Periodistas de la Cadena Capriles denuncian censura

Caracas, 16 de febrero.- (Foto: Asamblea de periodistas contra la censura. Crédito: Alberto Torres) Periodistas de varios medios de comunicación privados, agrupados en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, vienen denunciando que son objeto de censura por parte de editores y propietarios. Varias asambleas se han realizado con el propósito de protestar contra las líneas editoriales favorables al gobierno y tendientes a minimizar la represión policial y parapolicial contra las manifestaciones. Este 14 de febrero, 96 periodistas de la Cadena Capriles, a la que pertenecen los periódicos Últimas Noticias, El Mundo Economía y Negocios y Líder, suscribieron un comunicado denunciando esta situación.

Caracas, 16 de febrero.- (Foto: Asamblea de periodistas contra la censura. Crédito: Alberto Torres) Periodistas de varios medios de comunicación privados, agrupados en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, vienen denunciando que son objeto de censura por parte de editores y propietarios. Varias asambleas se han realizado con el propósito de protestar contra las líneas editoriales favorables al gobierno y tendientes a minimizar la represión policial y parapolicial contra las manifestaciones. Este 14 de febrero, 96 periodistas de la Cadena Capriles, a la que pertenecen los periódicos Últimas Noticias, El Mundo Economía y Negocios y Líder, suscribieron un comunicado denunciando esta situación.

Es conocida la relación comercial entre la Cadena Capriles y el grupo BOD, encabezado por el connotado capitalista chavista Víctor Vargas Irausquín. En el caso de Últimas Noticias, su director es Eleazar Díaz Rangel, quien públicamente apoya a Maduro. Gracias a sus buenas relaciones con importantes sectores de la burguesía, el chavismo ha logrado inclinar la correlación de fuerzas en los medios privados claramente a su favor, pese a que Maduro sigue apelando al expediente de victimizarse por el tratamiento que su gobierno recibe de los medios privados.

Extractos del comunicado

«El cambio de la primera página del diario Últimas Noticias, el jueves 13 de febrero de 2014, es apenas un ejemplo de lo que ha ocurrido en este periódico en los últimos cuatro meses, cuando fue consumada la compra de la Cadena Capriles.

En su primera versión daba prioridad a la noticia: “Dos muertos tras protestas” y en la nota de cierre, las palabras del presidente Nicolás Maduro: “Se hará justicia, llamo a la paz”.

La segunda versión, modificada después de las 11 de la noche, destacó la declaración de Maduro: “Enfrentamos un golpe de Estado” y desestimó a los muertos; invisibilizó a los detenidos y desaparecidos; subestimó el dolor de los familiares de los asesinados; desconoció la protesta pacífica de los estudiantes y destacó la participación de los seguidores del Gobierno: “Los chamos chavistas peregrinaron sin rollo”.

Los periodistas de la Cadena Capriles que aquí firmamos, queremos hacer pública nuestra inconformidad por la línea editorial que ha sido impuesta por los nuevos dueños de esta empresa, que ni siquiera han tenido la valentía de dar la cara frente a sus trabajadores».

(…)

«Guiados por el mandato de la búsqueda de la verdad, los reporteros y trabajadores de estos diarios, salimos todos los días a buscar las historias que hacen que el oficio periodístico justifique su importancia dentro de la sociedad.

No queremos renunciar a este privilegio. Por el contrario, lucharemos para informar las diferentes versiones de los hechos y reportar lo que ocurre, respondiendo al compromiso social que nos motiva y no a los intereses económicos y políticos de grupos de poder.

Hay un clima cada vez más asfixiante para la prensa venezolana. La televisión y la radio se han convertido en simples repetidores de las palabras del Gobierno y la prensa lleva el mismo camino. El 13 de febrero hubo un quiebre. Sacaron del aire al canal colombiano NTN24, que era el único que informaba en tiempo real y no se plegó a la censura impuesta por varias cadenas del Gobierno».

(…)

«Nosotros queremos seguir dando la batalla. Queremos informar oportuna y verazmente, queremos, a fuerza de trabajo, rescatar la credibilidad perdida y queremos, por sobre todo, que se respeten los principios éticos y morales de los reporteros que hoy son cuestionados por la gente, que finalmente son los que le dan sentido a nuestra labor».

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