Otro que se guindó: Carlos Escarrá compara a Chávez con Bolívar
Para Carlos Escarrá, Chávez viene a ser algo así como el Bolívar del siglo XXI, pues según palabras del diputado ambos personajes «trascienden a su tiempo». De pasapalo el culto a la personalidad ahora oficialmente integra la doctrina chavista con la aprobación de los estatutos del PSUV, los cuales establecen el deber de los militantes de «defender la Patria, la revolución, al comandante Chávez y al partido».
Para Carlos Escarrá, Chávez viene a ser algo así como el Bolívar del siglo XXI, pues según palabras del diputado ambos personajes «trascienden a su tiempo». De pasapalo el culto a la personalidad ahora oficialmente integra la doctrina chavista con la aprobación de los estatutos del PSUV, los cuales establecen el deber de los militantes de «defender la Patria, la revolución, al comandante Chávez y al partido».
Escarrá, en declaraciones al diario Últimas Noticias, ahondó en su explicación, diciendo que «Chávez es un sujeto histórico, el sujeto histórico es el elemento que dentro de todo proceso es necesario para las etapas de transición, y a su vez son sujetos que trascienden su propia existencia física». Extraña revolución cuyo sujeto no es una clase social sino un individuo, tal y como postulaba el positivismo en el siglo XIX.
En el PSUV las bases están abajo y arriba, y las líneas van en todas direcciones
En la misma entrevista, Escarrá intenta explicar el modo de funcionamiento del PSUV. Aunque inicialmente lo describe como «centralismo democrático», rápidamente se evidencia que no se refiere al mismo método organizativo que bautizara con ese título Vladimir Ilich Lenin. La explicación de Escarrá parece más bien tomada de un manual de geometría no euclideana: «el control del cumplimiento de las decisiones del partido de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba… hay decisiones que toman, por ejemplo la dirección, el buró y van a las bases, y hay decisiones de las bases que luego asume la dirección nacional… Por supuesto tienes una línea vertical y tienes una base, la base puede estar arriba o puede estar debajo de acuerdo a la fluidez de la toma de decisiones… Es un proceso de retroalimentación, hay un correaje, hay reuniones del buró con el Presidente que luego se debaten en la dirección, y hay decisiones de la dirección que luego se debaten con el buró».
Lo único que está claro es que el presidente del partido, o sea Chávez, seguirá teniendo amplísimas potestades dentro del PSUV, como hasta ahora, para nombrar autoridades del partido a dedo y tomar decisiones sin consultar a las bases o a ninguna otra instancia partidista. Así entienden el centralismo democrático en el chavismo burocrático.