Los Caballeros de la Orden del Trabajo
Con este nombre se Conoció la organización nacional de los esquiroles (rompe huelgas) en las afamadas jornadas de Mayo de 1.886 que dieron origen a la conmemoración del día del Trabajador en casi todo el mundo con excepción de los Estados Unidos. Actuaban con el apoyo de la policía y originaron la violencia en las puertas de la empresa McCormick que luego se extendió a la plaza Haymarket en la ciudad de Chicago.
Con este nombre se Conoció la organización nacional de los esquiroles (rompe huelgas) en las afamadas jornadas de Mayo de 1.886 que dieron origen a la conmemoración del día del Trabajador en casi todo el mundo con excepción de los Estados Unidos. Actuaban con el apoyo de la policía y originaron la violencia en las puertas de la empresa McCormick que luego se extendió a la plaza Haymarket en la ciudad de Chicago.
Una de las formas más extremas de la violencia laboral y sindical es la utilización de personas cuya profesión es el asesinato de personas por encargo de otras a cambio del pago de una remesa de dinero.
La puesta en escena de estas bandas violentas en la lucha sindical surge como un medio clásico de combate de los patronos contra las huelgas de los trabajadores. Se le conoce internacionalmente como sindicalismo amarillo o sindicalismo patronal.
En Venezuela estas situaciones de violencia se generan a partir de la asunción al poder de Acción Democrática y donde se constituyeron bandas armadas conocidos como LOS CABILLEROS y cuyos objetivos ya no eran la de romper huelgas sino la de desaparecer a través de la violencia los sindicatos clasistas de izquierda que hacían lucha en favor de los intereses de los trabajadores.
A partir del 2005 con un auge de formación de nuevos sindicatos, según cifras extra oficiales de organismo del estado, en 1997 existían en Venezuela 209 sindicatos. En el 2001 el CNE (Concejo Nacional Electoral), reporto 3543 sindicatos, 2974 legalizados, 2853 en procesos de elecciones, en total se registro 3 Centrales Sindicales, 100 Federaciones y 2871 sindicatos, 74 de ellos de carácter nacional. Estos nuevos sindicatos en su mayoría se denominan revolucionarios, socialista y bolivarianos, pero en la práctica han tenido un papel nefasto en la conducción de las lucha reivindicativas de los(as) trabajadores(as).
Esta situación creo una nueva forma de violencia sindical. Ya no eran acciones de los patrones a través de los esquiroles rompe huelga los encargados de asesinar y golpear a los trabajadores y sindicalistas, tampoco los cabilleros que por defender a un gobierno adeco agredían; ahora la violencia es por el control de los sindicatos y ustedes se preguntaran ¿por qué?
Contrariamente a lo que se cree que los sindicatos de la construcción mantienen esta lucha intestina por el control de los puestos de empleo para sus afiliados o por las cláusulas sindicales que le permiten legal y legítimamente a un directivo sindical incluirse en la nómina de una empresa para poder tener un ingreso que le permita el sustento de su familia y financiar sus actividades, las mafias que han penetrado el movimiento sindical no les interesa nada de esto. Su interés en mantener la hegemonía sindical es sólo para crear una fachada que le permita realizar actividades ilícitas como: extorsión a empresarios, tráfico de drogas, tráfico de armas, trata de blancas, entre otras.
Estamos conscientes de que en la sociedad hay un estigma sobre la dirigencia sindical de la construcción en el sentido de creer que todos son delincuentes, desconociendo de que existen en todo el país dirigentes sindicales honestos que mantienen una lucha intestina desde adentro del movimiento sindical para tratar de mantener a raya a estas mafias que penetraron al movimiento y que poco a poco han ida desplazando a los dirigentes verdaderos que luchan por los intereses de los trabajadores y defienden los valores y principios que dieron origen al movimiento sindical hace 200 años.
Es por esto que exhortamos al Estado venezolano a evitar que este grave problema continúe. Quien lo solicita se encuentra convaleciente de una paliza que me propinaron los pseudo dirigentes Danny Chirinos C.I 17.629.690, Eduardo Mabo C.I 12.732.521 y Renzo Estrada C.I 15.096.365, del SINDICATO BOLIVARIANO DE LA CONSTRUCCION DE FALCON (SIBOCONFAL), protegido por el Alcalde «Revolucionario» de la Ciudad de Coro, Oswaldo Rodríguez León, ex-Comandante de la Policía Cuestionado por los famosos pozos de la muerte en el Estado Falcón.
Estos mismos dirigentes en estado de total impunidad son los mismos que lesionaron y asaltaron al periodista Bladimir Cobi cuando este salía de su trabajo en un conocido medio de comunicación en la ciudad de Coro Edo Falcón, pero no solo eso, estos señores fuero grabados por los medios de comunicación cuando golpeaban salvajemente al abogado y dirigente político de oposición Julio Tova y más allá algunos de ellos están bajo medida de presentación por golpear a una dirigente vecinal en el sector las Eugenias de esta ciudad, seguramente el próximo paso de estos señores será el asesinato y seguramente aparecemos de primero en su lista.
Pero no es este el más grave problema y por lo que pedimos la intervención del Estado, lo más grave son los más de 30 asesinatos que se han cometido por sicarios a dirigentes sindicales de la construcción en el último años y los más de 140 en los últimos 5 años. Es allí donde debe intervenir el Estado y poner coto a esta situación.
Proponemos:
Que se instale una mesa de diálogo donde intervengan La Guardia Nacional, Policía del Estado, Policía Municipal, Ministerio del Trabajo, Fiscalía, Directivos Sindicales, empresarios de Construcción del Estado y los Voceros de empleo de los diferentes consejos comunales con el fin de establecer las reglas que deben regir, tanto para la inclusión de trabajadores en las diferentes obras de construcción, como en lo referente a la administración sindical. Tal cual está establecido en La declaración de Principios de la Convención Colectiva 2010-2012, que se anexa a la presente esto podría constituirse en un precedente importante en todo el país, que podría contribuir a erradicar el problema de la violencia sindical.
(*)Dirigente Sindical Presidente de UTRABEF