Portavoz de El Vaticano compara a las víctimas de los curas pederastas con los nazis
En una escandalosa aseveración, el predicador personal del papa Benedicto XVI presentó a los victimarios como víctimas, y viceversa, al decir el viernes que las acusaciones contra el pontífice y la Iglesia en el escándalo por abusos sexuales se parecen a la «violencia colectiva» contra los judíos.
En una escandalosa aseveración, el predicador personal del papa Benedicto XVI presentó a los victimarios como víctimas, y viceversa, al decir el viernes que las acusaciones contra el pontífice y la Iglesia en el escándalo por abusos sexuales se parecen a la «violencia colectiva» contra los judíos.
El padre franciscano Raniero Cantalamessa señaló en un sermón de Viernes Santo, en presencia del Papa en la Basílica de San Pedro, que las denuncias contra los curas pederastas recordaban «los aspectos más vergonzosos del antisemitismo».
El pontífice de 82 ha sido señalado por su responsabilidad en el encubrimiento de curas abusadores durante muchos años, cuando era arzobispo de Munich y luego prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe. La Iglesia Católica ha destinado millones de dólares a acuerdos extrajudiciales para evitar que se conzcan las denuncias contra sacerdotes por abuso sexual, así como para mantener a los curas fuera de la cárcel.
Cantalamessa dijo que «Ellos saben por su experiencia lo que significa ser víctimas de la violencia colectiva y debido a eso pueden reconocer rápidamente los síntomas», dijo el reaccionario cura.
El rabino Gary Greenebaum, director en Estados Unidos de las relaciones entre religiones del Comité Judío Estadounidense, lamentó las declaraciones.
«La violencia colectiva contra los judíos llevó a 6 millones de muertes, mientras que la violencia colectiva a la que se refiere (Cantalamessa) no ha resultado en el asesinato y la destrucción, sino quizá en difamación», indicó.
Sin embargo, las palabras del vocero católico son una afrenta violenta contra las decenas de miles de víctimas de los abusos sexuales por parte de sacerdotes católicos. La Iglesia ha desarrollado una política para encubrir estos crímenes, y con frecuencia ha atacado a quienes denuncian los abusos.
Nada más en Austria, unos 174 casos de maltratos y abusos sexuales en instituciones católicas fueron denunciados tras la implantación hace dos semanas de un número de teléfono especial para recibir las denuncias, informó este viernes la asociación Plataforma de Víctimas de la Violencia de la Iglesia.
Cerca de 150 personas llamaron a ese teléfono y «hemos tomado conocimiento de 174 casos», indicó Holger Eich, psicólogo de la Plataforma en una conferencia de prensa en la cual también participaba una víctima.
«Diariamente sabemos cosas nuevas sobre los métodos de educación en las instituciones católicas de Austria en los años sesenta y setenta. Se puede resumir en una palabra: sadismo», declaró Eich.
La mayoría de los hechos se remiten a esos años, pero algunos son más recientes, dijo Eich. En el 43% de los casos se trata de violencias físicas, en 34% de agresiones sexuales y en 23% violencias morales, agregó la organización. Un 68% de las víctimas y un 74% de los agresores son hombres, indicaron las estadísticas de la organización.