustedes no han hecho lo mismo con medios de comunicación?
RESPUESTA: Nosotros no hemos confiscado.
PREGUNTA: Los han cerrado.
RESPUESTA: Solo hubo dos medios. Radio Globo, que ya está en operación y
Canal 36, que ya está por entregarse pero los dueños del canal dijeron que
no lo van a recibir. Ya la fiscalía está al tanto del caso.
PREGUNTA: ¿Y por qué lo hicieron?
RESPUESTA: Se tomó la medida por la situación en que estábamos.
PREGUNTA: ¿Pero por qué esos medios?
RESPUESTA: Por la postura que habían tomado. En ese momento, si hubiese
habido algún levantamiento que ellos hubieran promovido habría sido
terrible. Nosotros lo que cuidamos en todo momento fue que no hubiese
muertos. Y gracias a Dios no los hubo.
PREGUNTA: ¿Se siente más cómodo el ejército con un Comandante en jefe de
derecha que con uno de izquierda?
RESPUESTA: Nosotros en 1980, yo era subteniente, combatimos los movimientos
subversivos acá y fuimos el único país que no tuvo una guerra fratricida
como los demás. Difícilmente nosotros, con nuestra formación, podemos tener relación con un gobierno de izquierda. Eso es imposible. Yo personalmente me hubiera retirado, porque mi pensamiento, mis principios, no me hubieran permitido comulgar con eso.
PREGUNTA: ¿Y Zelaya no es de izquierda?
RESPUESTA: Él es de una izquierda de mentiras, porque es un ganadero de la
zona sur que ha vivido siempre acomodado. Lo que pasa es que aprovechó la
coyuntura de los petrodólares, pero está acostumbrado a vivir cómodamente,
como un burgués. Desgraciadamente, se había abocado a eso.
PREGUNTA: ¿Ve difícil que Zelaya vuelva al país?
RESPUESTA: Imposible. Si él es inteligente no va a regresar a Honduras. Ya
Chávez dijo que no venía a Honduras y dijo por qué, y ustedes lo saben: dijo que tenía temor a un francotirador.
PREGUNTA: ¿Y debería tener temor a un francotirador?
RESPUESTA: Cuando vino acá nos insultó a todos, y el gobierno lo permitió.
PREGUNTA: O sea, que sí debe tener miedo a un francotirador.
RESPUESTA: Debe tener miedo, claro. Porque nos faltó al respeto a todos. Nos trató de gorilas y todo. Yo no entiendo cómo un golpista puede tener moral de insultarlo a uno.
PREGUNTA: ¿Está usted de acuerdo en que cuesta entender una acción militar
en la que un presidente es sacado de su país?
RESPUESTA: Cuesta entenderlo, claro. Pero nosotros preferimos correr ese
riesgo a que él instalara una Asamblea Constituyente en el país, porque
hubiera cambiado la forma de gobierno y todo lo demás.
PREGUNTA: Cuando dice «preferimos» , ¿a quienes se refiere?
RESPUESTA: A la Fuerza Armada. Porque no fue una acción de dos o tres
personas. Estaba respaldada por todos los que estaban detrás. El presidente se equivoca cuando dice que el ejército está dividido.
PREGUNTA: Lo que dice suena a un golpe militar.
RESPUESTA: No, lo que quiero decir que estábamos unidos en la decisión de
acatar la orden. Los menos interesados en llegar a esa situación éramos
nosotros. Nuestro jefe del Estado Mayor trató de convencer a los diferentes sectores políticos sociales, del Estado, de que había que dialogar, y el único que se opuso fue el señor que estaba en casa presidencial.
PREGUNTA: Viendo las consecuencias, la retirada de embajadores, etc. ¿Piensa
que se pudo hacer de una manera mejor?
RESPUESTA: No personalmente estoy convencido de que fue la mejor decisión
que se pudo haber tomado. Con ese señor no había otra solución.
PREGUNTA: Da la impresión al escucharle de que el ejército es el único que
se dio cuenta de lo que sucedía.
RESPUESTA: No es que solo nosotros éramos, la sociedad sabía. Pero nosotros nunca nos pronunciamos sobre eso. El primero que se pronunció fue el fiscal general.
PREGUNTA: ¿Y si al final se dan las condiciones para que Zelaya regrese a la presidencia?
RESPUESTA: Yo pido la baja y me voy del país, porque nos van a perseguir
igual que los políticos que han estado involucrados en esto.