La Bolsa se hunde pese a anuncios de Obama de que se mantendrá dentro de los límites del neoliberalismo
Los inversionistas desesperados siguen deshaciéndose de sus acciones, y no hay indicios de que la oleada de ventas pueda terminar pronto.
Los precios de las acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York, continuaron con su caída pero recuperaron algo del terreno perdido en la jornada, luego que la Casa Blanca mitigó los temores de que el gobierno nacionalizaría los bancos atribulados. Los planes de Obama no contemplan esta posibilidad, pues se limitan a recortar impuestos e inyectar recursos a las entidades financieras y grandes compañías quebradas o en dificultades, ateniéndose a la ortodoxia capitalista de socializar las pérdidas y privatizar las ganancias.
Los inversionistas desesperados siguen deshaciéndose de sus acciones, y no hay indicios de que la oleada de ventas pueda terminar pronto.
Los precios de las acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York, continuaron con su caída pero recuperaron algo del terreno perdido en la jornada, luego que la Casa Blanca mitigó los temores de que el gobierno nacionalizaría los bancos atribulados. Los planes de Obama no contemplan esta posibilidad, pues se limitan a recortar impuestos e inyectar recursos a las entidades financieras y grandes compañías quebradas o en dificultades, ateniéndose a la ortodoxia capitalista de socializar las pérdidas y privatizar las ganancias.
Robert Gibbs, secretario de prensa de la Casa Blanca, dijo el viernes que el gobierno del presidente Barack Obama sigue «creyendo firmemente que un sistema bancario en manos privadas representa la vía correcta». Esta afirmación, pese a que la crisis misma se produce por estar la banca en manos privadas, es ilustrativa del carácter reaccionario del gobierno del partido Demócrata.
Pese a los anuncios para tranquilizar a la burguesía, el mercado financiero continuó su trayecto desastroso. De acuerdo con los cálculos preliminares, el promedio industrial Dow Jones cayó 100,28 puntos o 1,3%, a 7.365,67, luego de desplomarse incluso 215 unidades, más temprano. El jueves, el Dow se ubicó por debajo de los 7.552,29 puntos, el nivel registrado el 20 de noviembre, cuando el pánico de los inversionistas parecía haber alcanzado su máximo nivel.
Así, el Dow se ubicó la víspera en su peor nivel desde el 9 de octubre del 2002, el momento más sombrío de un mercado bajista.
El Dow se contrajo 6,2% en la semana, su peor desempeño desde la semana del 10 de octubre, cuando se hundió 18,2%.
Los precios de las acciones se han ido hundiendo sin parar mientras los inversionistas se resignan al hecho de que el optimismo provocó una serie de alzas a finales del 2008 no tenía fundamento alguno.
Los pronósticos de las empresas para este año, que acompañaron una serie decepcionante de ganancias para el cuarto trimestre, dejaron claro que nadie puede predecir cuándo terminará la recesión.
«El mercado estaba asido a esa esperanza, y lo que vemos ahora es que todo se cayó», dijo Todd Salamone, director de intercambios y vicepresidente de investigación en Schaeffer’s Investment Research de Cincinnati, acerca de la oleada de alzas observada entre finales de noviembre y comienzos de enero.
Las acciones de las gigantes financieras Citigroup Inc. y Bank of America Corp. se han hundido ante las preocupaciones de que el gobierno se vería en la necesidad de tomar el control de los grupos y deshacerse de los accionistas en el proceso.
Citigroup se desplomó 22% y Bank of America descendió 3,5%, pero las acciones se habían derrumbado incluso 36% durante la sesión.
El Standard & Poor’s de 500 títulos cayó el viernes 8,89 puntos o 1,14%, a 770,05. El referente más observado por los inversionistas se quedó a menos de dos puntos de los 752,44, su nivel del 20 de noviembre.
Sigue arriba de las 741,02 unidades, el punto más bajo que se ha observado recientemente, correspondiente al 21 de noviembre.
El índice compuesto Nasdaq bajó 1,59 punto o 0,11%, a 1.441,23. En la semana, el S&P cayó 6,9% y el Nasdaq 6,1%.
Las acciones en baja superaron por aproximadamente 3-1 a las que ganaron en la bolsa. El volumen de operaciones fue alto, de 2.120 millones de títulos.
El Russell 2000, indicador de las empresas más pequeñas que cotizan en bolsa, tuvo un decremento de 5,75 puntos o 1,38%, a 410,96.
Otros indicadores mundiales también cerraron con caídas. El FTSE 100 británico declinó 3,2%, el DAX alemán se desplomó 4,8% y el CAC-40 francés se precipitó 4,3%.
El oro, refugio para las inversiones en tiempos de debacle financiera, rompió la barrera de los 1.000 dólares. Cerró en 1.002,20 por onza, en la Bolsa Mercantil de Nueva York.