Lo bueno, lo malo, lo feo y la lealtad revolucionaria
La pausa, luego de brisas y tormentas electorales y la justificada borrachera triunfalista, nos permite opinar sobre la primera gestión del presidente Evo Morales.
La pausa, luego de brisas y tormentas electorales y la justificada borrachera triunfalista, nos permite opinar sobre la primera gestión del presidente Evo Morales.
LO BUENO.-
La llegada de Don Evo Morales a la presidencia, produjo un efecto de magnitud en la recuperación de la autoestima de los pueblos indígenas originarios campesinas, que durante los 183 años de vida republicana se mantuvieron marginados social, económica y políticamente.
Si bien la nacionalización de los hidrocarburos el primero de mayo del 2006 fue virtual, lo real es que se produjo un notable incremento en los ingresos nacionales por la elevación de las imposiciones tributarias a las transnacionales, hecho que favoreció a la microeconomía implementando tres bonos asistenciales con efectos paliativos en la economía popular.
En una política directa y personal el presidente logró posesionar al país en un nivel de altura y dignidad internacional, marcando por primera vez líneas de conducta de innegable autodeterminación.
Haber desbaratado el terrorismo en Santa Cruz evitando la guerra civil.
Haber alcanzado los dos tercios de votos en la Asamblea Plurinacional, ventaja que permitirá aplicar la NCPE sin vacilaciones, aprobando leyes cuyos contenidos deberán viabilizar la profundización del proceso afectando las estructuras que aun sostienen al viejo estado neoliberal.
LO MALO.-
Por cálculos políticos claudicantes no haber liquidado el latifundio en las extensas y fértiles tierras del oriente, situación que permite mantener la pobreza extrema de indígenas en los valles y el occidente a falta de tierras; para ellos tener un presidente indígena no significó resolver su pobreza material, pobreza que llega a los niveles de miseria exhibiendo mendicidad en las calles de los principales centros urbanos.
No haber derogado el DS. 21060 que es columna central y germen del neoliberalismo en Bolivia, permitiendo así la supervivencia de la inseguridad laboral y el chantaje patronal a los trabajadores asalariados.
No haber modificado la Ley de pensiones que debiera garantizar una renta digna a los jubilados en base a la solidez económica con aportes tripartitos: Estado, Patronal y Laboral.
No haber avanzado, menos iniciado, en la ejecución de proyectos de industrialización estatal en los sectores estratégicos de la economía que son las bases de cambios estructurales en una política anticapitalista, sustituyendo esa falta solo con discursos sin contenidos reales.
Si el presidente sabe que la causa de todos los males sociales en el mundo es el capitalismo, resulta prioritario modificar las relaciones de producción capitalista por relaciones de producción socialistas (o comunitarias, pues lo dijimos que el nombre no es determinante para liquidar la explotación del hombre por el hombre), terminar con la miseria y la injusticia social sin cambiar las estructuras de la vieja sociedad capitalista no habrá posibilidades de que los nobles objetivos alcancen a los sectores humildes.
Somos también consientes de que las transformaciones estructurales no se producen por ningún proceso evolutivo, sino por procesos revolucionarios. y enfatizamos que todo proceso de cambio debe ubicarse en el marco clasista, toda doctrina sobre un socialismo que no es de clase, y sobre una política que no es de clase y que predica el colaboracionismo con el enemigo de clase, se acredita como un simple absurdo.
LO FEO.-
En lugar de extirpar la corrupción, nos avergonzaron con los 33 camiones pandinos, con el asalto robo y asesinato en Yacimientos por 450 mil dólares; solo las cúpulas burocráticas saben cuantos hechos vergonzosos aun se producen.
La negligencia consiente o no en los procesos judiciales a los autores del enajenamiento de nuestras recursos naturales y estratégicos estafando con miles de millones de dólares al patrimonio de los bolivianos, en el castigo del asesinato a patriotas alteños en octubre del 2003, contrastan con bulliciosas caserías al perdedor de las elecciones de diciembre, poniendo al descubierto incoherencias y dudas en el comportamiento judicial.
Atacar a las estructuras del enemigo para construir los cimientos de la nueva sociedad es hacer revolución; enfrascarse en persecuciones a los “ispis” (*) del sistema es pifiar cartuchos simulando apuntar al blanco.
El “logro revolucionario” de los líderes del MAS captando o comprando enemigos de clase y casta, sustituyendo a líderes indigenistas no es práctica de revolucionarios, son desviaciones contrarrevolucionarias.
LOS PRINCIPIOS Y LA LEALTAD.-
Al ingresar al segundo periodo de gobierno del M.A.S., el contenido poli clasista y falta de claridad ideológica del entorno presidencial nos conduce a formular preguntas que posiblemente serán respondidas con los resultados.
El Parlamento Plurinacional contando con los dos tercios de votos, ¿revisará las dotaciones de tierras excedentarias obtenidas por los latifundistas mediante favores de los gobiernos dictatoriales y neoliberales?
Esa mayoría con su “caballería troyana en su interior” definirá finalmente el tipo de estado nacional que no sea claudicante ante las transnacionales y los resabios del pasado?
El anti capitalismo es filosofía del cambio en los objetivos del gobierno, o es simple ironía oratoria que invertirá el proceso de la revolución en retroceso de involución?
NUESTRA INDEPENDENCIA ES NUESTRA FORTALEZA
Al reiterar que no pertenecemos a las estructuras orgánicas del MAS, ratificamos nuestra posición política de apoyo militante al proceso de cambios revolucionarios, en la perspectiva de su profundización como vía hacia la construcción del socialismo en Bolivia en este siglo XXI.
Nuestra conducta frente al gobierno es de crítica franca a los errores y apoyo militante a las medidas que apuntan a la construcción del nuevo estado socialmente justo, sin temor a represalias ni expectativas de premios, por que nuestra invariable línea política es la coraza y fortaleza de nuestra autonomía.
A los que mal piensan acusándonos de que pretendemos crear una organización paralela a la Central Obrera Boliviana COB, los convocamos a participar en nuestros diferentes niveles orgánicos donde se dialoga sobre sindicalismo revolucionario y la doctrina de la unidad clasista, con miras a superar limitaciones de las actuales dirigencias y fortalecer a la única y gloriosa Central Obrera Boliviana COB dirigidas hoy por los compañeros Pedro Montes, Socimo Paniagua y otros.
La Paz, 10 de enero del 2010
DIRECCION COLEGIADA DE ALTERNATIVA LABORAL SOCIALISTA
Alcides Monasterios Castro, José Tirado Cruz, Raúl Rodas V., Juan Peña, Isaac Valle T.