Intoxicación en Villa de Cura, Estado Aragua
El día lunes 14 de junio de 2010 como a las 3 pm, vecinos de los sectores La Represa y El Toquito en Villa de Cura, municipio Zamora del edo. Aragua, comienzan a detectar un extraño olor y a sentir en sus cuerpos reacciones alérgicas en garganta, labios, conjuntiva ocular, tos, etc. Al transcurrir las horas comienzan a extenderse los efectos sobre la población; los síntomas se van agudizando, diarrea, vómito, nausea, mareo, cefalea, fatiga, desvanecimiento.
El día lunes 14 de junio de 2010 como a las 3 pm, vecinos de los sectores La Represa y El Toquito en Villa de Cura, municipio Zamora del edo. Aragua, comienzan a detectar un extraño olor y a sentir en sus cuerpos reacciones alérgicas en garganta, labios, conjuntiva ocular, tos, etc. Al transcurrir las horas comienzan a extenderse los efectos sobre la población; los síntomas se van agudizando, diarrea, vómito, nausea, mareo, cefalea, fatiga, desvanecimiento.
Aproximadamente a las 7 pm se reporta a los bomberos la situación, detectando que el extraño olor que se acompañaba con la sintomatología referida, provenía de la finca Corocito donde están las instalaciones de la empresa Semillas Flor de Aragua mejor conocida como SEFLOARCA. Durante la inspección bomberil se informa sobre el uso de un ingrediente activo denominado METAMIDOFOS; un organofosforado altamente tóxico, componente de un producto de nombre comercial RAYO. Por algún descuido sea en deposito o durante su uso, se fugó al ambiente en forma gaseosa, siendo diseminados por las corrientes de aire afectando aproximadamente 400 personas atendidas en el hospital con signos y síntomas de intoxicación, sólo en la primera noche. Por informaciones del personal del Hospital, esa noche se prepararon 500 tratamientos de soporte y se agotaron. Al transcurrir los días de esa semana se siguieron presentando muchísimos casos con manifestaciones clínicas de intoxicación, siendo referidos a otros centros asistenciales. Investigando sobre el METAMIDOFOS, encontramos un estudio donde Iannacone y col. (2007) señalan:
“El insecticida organofosforado metamidofos es un acaricida de acción sistémica, de contacto y con alto poder residual (Wu et al., 2001; Hernández et al., 2002; Ismail et al., 2002). Es altamente tóxico para el hombre por vía oral, dérmica y por inhalación (Sosa-Gomez et al., 2001; Evaristo y Baptista, 2002; He et al., 2002; Bouchard et al., 2006). Es un insecticida de amplio espectro para el control de plagas agrícolas que atacan a cultivos como el maíz, papa, brócoli, vid y algodón (Prieto et al., 2002; White et al., 2006). La pág web (http://www.sefloarca.com/agroquimicos_insecticidas.htm) de SEFLOARCA coincide con esta información, es decir, hacen público y notorio que el producto RAYO contiene metamidofos, del grupo químico de los organofosforados; insecticida acaricida por contacto, ingestión y sistémico; y que es altamente tóxico.
Por los registros y las inspecciones subsiguientes realizadas por los organismos competentes encuentran que en la finca Corocito donde funciona SEFLOARCA, se desempeña otra empresa registrada para la elaboración y formulación de productos agroquímicos denominada CHEMICAL PROS, la cual estaba usando el METAMIDOFOS, para ser comercializado por SEFLOARCA.
Revisando el documento de orientación para la toma de decisiones sobre la aplicación del procedimiento de ICP (Información y Consentimiento Previo) a plaguicidas sumamente peligrosos para la salud humana (http://www.cepis.ops-oms.org/bvstox/e/fulltext/metamidofos/metamidofos.pdf) referimos la siguiente información:
“Cuando se inhalan, los primeros efectos suelen ser respiratorios y pueden incluir hemorragia y escurrimiento nasal, moqueo, tos, dolor de pecho, disnea y jadeo a causa de una contracción o exceso de líquido en los conductos bronquiales. El contacto con la piel puede causar sudores localizados y contracciones musculares involuntarias. El contacto con los ojos causa dolor, pérdida de sangre, lacrimación, contracción de la pupila y visión borrosa. Estos efectos pueden presentarse minutos después de la exposición con el tóxico o aparecer 12 horas después….”
“El envenenamiento agudo afecta al sistema nervioso central, produciendo incoordinación, dificultades de habla, pérdida de reflejos, debilidad, fatiga, contracciones musculares involuntarias y espasmódicas, temblor de la lengua o los párpados y por último parálisis de las extremidades y de los músculos respiratorios…..Una insuficiencia respiratoria o un paro cardíaco pueden causar la muerte. Estas exposiciones pueden causar síntomas retardados, los cuales se inician de 1 a 4 semanas después de una exposición aguda que puede haber o no manifestado síntomas…. Pueden producirse mejorías al cabo de meses o años, pero siempre quedará alguna insuficiencia residual.”
El historial epidemiológico del hospital de Villa de Cura no debe registrar casuística hospitalaria común de tantos casos de intoxicación y concentrados en un mismo día. Esto nos conduce a presumir y correlacionar que estamos ante una calamidad producida por la fuga del contaminante METAMIDOFOS.
Ahora bien, con la entrada en vigencia de la Ley de Salud Agrícola Integral (LSAI) y la creación del INSAI (Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral), se dio una prorroga por un año a los registros otorgados por el antiguo SASA (Servicio Autónomo de Sanidad Agropecuaria); según Disposición Transitoria Décima Segunda de la LSAI, el cual venció el 31 de julio de 2009. Vencido el plazo el INSAI emite otra prorroga según Providencia Administrativa publicada en la Gaceta Oficial Nº 39.232 de fecha 31 de julio de 2009. En ella se extiende la prorroga de vigencia de los viejos registros del SASA hasta el 30 de abril de 2010, para el caso de “los registros de productos de uso agrícola en cuya composición o formulación se emplee alguno de los ingredientes activos siguientes: Endosulfan, Parathión Metílico, Parathión Etílico, Monocrotofós, Azinfosmetil, Triazofós, Carbofurán, Metamidofós y Aldicarb” señalando además que estos productos “…no serán objeto de nuevas prorrogas”.
De modo que el METAMIDOFOS es un ingrediente activo cuyo registro no está permitido y por tanto es ilegal su uso, a menos que la empresa presente sus registros, autorizaciones y solicitudes hechas antes del vencimiento de la providencia administrativa citada ante la opinión pública y los organismos competentes, de lo contrario estamos ante un grave ilícito que ha causado una calamidad en las comunidades de Villa de Cura.
Informamos al pueblo venezolano sobre esta situación, instamos a los organismos competentes, al gobierno revolucionario en todas sus instancias a colocarse al lado de su pueblo, en esta lucha por sancionar a los responsables con todo el peso de la ley, a activar sin demora y vacilación los procesos pertinentes; a brindar todo el apoyo al Comité de Víctimas de Sefloarca, consejos comunales, y comunidades en su digna y justa lucha.
Acudimos a la solidaridad del pueblo venezolano y los pueblos del mundo a acompañarnos en esta lucha en contra del modo de producción agrotóxico, que concentra capital y destruye los pueblos; que devasta a la naturaleza; que perjudica al género humano no sólo en casos de intoxicaciones agudas, sino en la ingesta diaria de estos nocivos productos a través de los alimentos.
Invitamos a la “TOMA DE VILLA DE CURA” convocada por el Comité de Víctimas de Sefloarca, para el sábado 17 de julio de 2010, al pueblo venezolano y pueblos hermanos ha acompañarnos a exigir sanciones y aplicación de las diversas leyes violadas en este caso; y a los que no nos puedan acompañar a manifestarse de diversas maneras, desde nuestras comunidades, desde el poder popular, desde nuestro gobierno revolucionario.
Bibliografía
Iannacone, J.; Roxana, O.; Huanqui, O.; Giraldo, J.; Mamani, N.; Miglio, M. y Alvariño, L. Evaluación del Riego Ambiental del Insecticida Metamidofos en Bioensayos con Cuatro Organismos Acuáticos no Destinatarios. Agricultura Técnica (Chile) 67(2):126-138 (Abril-Junio 2007).
Bouchard, M., G. Carrier, R.C. Brunet, P. Dumas, and N. Noisel. 2006. Biological monitoring of exposure to organophosphorus insecticides in a group of horticultural greenhouse workers. Ann. Hyg. 50:505-515.
Evaristo, A., and G.C. Baptista. 2002. Dislodgeable residues of metamidophos in staked tomatoes. Sci. Agri. (Piracicaba, Braz.) 59:469-473.
He, F., S. Chen, X. Tang, W. Gan, B. Tao, and B. Wen. 2002. Biological monitoring of combined exposure to organophosphates and pyrethroids. Toxicol. Lett. 134:119-124.
Hernández, M.E., F.J. Egea, M.L. Castro, M. Moreno, and J.L. Martínez. 2002. Residues of methamidophos, malathion, and methiocarb in greenhouses crops. J. Agric. Food Chem. 50:1172-1177.
Ismail, B.S., U.B. Cheah, A.O. Enoma, K.Y. Lum, and Z. Malik. 2002. Movement and persistence of methamidophos in vegetable agroecosystem. Bull. Environ. Contam. Toxicol. 69:444-451.
Prieto, A., D. Molero, G. Gonzalez, I. Buscema, G. Ettiene, and D. Medina. 2002. Persistence of methamidophos, diazinon, and malathion in tomatoes. Bull. Environ. Contam. Toxicol. 69:479-485.
Sosa-Gomez, D.R., I.C. Corso, and L. Morales. 2001. Insecticide resistance to Endosulfan, Monocrotophos and Metamidophos in the neotropical brown stink bug, Euschistus heros (F.). Neotropical Entomol. 30:317-320.
White, L.M., W.R. Ernst, G. Julien, C. Garron, and M. Leger. 2006. Ambient air concentrations of pesticides used in potato cultivation in Prince Edward Island, Canada. Pest. Manage. Sci. 62:126-136.
Wu, M.L., J.F. Deng, W.J. Tsai, J. Ger, S.S. Wong, and H.P. Li. 2001. Food poisoning due to methamidophos-contaminated vegetables. J. Toxicol. Clin. Toxicol. 39:333-336.
*Prof. Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez