15 abril, 2026

Pobreza y derechos humanos

La existencia de millones de personas en condiciones de pobreza es un indicativo de que una sociedad no está bien estructurada y constituye una evidencia contundente de la manera inadecuada e injusta como se han distribuido las riquezas de un país. Es también un indicador de déficit de democracia. No puede catalogarse a un país como realmente democrático si no se garantiza a todos y todas el acceso a condiciones básicas de existencia. Democracia implica no solo tener y disfrutar de libertades, sino también tener la posibilidad de acceder y disfrutar de las riquezas que el país genera.

La existencia de millones de personas en condiciones de pobreza es un indicativo de que una sociedad no está bien estructurada y constituye una evidencia contundente de la manera inadecuada e injusta como se han distribuido las riquezas de un país. Es también un indicador de déficit de democracia. No puede catalogarse a un país como realmente democrático si no se garantiza a todos y todas el acceso a condiciones básicas de existencia. Democracia implica no solo tener y disfrutar de libertades, sino también tener la posibilidad de acceder y disfrutar de las riquezas que el país genera.

Ser pobre significa no poder acceder ni recibir ingresos mínimos para subsistir y ser privado del disfrute y ejercicio de los derechos. Significa por lo tanto no poder consumir una dieta básica para la existencia ni poder acceder entre otros aspectos a la educación elemental ni recibir atención primordial en salud, ni poder incidir en los niveles de toma de decisiones. Es ser víctima de la exclusión e inequidad.

La pobreza es una de las formas en que se expresa la exclusión social y una de las tantas maneras como se discrimina en una sociedad.
Un país con altos niveles de pobreza es un país con un alto índice de violaciones a los derechos humanos, principalmente de los derechos económicos, sociales y culturales. La pobreza termina siendo la consecuencia de la violación de esos derechos. Por lo tanto Implica una permanente trasgresión a la dignidad humana, una vulneración masiva y sistemática de los derechos a hombres y mujeres niños y ancianos.
Toda política dirigida a mejorar la situación de los derechos humanos debe necesariamente incorporar la adopción de medidas eficaces para reducir los niveles de pobreza, para acabar con la exclusión social. Al debatir sobre la democracia en Venezuela y los derechos humanos es imprescindible incorporar lo referente a la democratización del disfrute de la riqueza, sobre las políticas contra la exclusión, a las medidas para garantizar acceso a los servicios. Debatir sobre cómo garantizar más y mejor democracia en Venezuela y cómo fortalecerla nos obliga a discutir sobre las causas de la pobreza y cómo erradicarla.

Esta problemática debería constituir uno de los puntos centrales de cualquier agenda política y social, de cualquier mesa de diálogo, de cualquier estrategia para avanzar hacia una calidad de vida mejor. Exigir, reclamar y aportar para garantizar la vigencia de los derechos humanos en Venezuela, nos obliga igualmente a relevar los derechos económicos sociales y culturales. Democracia, desarrollo, pobreza y derechos humanos son aspectos que se interrelacionan y forman parte de la integralidad e interdependencia con la que se debe asumir la lucha por los derechos humanos. Con el esfuerzo colectivo debemos proponernos reducir la pobreza y de esta manera fortalecer la democracia en nuestro país y crear mejores condiciones para la convivencia social.

*Coordinador General de Provea
marino@derechos.org.ve

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