La UPEL no paga sueldos desde hace más de tres meses a sus docentes ordinarios
¿Qué estará pasando en las Universidades Oficiales que no se han logrado poner al frente del país?
¿Por qué se pretende insultar la inteligencia de los docentes con argumentos vanos, vacíos y politiqueros?
¿Qué estará pasando en las Universidades Oficiales que no se han logrado poner al frente del país?
¿Por qué se pretende insultar la inteligencia de los docentes con argumentos vanos, vacíos y politiqueros?
¿Los Decanos de las Universidades Oficiales serán capaces de un gesto solidario para con sus colegas en estos momentos de crisis?
Estas son las preguntas que nos venimos haciendo un grupo de docentes de la UPEL que no recibimos desde hace más de tres meses nuestro salario, nuestra justa remuneración por un trabajo desempeñado desde hace igual número de meses.
Nos piden asumir muchas más horas de clases, mucho más allá de las legales, para afrontar la “crisis” presupuestaria por el recorte del 6% que el gobierno ha implementado a nivel Nacional en todas las dependencias oficiales. Recorte que obedece a la intención de prevenir una crisis mayor a nivel nacional, motivada a la que se ha desatado ya en los países capitalistas, que lleva en su haber muchos millones de desempleados, quiebras y suicidios.
Se amenaza con suspender servicios que atienden a nuestros estudiantes de escasos recursos (comedor, becas, transporte); se suspende la dotación necesaria de materiales de oficina para un normal funcionamiento administrativo; no se cancelan los servicios; se nos impide imprimir o sacar copias de los materiales necesarios para el desarrollo normal de las actividades académicas, de extensión e investigación, amenazándonos con el fantasma del recorte presupuestario; dirigentes estudiantiles pasan por los salones de clases para hacer un “llamado a la acción” a fin de enfrentar un posible “cierre técnico” de la Universidad por insuficiencia presupuestaria.
Pero el colmo de todo es que existen docentes en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (y en sus distintos núcleos) que no han cobrado sus respectivos salarios desde hace más de tres meses, la única respuesta que consiguen al hacer el reclamo pertinente y justo es: “¡deben esperar!”.
¿Es que se puede esperar más de tres meses para comer?
¿Tres meses se pueden deber de alquiler sin que nos amenacen de desalojo?
¿Las deudas adquiridas y sus respectivos intereses, esperan tres meses?
¿El pago de colegio, electricidad, teléfono, cable, internet puede esperar?
¿La adquisición de medicamentos, aparatos, libros, insumos para el trabajo docente diario puede esperar más de tres meses?
¿Un trámite administrativo burocrático puede atentar contra la dignidad y la integridad moral y profesional de un docente universitario?
No entendemos la demora en nuestros pagos, pero menos entendemos que además se nos exija dar más a la Universidad cuando hasta los momentos esa misma Universidad nos ignora, nos maltrata y nos trata como retrasados mentales cuando ofrecen argumentos técnicos y burocráticos inadmisibles.
¿Estarán dispuestos los Jefes de Departamento, Coordinadores, Jefes de todas las distintas áreas existentes, Secretarios(as), Vicerrectores y Rectores a dejar de percibir sus respectivos bonos –o tan siquiera la mitad- por los distintos cargos asumidos para colaborar con esa Universidad que les ha dado todo y que se encuentra hoy en “crisis”?
Yo lo dudo. Pero lo más significativo es que ya muchos empiezan a dudarlo también.
Ya se avecinan ciertas elecciones en el Claustro (ese recinto cerrado y apartado de la realidad, que no se cierra a sus beneficios económicos), ya vendrán a solicitar nuestros votos para poder acceder a sus jefaturas (¡Válgame Dios!), en ese momento les diré, a modo de parafraseo presidencial: ¡¿Dónde están mis reales?!
Tomado de aporrea.org