Rafael Ramírez se hace el loco con el caso de los contenedores de comida podrida
El caso de los más de 2300 contenedores de comida descompuesta, perteneciente a redes de distribución del Estado venezolano, ha descompuesto también al propio gobierno, que lanza las más absurdas explicaciones para evadir su responsabilidad. El ministro de Energía y presidente de Petróleos de Venezuela, por ejemplo, le echó la culpa sectores privados de ser los responsables de los contenedores con alimentos dañados, a pesar de que los alimentos eran propiedad de PDVAL y que los puertos donde fueron hallados son administrados por el Estado.
El caso de los más de 2300 contenedores de comida descompuesta, perteneciente a redes de distribución del Estado venezolano, ha descompuesto también al propio gobierno, que lanza las más absurdas explicaciones para evadir su responsabilidad. El ministro de Energía y presidente de Petróleos de Venezuela, por ejemplo, le echó la culpa sectores privados de ser los responsables de los contenedores con alimentos dañados, a pesar de que los alimentos eran propiedad de PDVAL y que los puertos donde fueron hallados son administrados por el Estado.
«Hemos tenido la situación esta de los ‘containers’ estos que se han encontrado, que los ha determinado la revolución y sus mecanismos de contraloría, no lo dijo más nadie, es la propia revolución, hemos encontrado una desviación, un problema que atender y la justicia lo está atendiendo… todos nosotros estamos interesados en que nuestra revolución no tenga este tipo de situaciones pero aquí yo lo que quiero reafirmar es que todos nosotros apoyamos las decisiones de la revolución, apoyamos las decisiones del comandante Chávez», dijo Ramírez en unas extrañas declaraciones. Ramírez añadió, cínicamente, que el gobierno había distribuido más toneladas de las que se habían perdido, y dijo que «la oligarquía» le bloqueaba las actividades al gobierno, sin detallar a qué se refería.
Otra versión gobiernera del asunto de los contenedores con comida podrida fue la ofrecida por Toby Valderrama, de Un Grano de Maíz, columna ideológica patrocinada por el gobierno. Según este escritor, se justifica la pérdida de más de 50 mil toneladas de alimentos, pues en «la guerra contra el equiparamiento», como en toda guerra, «siempre hay bajas». Las toneladas de alimentos perdidos serían esas «bajas», y el acaparamiento practicado por el gobierno sería una de las contradicciones lógicas de todo proceso. Ya no hayan qué decir para justificar el desastre de la comida podrida.