19 abril, 2026

Pánico en bolsas por problemas del sector automotor; Wall Street bajó 5,07%

El índice Dow Jones de Industriales, el más importante de Wall Street, bajó 427,47 puntos y se situó en 7997,28 unidades, después de que el martes subiera un 1,83%. El mercado Nasdaq retrocedió 96,85 puntos y se situó en 1386,42 unidades, mientras que el selectivo S&P 500 perdió 52,54 puntos, hasta 806,58 unidades.

Wall Street se sumió en el rojo debido al fuerte descenso de las firmas financieras, que, en su conjunto, bajaron un 11,19 por ciento. Las acciones del grupo bancario Citigroup fueron las que más cayeron en el Dow Jones (22,85%), aunque también bajaron con fuerza en ese índice los títulos de Bank of America (14,02%) y JPMorgan Chase (11,42%).

Al pesimismo de Wall Street contribuyó la incertidumbre sobre el futuro de los fabricantes de automóviles estadounidenses, que se encuentran en la cuerda floja.

El índice Dow Jones de Industriales, el más importante de Wall Street, bajó 427,47 puntos y se situó en 7997,28 unidades, después de que el martes subiera un 1,83%. El mercado Nasdaq retrocedió 96,85 puntos y se situó en 1386,42 unidades, mientras que el selectivo S&P 500 perdió 52,54 puntos, hasta 806,58 unidades.

Wall Street se sumió en el rojo debido al fuerte descenso de las firmas financieras, que, en su conjunto, bajaron un 11,19 por ciento. Las acciones del grupo bancario Citigroup fueron las que más cayeron en el Dow Jones (22,85%), aunque también bajaron con fuerza en ese índice los títulos de Bank of America (14,02%) y JPMorgan Chase (11,42%).

Al pesimismo de Wall Street contribuyó la incertidumbre sobre el futuro de los fabricantes de automóviles estadounidenses, que se encuentran en la cuerda floja.

Varios mercados de América Latina y Europa cerraron, este miércoles, con fuertes caídas por cuenta de la preocupación de la industria automotríz ante los malos resultados, cada vez mayores.

En la bolsa de Nueva York, el Nasdaq bajó 6,53 por ciento. Las plazas latinoamericanas siguieron la tendencia general. La bolsa de Sao Paulo, la mayor de la región, perdió 2,02%, Santiago 0,32%, Bogotá 0,27% y Lima 2,14%.

Los valores de los constructores de automotores y bancarios arrastraron a los mercados europeos. Así, la Bolsa de Londres cedió un 4,82% al cierre, París perdió el 4,03%, Fráncfort cayó un 4,92%, Madrid un 3,74% y Milán el 2,90%.

Luego de la caída de las bolsas, la Comisión Europea anunció que estudia un plan de reactivación de la economía por 130.000 millones de euros.

Los directivos de los tres mayores constructores automovilísticos estadounidenses (General Motors, Ford y Chrysler) tratan aún de convencer al Congreso que les acuerde un crédito puente de 25.000 millones de dólares para evitar la quiebra.

La presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se mostró favorable a la ayuda pero con «condiciones muy estrictas»: congelación de las primas y uso de tecnologías que consuman menos carburantes.

El presidente ejecutivo de Chrysler, Robert Nardelli, alertó el martes contra una posible quiebra de la empresa, que supondría la supresión de 56.000 empleos, si no recibía «un apoyo financiero inmediato» del Estado.

Nardelli se ofreció, incluso, a cobrar un sueldo de un sólo dólar durante un año.

Pero el secretario del Tesoro, Henry Paulson, rechaza que una parte de los 700.000 millones de dólares que se destinarán a salvar el sistema financiero sirva para apoyar al sector del automóvil.

El primer constructor japonés, Toyota, anunció este miércoles que detendrá toda la producción de sus fábricas en Estados Unidos y Canadá durante dos días en diciembre a causa de la caída de la demanda.

Los constructores europeos también reclaman medidas de apoyo, temiendo estar en desventaja si finalmente sus competidores estadounidenses reciben las ayudas públicas.

Sin embargo, la UE parece inclinarse más por medidas destinadas a fomentar una reconversión hacia los vehículos «verdes» en lugar de un plan de salvamento clásico del sector del automóvil, uno de los que más empleo da en Europa. «No habrá subvenciones y, por otro lado, la industria no demanda subvenciones», aseguró el comisario europeo de Industria Günter Verheugen.

La asociación de constructores europeos ACEA reclamó a principios de octubre 40.000 millones de euros de préstamos a intereses reducidos para financiar el desarrollo de vehículos más ecológicos, así como primas para incitar a los automovilistas a que cambien sus coches.

Pero, como si las malas noticias en el sector automotor no fueran suficientes para convulsionar a las bolsas, este miércoles se conocieron dos nuevos indicadores que muestran hasta qué punto Estados Unidos está empantanado en la crisis.

Los permisos de construcción y las obras de nuevas viviendas cayeron en octubre a su nivel más bajo en 48 años; la inflación, además, cayó en octubre el 1% con respecto al mes anterior, la mayor caída mensual jamás registrada.

Este brutal retroceso de los precios alimenta los temores de una deflación, un fenómeno pernicioso que combina una baja prolongada de los precios y, a su vez, del consumo.

Estas cifras «parecen indicar una recesión más profunda de los que algunos habían anticipado», aseguró Anthony Conroy, de BNY Converg ExGroup.

Tras «la crisis financiera, aunque está lejos de haber terminado, la crisis económica tomó la posta», estimó el director general del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn.

No sólo el sector del automóvil está en crisis. El líder mundial de la industria química, la alemana BASF, anunció un plan para reducir la producción con una paralización temporal de 80 fábricas, que afectará a 20.000 trabajadores.

Las bolsas asiáticas lograron escapar por el momento a este tumulto de malas noticias, pero la mayoría acabaron también en números rojos: Tokio perdió el 0,66%, Hong Kong un 0,77% y Seúl el 1,9%. Shanghai, en cambio, subió un 6,05%.

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