Histórico: iraquíes celebran retirada de invasores yanquis de Bagdad y otras ciudades
Las tropas estadounidenses se retiraron el lunes de Bagdad, provocando el júbilo entre los iraquíes esperanzados por el final de seis años de ocupación extranjera tras la invasión que depuso a Saddam Hussein. La resistencia iraquí logró empantanar al imperialismo y tras no lograr sofocarla, el gobierno estadounidense optó por una retirada escalonada de tropas, que comienza a ejecutarse.
Las tropas estadounidenses se retiraron el lunes de Bagdad, provocando el júbilo entre los iraquíes esperanzados por el final de seis años de ocupación extranjera tras la invasión que depuso a Saddam Hussein. La resistencia iraquí logró empantanar al imperialismo y tras no lograr sofocarla, el gobierno estadounidense optó por una retirada escalonada de tropas, que comienza a ejecutarse.
El pueblo salió a las calles a celebrar, mientras que soldados iraquíes desfilaron por las calles en vehículos ondeando banderas de Irak y flores, mientras cantaban, bailaban y describían al retiro estadounidense como una victoria.
La ocupación estadounidense ha significado hasta ahora más de un millón de iraquíes asesinados, miles de presos políticos, y la implantación de un sistema aberrante de torturas, como las aplicadas en la prisión de Abu Ghraib. Los invasores, en su abyección imperialista, hicieron una práctica regular de las violaciones y asesinatos en contra de los civiles iraquíes.
Las fuerzas de combate estadounidenses deben retirarse de todos los centros urbanos de Irak para la medianoche del martes, de acuerdo a un pacto de seguridad bilateral que también requiere que todos los soldados enviados por Washington abandonen el país para el 2012.
Todos habían dejado la capital para la tarde del lunes, dijo a Reuters el mayor general a cargo, Abboud Qanba, jefe de las fuerzas de seguridad iraquíes en Bagdad.
Otro funcionario iraquí que no quiso ser nombrado sostuvo que algunas de las ciudades en ciudades fuera de Bagdad se irían a último minuto. El portavoz del Pentágono Bryan Whitman indicó que 30 bases aún estaban por ser entregadas al control iraquí. Aún hay unos 130.000 soldados estadounidenses en Irak, y miles de mercenarios paramilitares, bajo la figura de contratistas de seguridad.
Dirigiéndose a los líderes militares en Bagdad, el primer ministro títere Nuri al-Maliki dijo: «Nuestra soberanía ha comenzado y (…) deberíamos avanzar para construir un Estado moderno y disfrutar (la) seguridad que ha sido alcanzada».
Millones de iraquíes estaban eufóricos con la retirada de los invasores de las ciudades, hecho que es percibido como una derrota del imperialismo, incluso aunque se temía que la resistencia pudiera usar el retiro como una oportunidad para aumentar sus asaltos.
«El retiro de las fuerzas estadounidenses es algo esperado por cada iraquí: hombre, mujer, joven y anciano. Considero el 30 de junio como una boda», dijo Ahmed Hameed, de 38 años, cerca de una heladería en el distrito capitalino de Karrada.
«Esta es una prueba de que los iraquíes son capaces de controlar la seguridad dentro de Irak», agregó tras su reciente regreso del exilio en Egipto.
Intentando capitalizar el entusiasmo popular, el Gobierno iraquí ha declarado el 30 de junio como feriado nacional «El día de la soberanía nacional».
«Es una gran alegría verlos irse», dijo Abu Hassan, dueño de una tienda. «Podrían haber algunos ataques más por las luchas entre los diferentes partidos, pero los iraquíes están controlando la seguridad ahora. Depende de nuestras fuerzas ahora», agregó.
En una ceremonia en las afueras del antiguo edificio del Ministerio de Defensa en Bagdad, la última instalación capitalina que deberán entregar las fuerzas estadounidenses, una banda militar tocaba mientras los soldados y cadetes desfilaban por una plaza llena de banderas iraquíes.
Los soldados estadounidenses se quedarán en las grandes bases cerca del aeropuerto de Bagdad, que están definidas como no-urbanas. Dentro del reacomodo en la política imperialista, Obama ha decidido transferir tropas de Irak a Afganistán.