Rienda suelta al conflicto en CVG Alcasa
Ciudad Guayana, domingo, 30 de enero de 2011 (Foto archivo).- El entendimiento entre la empresa y el sindicato está a kilómetros de distancia de la reductora de aluminio. La paralización de actividades ejecutada esta semana por Sintralcasa continuó este sábado, mientras que en las afueras los colchones inflables recibían a los hijos de los trabajadores que fueron invitados para ejercer más presión. El presidente de Alcasa, Elio Sayago, no se quedará de brazos caídos y anunció una marcha este lunes que incluirá otros frentes sindicales “en defensa del control obrero, el rescate de las empresas básicas de las transnacionales y sus cómplices”. José Gil advierte que el gerente socialista “tiene sus días contados” en el cargo.
Ciudad Guayana, domingo, 30 de enero de 2011 (Foto archivo).- El entendimiento entre la empresa y el sindicato está a kilómetros de distancia de la reductora de aluminio. La paralización de actividades ejecutada esta semana por Sintralcasa continuó este sábado, mientras que en las afueras los colchones inflables recibían a los hijos de los trabajadores que fueron invitados para ejercer más presión. El presidente de Alcasa, Elio Sayago, no se quedará de brazos caídos y anunció una marcha este lunes que incluirá otros frentes sindicales “en defensa del control obrero, el rescate de las empresas básicas de las transnacionales y sus cómplices”. José Gil advierte que el gerente socialista “tiene sus días contados” en el cargo.
A escasos 20 metros del portón principal de CVG Alcasa, el presidente de la fábrica -Elio Sayago- hilvanaba su discurso ante un grupo de trabajadores. A su espalda y en paralelo, el secretario general de Sintralcasa, José Gil, hacía lo mismo en asamblea.
Los dirigentes que comparten fracción política explicaban las razones que los hacen mantenerse en conflicto y que -hasta hoy- hacen irreconciliables las partes. Gil defiende su consigna por la defensa de los beneficios de los trabajadores y Sayago insiste en señalar que otros intereses están detrás de los justos derechos de los alcasianos.
Los trabajadores caminaban de un extremo a otro. Escuchaban un rato a Sayago y otro rato al líder de Sintralcasa. Estaban interesados en conocer ambos mensajes, pues el jueves, la dirigencia patronal y sindical acudió a una reunión partidista de la que -se suponía- tendría que salir una respuesta para ellos.
Pero no hubo respuestas, más que la radicalización; hasta la fecha ninguna de las partes visualiza una salida al conflicto. El presidente de la estatal espera que las instituciones del Estado intervengan y sancionen a los responsables. Gil, en cambio, mantiene que -hasta que no se cancelen los pasivos a los trabajadores- las puertas de Alcasa continuarán cerradas y en operaciones mínimas.
La “confrontación histórica”
“Yo sí lo digo, no me voy a calar esto toda la vida, o hacemos control obrero o apoyamos a las mafias. A mí me pidieron que ejerciera el control obrero y en eso estamos”, dijo el presidente de la empresa.
“El problema de fondo no es quien se va ni quien venga, el problema de fondo es el de la sociedad, son los intereses transnacionales (…) Si la institucionalidad no da respuesta, entonces apelaremos a la constitución… al poder popular establecido allí”.
Sayago volvió una y otra vez sobre el tema de las transnacionales Glencore y Noble, con las que Alcasa rompió relaciones el año paso. Refiriéndose a la dirigencia increpó a los trabajadores: “¿Ustedes creen que ellos van a querer desprenderse de ese negocio así tan fácil? Ese negocio da suficiente dinero para comprar a quienes tengan que comprar”.
Como el presidente no hacía referencia a las deudas, los empleados lo precisaron: “¿Y los pasivos Sayago? No has dicho nada”, y entonces les dijo “muchachos no les voy a mentir, estamos haciendo lo posible…”.
Defendió que con el flujo de caja Alcasa puede amortizar parte de la deuda, por ejemplo, con un cronograma de pago. Señaló que evidentemente, la fábrica apenas se recupera pues “nos dejaron sin materia prima, con altas deudas”.
“¡Paga los beneficios y se acaba todo este rollo!” le gritó un trabajador, a lo que Sayago respondió: “Nosotros venimos construyendo una propuesta de recuperación de la planta, con lo que venimos produciendo. Cuando ustedes van al salón de usos múltiples y ven el flujo de caja se dan cuenta. ¿Cuál es nuestro plan? En función de nuestras posibilidades, pero estamos tramitando una ayuda para que ese pago se acelere”.
El presidente dijo que se hicieron las diligencias ante la Fiscalía, Defensoría del Pueblo, Ministerio del Trabajo y Ministerio de Educación para que sean ellos, a través del Estado, quienes intervengan. Expresó que lo menos que quiere es provocar el enfrentamiento ni la muerte de un trabajador.
Señalando a los “traidores”
Para replicar, Gil preguntó a los trabajadores: “Dicen allá que supuestamente le estamos coartando el derecho a entrar a la planta ¿Quiénes están de acuerdo en continuar la protesta, alcen la mano?”. La mayoría de los alcasianos se expresó a favor de continuar en el reclamo.
Otros dirigentes, solidarios con la causa, hicieron sus análisis y calificaron a quienes discrepan de la forma y fondo de la protesta hecha por Sintralcasa. Además, colocaron una pancarta con la foto de dirigentes del Frente Socialista de Trabajadores, donde los señalan de “traidores”.
Henry Arias, por ejemplo, manifestó que le da “lástima” la situación porque si bien es cierto que la reclamación es justa, “es necesario apartar el sectarismo, no podemos caer en el divisionismo”. Luis Campos, miembro de la FST y Unete, reiteró que Sintralcasa “sólo defiende intereses sectarios”.
Pero en la tarima del Movimiento 21 los trabajadores contestaron con más reclamos. Una contratada denunció las seis semanas que tiene sin cobrar salario, porque según Secorca, Alcasa les debe. Así otros cooperativistas que están sin contrato.
Reunión “positiva”
Gil informó a los medios de comunicación que en la reunión con Yelitza Santaella, vicepresidenta del PSUV en el oriente, la ministra del Trabajo, el ministro Khan y el presidente Sayago, trataron el tema de las inversiones, los pasivos y la administración de la planta.
“La visita de la empresa China no nos tomó por sorpresa porque eso se concertó a través de la comisión de ciencia y tecnología de Sintralcasa, porque ellos fueron a China”.
Sobre el tema de los pasivos se reconoció que se deben pagar y hay una propuesta. Anoche estaba pautada una nueva reunión con el ministro Khan en Guayana para dilucidar ese cronograma.
“Hemos diferenciado la solicitud en dos cuentas. Una es de aquellos beneficios que son descontados de los salarios pero que no le llegan a los trabajadores. La segunda cuenta es de las cinco evaluaciones, la discusión del anteproyecto, las reclasificaciones y el retroactivo de las utilidades”.
Calificó como una “mentira” que se haya visto afectada la producción pues, según el dirigente, durante estos días se ha trasegado más metal y de mejor calidad. “Esto se produce porque los trabajadores tienen un estímulo, en cuanto al reclamo que estamos haciendo le resolverá las condiciones de precarización”.
Responsabilizó a Sayago de cualquier situación si insiste en “sabotear” las acciones de los trabajadores. “No estamos pidiendo nada que no nos deban (…) Tengo que decirlo, Sayago definitivamente perdió el norte como gerente y como político”.