No todo lo que brilla es oro
Caracas, 24 de agosto de 2011. El discurso nacionalista y de supuesta defensa de la soberanía nacional en materia económica, esgrimidos por el gobierno del Presidente Chávez para justificar la repatriación del oro ubicado en las bóvedas de bancos internacionales, rápidamente se ha erosionado, quedando al descubierto que nuevamente se trata de un fraude político para encubrir la entrega de nuestros recursos minerales a las grandes multinacionales.
Caracas, 24 de agosto de 2011. El discurso nacionalista y de supuesta defensa de la soberanía nacional en materia económica, esgrimidos por el gobierno del Presidente Chávez para justificar la repatriación del oro ubicado en las bóvedas de bancos internacionales, rápidamente se ha erosionado, quedando al descubierto que nuevamente se trata de un fraude político para encubrir la entrega de nuestros recursos minerales a las grandes multinacionales.
No se requería ser clarividente o poseer una bola de cristal para saber qué se escondía detrás de los anuncios gubernamentales. Hoy ha queddo claro cuando se anuncia en la Gaceta Oficial, que a la par que se «nacionaliza» la exploración y explotación de oro, en el mismo decreto se informa que se constituirán empresas mixtas con capital privado, que no es otra cosa que el ropaje utilizado par encubrir la entrega. Así sucedió con la Faja Petrolífera del Orinoco, y de la misma forma se viene adelantando en todos aquellos rubros económicos en los que el Estado tenía el control absoluto y ahora se asocia con transnacionales.
Así las cosas, los anuncios de repatriación del oro, quedan como evidentes fanfarronadas políticas para esconder la intención gubernametnal de colocar el preciado metal como respaldo para el pago de la creciente deuda externa adquirida en los últimos años con los gobiernos y las multinacionales de China, Rusia o Brasil, a donde también irán a parar buena parte de las reservas monetarias, según los anuncios oficiales.
Estamos dispuestos a apostar que el próximo paso del gobierno, será el anuncio con bombos y platillos de la conformación de tres grandes empresas mixtas, en la que el Estado compartirá inversiones y propiedad sobre el recurso aurífero venezolano: con la ruso-canadiense Rusoro; con la asiática Citic Group y con la brasilera Vale do Rio Doce. Amanecerá y veremos.