22 enero, 2026

Repudiamos deportaciones masivas de venezolanos por parte del ultraderechista Donald Trump

Por Prensa PSL

17 de marzo de 2025. El Partido Socialismo y Libertad repudia categóricamente las detenciones y deportaciones masivas de venezolanos por parte del gobierno imperialista y ultraderechista de Donald Trump, violando todos sus derechos humanos e incluso los procedimientos legales migratorios de ese país.

Trump deportó a El Salvador a 238 inmigrantes venezolanos, acusados de ser parte del Tren de Aragua. Siendo recluidos en la megacárcel construida por el gobierno autoritario de Nayib Bukele, conocida como Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot). Un establecimiento penal que puede albergar hasta 40 mil reclusos, y en el cual permanecerán por un año, y con la posibilidad de renovarse. El gobierno de Bukele recibirá 20 mil dólares anuales por cada deportado, lo que equivale a un total de 6 millones de dólares. Poniendo en evidencia la privatización del sistema carcelario, incluso con características extraterritorial. Sin duda un gran negocio que hace el dictador salvadoreño en acuerdo con el imperialismo norteamericano. Ya previamente un importante grupo de venezolanos estuvo detenido en la base naval de Guantánamo, en Cuba.

Estas detenciones y deportaciones ocurren bajo la Ley de Enemigos Extranjeros, un instrumento legal que data de 1798, y que se aplica a situaciones de guerra entre Estados Unidos y una nación o gobierno extranjero, o en el caso de invasión contra el territorio de Estados Unidos por algún gobierno o nación extranjera. Con esta ley Trump se salta el sistema de tribunales de inmigración, que da a los inmigrantes la oportunidad de buscar ayuda legal y defender su caso para permanecer en el país. Un juez federal norteamericano suspendió por 14 días el uso de esta legislación para deportar inmigrantes, sin embargo, el gobierno de Trump, desconociendo la decisión judicial envío a los venezolanos a la cárcel de El Salvador.

No hay ninguna prueba de que todos los venezolanos enviados al Cecot sean miembros del Tren de Aragua. Tampoco hay evidencia de que hayan sido sentenciados en Estados Unidos por algún delito, ni muchos en El Salvador. De hecho, ya varios familiares de algunos de los detenidos han reclamado que se investigue cada caso, y han denunciado que sus parientes no son delincuentes, que no son miembros del Tren de Aragua y no tienen antecedentes penales.

Estas deportaciones se producen en el marco de una fuerte ofensiva antiinmigratoria del ultraderechista Trump, que afecta tanto a venezolanos como a centroamericanos, mexicanos, colombianos, brasileños, así como nacionales de otros países. Es emblemático el caso del estudiante palestino Mahmoud Khalil, quien se encuentra detenido y en peligro de deportación como represalia por ser uno de los activistas de los acampes y protestas en la Universidad de Columbia el año pasado, contra el genocidio sionista en Gaza.  

Se hicieron virales las imágenes y vídeos de migrantes colombianos y brasileños deportados que llegaron a sus países esposados de pies y manos, muchos de los cuales denunciaron las condiciones denigrantes e inhumanas a las que fueron sometidos durante el viaje de deportación.

La situación de los venezolanos es particularmente grave ya que Trump desde que asumió el gobierno el pasado mes de enero, se ha dedicado a criminalizarlos, generando una matriz de opinión que estigmatiza a los venezolanos, identificándolos a todos con esa organización criminal. Previamente había eliminado la extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), que beneficiaba a unos 600 mil venezolanos. 

Ante esta situación la actitud del gobierno venezolano ha sido bastante tibia. Debido a que trata de congraciarse con la administración reaccionaria e imperialista de Trump, para tratar de llegar a algún tipo de acuerdo. Cuando la mayoría de los venezolanos que emigraron lo hicieron impulsados por la grave situación económica propiciada por el brutal ajuste aplicado por su gobierno, agravada por las sanciones impuestas por el imperialismo.

Por su parte María Corina Machado no dice ni una palabra al respecto, pero si se dedica a ofrecer los recursos de Venezuela a las transnacionales, y Edmundo González Urrutia, entrevistado en el Estado español sobre la situación de los migrantes venezolanos en Estados Unidos, evade responder sobre el tema, y es incapaz de rechazar los atropellos que están sufriendo nuestros compatriotas.

Es importante que desde las organizaciones democráticas y de izquierda, junto a organizaciones de derechos humanos, se impulse una campaña contra estas deportaciones ilegales e inhumanas, y se  exija al gobierno venezolano que defienda los derechos de los venezolanos que se vieron obligados a emigrar, y que actúe para lograr la liberación de los venezolanos detenidos ilegalmente en El Salvador.

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