15 abril, 2026

Se dispara el sicariato

Entre Bsf 50 y 1.000.000 cobran los asesinos a sueldos que circulan por las calles de Venezuela. Los sindicalistas y los dirigentes campesinos son los grupos más vulnerables.

Desde 2001, cuando entró en aplicación la Ley de Tierras, hasta finales de abril de 2009, según el diputado Braulio Álvarez, han sido asesinados 216 campesinos en 14 estados.

Entre Bsf 50 y 1.000.000 cobran los asesinos a sueldos que circulan por las calles de Venezuela. Los sindicalistas y los dirigentes campesinos son los grupos más vulnerables.

Desde 2001, cuando entró en aplicación la Ley de Tierras, hasta finales de abril de 2009, según el diputado Braulio Álvarez, han sido asesinados 216 campesinos en 14 estados.

«Nosotros denunciamos desde hace años que contra los campesinos revolucionarios del país, los terratenientes oligarcas han emprendido la más feroz cacería, ordenando la muerte de luchadores sociales a quienes, sicarios y paramilitares contratados en Colombia, principalmente, han asesinado como venganza de una clase que se resiste a respetar las Leyes y los avances de la revolución», expresó Álvarez.

Recordó que el último líder campesino en caer fue Juan Bautista Durán, a quien un sicario ultimó en Portuguesa. «Lo mataron de un tiro en la frente dentro de un autobús el 3 de diciembre de 2008 cuando recorría la ruta Guanarito-Morrones. Cinco meses después han sido capturados siete de las ocho personas involucradas, dos de ellos, Aquilino Pontón y Santiago Hernández dueños de tierras.

En el caso de los sindicalistas asesinados en los últimos cuatro años, según la Asamblea Nacional (AN), todavía no ha podido establecer un número total.

Pero los dirigentes de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), sostienen que hay más de 100 muertos a manos de asesinos a sueldo.

Pablo Castro, dirigente sindical de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) está convencido que el principal responsable de toda esta ola de crímenes en el área sindical, es el Gobierno.

«Nunca antes se había visto este tipo de crímenes sindicales como desde hace unos cinco años cuando el Gobierno en su afán por formar sindicatos paralelos en la construcción, creó unos monstruos de mil cabezas colocando como dirigentes de sindicatos bolivarianos a conocidos delincuentes que después se les escaparon de las manos y comenzaron a actuar por cuenta propia matándose entre ellos», precisó.

Pero Eduardo Sánchez, dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Universidad Central de Venezuela (UCV), afiliado a la UNT sostiene que ante la impunidad en contra de los autores materiales e intelectuales de estos crímenes, «pudiéramos estar en presencia de un proceso de colombianización de la política del sicariato en Venezuela».

Hace una división entre los sindicalistas de empresas privadas que fueron asesinados en medio de conflictos laborales y los otros del sector de la construcción.

«En el caso del sector de la construcción, los responsables son las contratistas que por ahorrarse unos millones se casan con unos sindicatos e instigan para que los trabajadores no tengan acceso a las reivindicaciones y muchas de esas muertes son instigadas por ellos», denunció Sánchez.

Reclamó que cuando asesinan a un empresario, rápidamente la policía da con los autores materiales y hasta intelectuales del homicidio. «No ocurre lo mismo cuando es asesinado un sindicalista».

Todos iguales

El comisario Wilmer Flores Trosel , director del Cicpc, explicó que todos los casos son iguales.

«No hacemos distinciones de ningún tipo, todos los casos los investigamos con igual empeño. Sobre todo en el estado Bolívar, donde se cometen un mayor número de estos delitos, tenemos un equipo especial investigando, pero por la complejidad de los casos todavía no podemos ofrecer resultados concretos», explicó.

Flores Trosel sólo mencionó un caso, el del asesinato de Argenis Vásquez, en Cumaná.

«Tenemos detenido a un sospechoso y seguimos trabajando. Esperamos tener mejores resultados pronto», sostuvo.

Pero Richard Guevara, Secretario general del Sindicato de Toyota, cree que las investigaciones no marchan con la prisa con la que deberían y que la policía debe llegar a los autores intelectuales y no contentarse sólo con un sospechoso.

Las cifras

-BsF. 50 llega a valer una vida
Cuando recién empiezan, los sicarios pueden aceptar hasta BsF. 50,00 con tal de ganar muy pronto su «cartel».

-Hasta BsF. 1.000.000
Es lo que cobran por hacer un encargo especial y de alto riesgo, cuando la víctima es política o de imagen pública.

-OIT Conocerá 154 casos
Dirigentes de la CTV llevarán a la Organización Internacional del Trabajo este número de casos de sindicalistas asesinados

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