La devaluación del Bolívar y los salarios
El dinero es un medio de adquisición de las mercancías, de pago del precio de las mismas. Carlos Marx decía que el dinero es un fetiche, es decir: un objeto de culto en la sociedad capitalista. El dinero en su forma de moneda metálica, de billete y ahora en su forma electrónica (tarjetas de débito, crédito o electrónica de alimentos) es un medio de pago que oculta las relaciones sociales del intercambio.
El dinero es un medio de adquisición de las mercancías, de pago del precio de las mismas. Carlos Marx decía que el dinero es un fetiche, es decir: un objeto de culto en la sociedad capitalista. El dinero en su forma de moneda metálica, de billete y ahora en su forma electrónica (tarjetas de débito, crédito o electrónica de alimentos) es un medio de pago que oculta las relaciones sociales del intercambio.
El dinero compara el valor de cambio de las mercancías dentro de una economía nacional. El llamado tipo de cambio compara el valor de una moneda nacional respecto de una moneda de otra nacionalidad como el dólar o el euro en la actualidad.
El gobierno del Presidente Chávez procedió a realizar una reconversión monetaria para establecer un bolívar fuerte. En esa oportunidad dijimos que no podía haber un bolívar fuerte sin una economía fuerte. La devaluación del bolívar, al modificarse el tipo de cambio a favor del dólar, revela que no tenemos una economía fuerte.
Pero, además, la modificación del tipo de cambio desde 2,15 Bs/$ a 2,60 Bs/$ para los bienes de alimentación y salud (dólar social), y de 2,15 Bs/$ a 4,30 Bs/$ (dólar petrolero) para el resto de los bienes, representa en lo inmediato un incentivo para la corrupción y una devaluación de los salarios que se pagan en bolívares.
El régimen de cambio diferencial (RECADI) ya se implementó en los tiempos del Presidente Herrera Campins y originó una corrupción espantosa. Recibir dólares pagando por ellos Bs. 2,60 (dólar social) y revenderlo a Bs. 4,30 (dólar petrolero) genera una ganancia de 1,70 Bs por cada dólar. Con 100 mil dólares, se hace una ganancia de 170.000 Bs. Es decir, 170 millones de bolívares de los de antes. Queda pues servida la mesa para la corrupción.
Pero lo más preocupante es el efecto inmediato sobre los salarios. Una devaluación de la moneda atenta contra el poder adquisitivo de los salarios. Pongamos un ejemplo, lo más sencillo posible. Una lavadora importada que cuesta 2.000 dólares tenía un precio de 4.300 Bs con el dólar a 2,150 Bs/$ (2.000 x 2,150 = 4.300). Ahora, con el dólar a 4,30 Bs/$, esa misma lavadora de 2.000 dólares tendrá un precio de 8.600 Bs. (2.000 x 4,30 = 8.600)
Si un trabajador gana 100 Bs por día, la lavadora antes de la devaluación le cuesta 43 días de su trabajo (4.300 entre 100=43). Si sigue ganando 100 Bs diario y la lavadora cuesta después de la devaluación 8.600 Bs., deberá entonces emplear el salario de 86 días de trabajo para adquirirla (8.600 entre 100=86)
Esta devaluación originará la lucha por aumentos salariales compensatorios. Es entonces indispensable la lucha organizada de los trabajadores para enfrentar el flagelo de la inflación y defender el poder adquisitivo de sus salarios.
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