Murió el ex presidente Rafael Caldera
Caracas, 24 de diciembre.- Familiares anunciaron el fallecimiento del ex presidente venezolano Rafael Caldera, la madrugada de este jueves. Uno de los protagonistas fundamentales del Pacto de Punto Fijo, así llamado por haberse firmado en su mansión del mismo nombre, Caldera fue dos veces presidente, en 1969-1974 y 1994-1999, y fue uno de los dirigentes emblemáticos de la política burguesa en Venezuela en el siglo XX, destacando por sus ataques al movimiento estudiantil, y a los sectores populares y obreros.
Caracas, 24 de diciembre.- Familiares anunciaron el fallecimiento del ex presidente venezolano Rafael Caldera, la madrugada de este jueves. Uno de los protagonistas fundamentales del Pacto de Punto Fijo, así llamado por haberse firmado en su mansión del mismo nombre, Caldera fue dos veces presidente, en 1969-1974 y 1994-1999, y fue uno de los dirigentes emblemáticos de la política burguesa en Venezuela en el siglo XX, destacando por sus ataques al movimiento estudiantil, y a los sectores populares y obreros.
Vinculado a la secta católica Opus Dei, Caldera fue secretario de las Juventudes Católicas Venezolanas y fundador del partido COPEI en el año 1946. En 1947 fue contendor de Rómulo Gallegos en las elecciones presidenciales, ganadas por el escritor, quien era abanderado de Acción Democrática. Un golpe militar derroca al presidente democráticamente electo, y el partido COPEI apoya a la dictadura perezjimenista. COPEI pasa a la oposición cuando se hacía inminente la caída de la dictadura.
En 1958 perdió las elecciones presidenciales ante Rómulo Betancourt, otro de los padres del nefasto Pacto de Punto Fijo. En 1963 pierde ante Raúl Leoni, quien pasa a presidir uno de los gobiernos más represivos del puntofijismo y en el que se inaugura la práctica de las desapariciones forzadas. Finalmente en 1968, Caldera gana las elecciones presidenciales, reanudando relaciones diplomáticas con varias dictaduras fascistas que azotaban a Latinoamérica en el momento, y emprendiendo una ofensiva brutal contra el movimiento estudiantil. Luego de una sangrienta derrota militar, las guerrillas de las FALN encabezadas por el PCV pactan la pacificación con Caldera, mientras que grupos disidentes, cuyo dirigente emblemático fue Douglas Bravo, mantienen la lucha armada, ya sin mayores posibilidades de derrocar al régimen burgués.
Caldera sería el responsable de una de las ofensivas más bestiales efectuadas en Venezuela contra el movimiento estudiantil, al suspender las garantías constitucionales y cerrar las Escuelas Técnicas Industriales y militarizar la Universidad Central de Venezuela, lo cual costó decenas de muertes y centenares de heridos, detenidos, y torturados. Las universidades y escuelas técnicas eran importantes bastiones de la izquierda revolucionaria.
En 1983 pierde las elecciones presidenciales frente al adeco Jaime Lusinchi, hoy prófugo por delitos de corrupción. Ante la rebelión militar de 1992, encabezada por el entonces teniente coronel Hugo Chávez, Caldera se distancia de los demás dirigentes de la clase política, que claman por «muerte a los golpistas», y plantea que la crisis se debe a los fracasos sociales de la «democracia». De esta manera, acapara simpatías entre el electorado que lo lleva a la presidencia en las elecciones de 1993, en un proceso viciado por un importante fraude privó de la elección a Andrés Velasquez, el candidato de la Causa R (por esos años aquel era un partido de izquierda). Caldera ganó con el apoyo del partido Convergencia, fundado por el calderismo, el Partido Comunista de Venezuela, el MAS, el MEP, y otros pequeños partidos cuya agrupación se conoció como «el chiripero».
Su segundo gobierno también fue terrible. La población sufrió una superdevaluación producto de la quiebra de varios bancos y el desfalco de los auxilios financieros asignados por el gobierno. La respuesta de Caldera fue el tristemente célebre acto llamado «Pacto antiinflacionario», por medio del cual se comprometió a la burguesía a un «pacto de caballeros» para evitar la especulación. La inflación durante esos cinco años acumuló un astronómico 300%. Además de esto, el gobierno subió el IVA al 16.5%, subió el precio de la gasolina en 800%, devaluó el bolívar en un 70%, y entregó los recursos petroleros a las transnacionales a través de los acuerdos de la Agenda Venezuela. Los medios de comunicación cerraron filas con el gobierno en la implementación de todas estas medidas, pero la protesta popular fue contundente.
Además de esto, el ministro de Coordiplan, el ex guerrillero convertido en neoliberal Teodoro Petkoff, encabezó la comisión tripartita integrada también por Fedecámaras y la burocracia de la CTV, que eliminó la retroactividad de las prestaciones sociales de los trabajadores.
El segundo gobierno de Caldera también indultó a los militares que se alzaron contra Carlos Andrés Pérez en 1992, encabezados por Hugo Chávez, quienes gozaban de gran simpatía popular.