Repliegue de la cadena ferrosiderúrgica se profundiza
El Informe 2009 del Instituto Venezolano de Siderurgia (IVES) revela el retroceso que experimentó la actividad ferrosiderúrgica en todos sus eslabones el año pasado. La crisis mundial y problemas a nivel operativo profundizaron una contracción productiva que se registra desde años precedentes.
El Informe 2009 del Instituto Venezolano de Siderurgia (IVES) revela el retroceso que experimentó la actividad ferrosiderúrgica en todos sus eslabones el año pasado. La crisis mundial y problemas a nivel operativo profundizaron una contracción productiva que se registra desde años precedentes.
Con un rostro diferente, ahora con un peso importante del Estado en la actividad siderúrgica, la producción cerró con un notable decrecimiento.
La producción de mineral de hierro mantiene una tendencia decreciente desde el 2006 y cerró el 2009 con una caída de 31,1% al pasar de 20 millones de toneladas (2008) a 13,8 millones de toneladas (2009). La exportación también mermó 26,7%, con lo que profundiza el descenso experimentado en las ventas externas desde el 2007.
El IVES señala, en lo que respecta a la producción, que “esta reducción viene profundizándose desde el tercer trimestre desde el 2008, debido a la presencia de factores, tanto externos como internos”.
Como en efecto fue señalado por Ferrominera Orinoco, a lo largo de 2009, el Instituto manifestó que este factor “provocó el deterioro de los precios del mineral y la disminución de su producción en todo el mundo, incluyendo a Venezuela”.
Entre los factores internos, el informe destaca “los problemas derivados de las limitaciones financieras que causó la abrupta disminución de la demanda y los precios, provocando una baja disponibilidad de los equipos de producción por efecto de retrasos en la adquisición de repuestos y materiales, y bajos inventarios de repuestos esenciales para las áreas operativas; además, ocurrieron fallas en la planta de pellas, en el sistema ferroviario y en el tráfico centralizado de trenes”.
Pellas en picada
La producción de pellas también ha acelerado su merma, iniciada en el 2004. En el 2009, la caída fue de 8% al pasar de 7,2 millones de toneladas en el 2008 a 6,6 toneladas de pellas en el 2009.
Tanto la planta de pellas de FMO como la de Sidor descendieron su ritmo productivo. Las cifras del IVES indican que la caída de la producción de Sidor inició en el 2005 cuando produjo un pico de 7,2 millones de toneladas de pellas. De allí, el descenso ha sido continuo.
La caída en los despachos de pellas al mercado nacional es marcada. En el 2005 se colocaron 4,22 millones de toneladas a los clientes locales, mientras que en el 2009 las ventas internas fueron de sólo 431 mil toneladas.
La insuficiencia de pellas en el mercado nacional obligó a las briqueteras a importar el prerreducido en el trienio 2006-2008 cuando se compraron en el exterior 1 millón 689 mil toneladas de pellas.
Sin embargo, en el 2009, el escenario de crisis mundial que paralizó a las briqueteras redujo la demanda de pellas por lo que no fue necesaria la compra en el exterior. Empero, el IVES destaca que siguen presentes los problemas operativos y de mantenimiento de la planta de Ferrominera Orinoco.
HRD en repliegue
La reducción directa también mostró un importante retroceso. Venezuela que ocupa el tercer lugar entre los países mayores productores de hierro de reducción directa en el mundo, experimentó un repliegue de 18,8% en la producción de hierro reducido. El descenso se siente también desde el 2005.
Indica el IVES que al cierre de 2009, la producción de hierro reducido totalizó 5 millones 545 mil 817 toneladas, disminuyendo 1 millón 280 mil 589 toneladas con respecto al año previo. “La contracción de la producción se registró tanto en el renglón HRD (796.599 toneladas menos), como en el de briquetas (483.969 toneladas menos)”.
El comportamiento se debe a la caída de la demanda mundial de briquetas, la menor producción de acero, el incendio ocurrido en junio de 2009 en la planta Midrex de Sidor y la paralización de Materiales Siderúrgicos S.A. (Matesi), paralizada en noviembre de 2008.
Las exportaciones de briquetas cayeron 17,1%, producto de la baja demanda mundial.
En los casos revisados hasta ahora, el repliegue de la producción se presenta desde hace un par de años, antes de la crisis económica mundial, de modo que este factor no ha sido la raíz de la contracción sino que ha contribuido a acelerarla.
Limitadas expectativas
El IVES señala que para el 2010 “las expectativas apuntan a que en nuestro país la situación tenderá a empeorar, debido a la presencia de factores limitantes internos. De ellos no hay duda de que el de mayor impacto sobre el desempeño de la industria siderúrgica será el racionamiento eléctrico, puesto en vigencia a principios de 2010 por el Gobierno nacional a fin de contrarrestar parcialmente la menor generación de electricidad que se prevé en las centrales hidroeléctricas de Guayana debido principalmente a la escasa pluviosidad, así como también a la baja generación en las centrales termoeléctricas instaladas en otras regiones de Venezuela”.
Apunta el Informe 2009 que la restricción en el suministro eléctrico traerá como consecuencia la disminución de la producción de acero líquido y productos laminados.
Con el primer semestre del 2010 recorrido, varias de las expectativas se han cumplido pues, a raíz de la restricción eléctrica, empresas como Sidor han optado por importar semielaborados como planchones y palanquillas para mantener productivo el cordón siderúrgico.
Importación siderúrgica
En el 2009, se importaron 359 mil toneladas de laminados, una caída de 16% con respecto al 2008 cuando se importaron 428 mil toneladas.
El IVES precisa que entre 1996 y el 2001, Venezuela importó un promedio de 636,5 mil toneladas anuales de laminados, mientras que del 2004 al 2009, el volumen promedio importado anualmente fue de 400,3 mil toneladas.
El mayor peso en la importación de laminados estuvo en el renglón de planos con un 61,6% en el total de compras externas, seguido de tubos sin costura y largos.
En una vista global, la producción de acero líquido pasó de 4,22 millones de toneladas en el 2008 a 3,8 millones de toneladas en el 2009, una variación de 9,8%. En el caso de terminados, la caída fue de 17,8%; en planos, el descenso fue de 26,5%; y en largos, el repliegue fue de 2,11%.
La producción de tubos sin costura fue de 91,1% al pasar de 45 mil a 4 mil toneladas, debido a la paralización de Tavsa, estatizada en mayo de 2009.
El descenso en la producción siderúrgica se presenta desde el 2007.
De acuerdo con el informe del IVES, las ventas nacionales cayeron 22%, mientras que las exportaciones crecieron 15,6%. Explica el Instituto que el comportamiento se debió al crecimiento negativo del Producto Interno Bruto en el 2009 que provocó una caída del consumo aparente de 23,4% que pasó de 3,5 millones de toneladas en el 2008 a 2,7 millones de toneladas en el 2009.