India: 100 millones de huelguistas contra privatizaciones y aumentos de precios
Millones de indios secundaron hoy la huelga nacional convocada por ocho sindicatos, que tuvo un fuerte impacto en los estados gobernados por los partidos comunistas y afectó a los medios de transporte, el sector bancario y los comercios.
Millones de indios secundaron hoy la huelga nacional convocada por ocho sindicatos, que tuvo un fuerte impacto en los estados gobernados por los partidos comunistas y afectó a los medios de transporte, el sector bancario y los comercios.
El estado nororiental de Bengala y el sureño de Kerala, gobernados por partidos comunistas, registraron una gran participación en la huelga contra la subida de precios y la privatización de empresas estatales.
El presidente del Sindicato Nacional de la India del Congreso (INTUC, siglas en inglés), G. Sanjeeva Reddy, cifró en 100 millones los huelguistas y aseguró que la convocatoria ha tenido un «99 por ciento de éxito», aunque fuera de los feudos comunistas el seguimiento fue mucho menor.
Una persona murió y tres resultaron heridas en un choque entre militantes del Partido Comunista-Marxista, que gobierna en Bengala, y el opositor y rival Trinamool Congress, en el distrito bengalí de Birbhum.
La Policía, según la agencia PTI, negó que el suceso estuviera relacionado con la huelga, pero durante la jornada se detuvieron además a más de 1.200 activistas del Trinamool en una manifestación en Calcuta, según el inspector general de la Policía de Bengala, Surjit Kar Purakayastha.
El tráfico aéreo se vio afectado y 177 vuelos -la mayoría de los cuales tenían que aterrizar o despegar en Bengala o Kerala- fueron cancelados por las aerolíneas privadas, mientras que la estatal Air India funcionó con normalidad.
Tanto en Bengala como en Kerala el transporte por carretera se vio afectado por el paro de conductores de autobús, taxi, motocarros («rickshaws») y gasolineras, mientras que muchas escuelas y tiendas permanecieron cerradas.
La capital financiera de la India, Bombay, sufrió el impacto del seguimiento de la huelga en este sector.
Según IANS, el secretario de la Asociación de Empleados de la Banca India, Vishwas Utagi, cifró en un millón los trabajadores del sector que protestaron contra la participación extranjera en la banca pública del gigante asiático.
Las trabajadores demandan una bajada de los precios de los artículos de primera necesidad, medidas de protección del empleo en los sectores en recesión y que no se privaticen las empresas públicas.
Preocupa particularmente la subida de los precios de los alimentos, que se situó en el 10,86 por ciento en la semana que terminó el 21 de agosto.
Debido a la huelga, las calles y avenidas quedaron vacías en la mayor parte del país.
Además, cientos de vuelos fueron cancelados, y las vías férreas en varias partes del país fueron bloqueadas por manifestantes.
Los medios locales reportaron que hubo escaramuzas menores entre manifestantes y la policía en varias ciudades del país.
El gobierno estima que el incremento del precio de los combustibles añadirá cerca de 1% a la tasa de inflación, que ya está por encima del 10%.
El gobierno anunció el aumento a los precios de los combustibles el mes pasado, una medida con la que intentan reducir el déficit presupuestario.
El principal partido opositor, Bharatiya Janata (BJP) y sus aliados, junto con el Partido Comunista indio, convocaron de manera independiente llamados a la huelga en contra del alza a los precios de los combustibles.
Decenas de manifestantes se enfrentaron a la policía en la ciudad de Lucknow, capital del norteño estado de Uttar Pradesh.
Los estados de Bengala Occidental y Kerala -gobernados por administraciones de izquierda-, así como el estado de Bihar, fueron los más afectados y sus calles y carreteras aledañas estuvieron vacías y sin que ningún vehículo circulara.
Grupos de mujeres que se manifestaron sostenían espadas y palos, mientras bloquearon una vía férrea en la ciudad de Patna, capital de Bihar.
En la capital india, Nueva Delhi, muchos mercados y escuelas fueron cerrados también y miles de policías vigilaban las calles.