5 diciembre, 2025

Protestas toman fuerza en empresas básicas

Ciudad Guayana, jueves, 11 de noviembre de 2010 (Foto Wilmer González).- Los trabajadores de Venalum, Carbonorca, Bauxilum y unos pocos de Alcasa protagonizaron este miércoles otra manifestación en los distribuidores de la Zona Industrial Matanzas, convertidos por la dirigencia sindical como plaza de reclamos y “epicentro de luchas”. Mayor inclusión, inversiones y discutir las convenciones colectivas son las tres grandes demandas del sector aluminio. “Sacar la política de las empresas; hacer inversiones necesarias y discutir la convención colectiva para encaminarlas en el rumbo de antes”, resume la cuarta jornada de protesta del sector aluminio, un dirigente sindical de Bauxilum.

Ciudad Guayana, jueves, 11 de noviembre de 2010 (Foto Wilmer González).- Los trabajadores de Venalum, Carbonorca, Bauxilum y unos pocos de Alcasa protagonizaron este miércoles otra manifestación en los distribuidores de la Zona Industrial Matanzas, convertidos por la dirigencia sindical como plaza de reclamos y “epicentro de luchas”. Mayor inclusión, inversiones y discutir las convenciones colectivas son las tres grandes demandas del sector aluminio. “Sacar la política de las empresas; hacer inversiones necesarias y discutir la convención colectiva para encaminarlas en el rumbo de antes”, resume la cuarta jornada de protesta del sector aluminio, un dirigente sindical de Bauxilum.

Para José Luis Morocoima, secretario general del Sindicato Único de los Trabajadores de la Industria de la Alúmina, Bauxita y sus Derivados del estado Bolívar (Sutralúmina Bolívar), la política es “la otra enfermedad de las empresas”, además de la desinversión y la falta de discusión de los contratos colectivos, que para Bauxilum, llega a dos años de vencimiento.

“Hemos seguido la vía legal y ahora están en manos del ministro (de Planificación y de Finanzas) Giordani y del Presidente. Las empresas siguen en terapia intensiva”, afirma Morocoima.

Los distribuidores de Alcasa-Venalum y de Alcasa-Carbonorca fueron testigos una vez más de las protestas laborales desde primeras horas de la mañana.

Otro dirigente sindical los bautizó como los “epicentros de lucha”. Otros pueden reconocerlos como los “epicentros de guarimba”, donde los “organizadores” desestabilizan el desarrollo de la industria guayanesa. Por lo pronto: la ciudad sigue presenciando a distancia las movilizaciones, que claman, entre otros beneficios, por la discusión de contratos colectivos, pago de utilidades, pasivos laborales e inclusión en la nómina fija.

Sin guarimba

“Hemos sido bien claros: ni somos oposición ni somos guarimberos. Aquí todo es para el beneficio de los trabajadores. Tenemos el contrato colectivo vencido desde hace cuatro años y un tabulador salarial, con ocho”, reitera el reclamo el presidente del Sindicato de Profesionales de CVG Venalum (Sutrapuval), Manuel Díaz.

Aclara que si bien no están en contra del control obrero, no están de acuerdo con la forma en cómo se ha implementado, pues mantiene que hay sectores que “han buscado sus privilegios personales”.

“Hay que resaltar que se hacen llamar representantes, pero representan al patrono, sus intereses personales”, expresa Douglas Zamora, vocero de las 172 cooperativas de Venalum -más de 2 mil 200 trabajadores.

Alega que en la reunión que sostuvieron el lunes con el presidente de Venalum, Rada Gamluch, por la actitud complaciente de algunas cooperativas no lograron concretar beneficios como el cumplimiento de planes vacacionales y el plan de ingreso como activos y la honra de 2 por ciento del Fondo de Compromiso.

Agrega que faltó discutir el plan de incentivo, el plan de bonificación de los contratos que vienen y la actualización de estructuras de costos y beneficios sociales. “Estamos dispuestos a ir adonde tengamos que ir para que estos beneficios se reconozcan como los hemos venido pidiendo: con verdadera inclusión y compromisos sociales. No a medias”.

Legitimidad

Como una “lucha genuina” califica los reclamos de los trabajadores, el secretario de organización de Sintralcasa, Henry Arias, quien dilucida que los empleados siempre han estado para las empresas.

Rememora Arias que en 1999 el movimiento obrero Unidad Alcasiana “aceptó prorrogar las convenciones colectivas por tres años cuando había récord de producción. No se nos puede llamar irresponsables”. Agrega que gracias al compromiso de los trabajadores para con las empresas no están en peores condiciones.

Sector siderúrgico

El presidente del Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Siderúrgica y sus Similares (Sutiss), José Luis Hernández, también estuvo presente en la manifestación. Además de también reclamar por “el saboteo” de la discusión de la convención colectiva de Sidor, exigió a la gerencia de Abastecimiento y de Finanzas de la acería realizar una auditoría en caliente por la desaparición de 10 mil bolívares como pago a los choferes.

Criticó que hay sectores de Ternium y de administrativos de Sidor que persiguen intereses personales y que mantienen infiltrados en los ministerios en perjuicio de los trabajadores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *