Sindicatos de Bauxilum redefinen estrategia de lucha
Los atropellos a los derechos laborales y la incertidumbre sobre el destino de la productora de alúmina forzaron a las tres organizaciones sindicales a buscar la unidad. Los dirigentes sindicales aspiran retomar el trabajo en conjunto
Los atropellos a los derechos laborales y la incertidumbre sobre el destino de la productora de alúmina forzaron a las tres organizaciones sindicales a buscar la unidad. Los dirigentes sindicales aspiran retomar el trabajo en conjunto
Puerto Ordaz, viernes 30 de octubre de 2009 (Correo del Caroní. Foto Raimundo Rubio).- La dispersión de los trabajadores en CVG Bauxilum y el incremento de las denuncias vinculadas a incumplimientos contractuales motivaron a las tres organizaciones sindicales de la empresa a concertar un método para acordar posiciones oficiales frente a las decisiones del patrono.
Así lo explicó José Luis Morocoima, secretario general de Sutralúmina, quien señaló que luego de un período de separación nuevamente Suprobaux y Sintrabauxilum se unen para defender la convención colectiva.
Morocoima expuso que desde su óptica las mesas técnicas, las patrullas socialistas, el Frente Socialista de Trabajadores de Bauxilum y los futuros consejos de trabajadores han hecho que la presidencia de la factoría tome decisiones en nombre de estos grupos, sin haber hecho previa consulta.
Todo esto ha originado, según Morocoima, el desplazamiento de la institución sindical y, en consecuencia, el menoscabo de los beneficios y derechos fundamentales de los empleados.
Por eso han propuesto crear una comisión permanente que funcionará con trabajadores electos en asamblea, que tengan la capacidad de organizar referendo cuando haya que tomar decisiones trascendentales o fijar posición oficial de los empleados frente a un punto en especial.
La mañana de este jueves los tres sindicatos realizaron una asamblea para rechazar la adjudicación de préstamos de acuerdo a la afiliación política o su cercanía con la burocracia de la industria.
Según Morocoima la irregularidad se presenta por la cantidad de préstamos solicitados, los cuales no han sido otorgados democráticamente, sino por la afinidad al partido o a quienes administran la empresa.
Con la comisión electoral permanente pretenden resolver las posiciones que habrá que fijar frente a la estatal.
Para Morocoima está demostrado que hay un fuerte deterioro de las relaciones laborales que no han resuelto los problemas de los trabajadores, muchas veces por la partidización y la propaganda en la productora de alúmina.
Operatividad en interrogante
Morocoima señaló como una debilidad no se haya pronunciado ningún funcionario del Estado sobre el decreto de conformación de la Corporación del Aluminio, el cual excluye a CVG Bauxilum y CVG Carbonorca.
“Esto lo que hace es aumentar más el clima de zozobra entre los trabajadores”, señaló.
Puntualizó que durante estos meses la política en Bauxilum ha estado dirigida a incrementar la desinformación y desorientación de los trabajadores, porque las decisiones no se han tomado en consulta y lo que se ha anunciado sigue sin ejecutarse.
Actualmente lo presupuestado por el Fondo Chino Venezolano para CVG Bauxilum no ha sido desembolsado. Por el contrario, a través de puntos de crédito con la banca se está vendiendo alúmina a futuro con Glencore para obtener divisas por esa vía.
A su juicio, el control obrero en CVG Bauxilum ha servido, más que hacer contraloría para los recursos, ha sido usada por factores políticos para pretender tomar posesión de altos cargos dentro de la gerencia de la estatal.
Sindicatos ¿desplazados?
Aunque el presidente Hugo Chávez ha calificado su gobierno de obrerista continuamente ha hecho declaraciones que han colocado en entredicho la tolerancia del Ejecutivo frente al desempeño de los sindicatos.
El jefe de Estado ha repudiado la autonomía sindical. “Los sindicatos no quieren tener nada que ver con el partido ni con el gobierno, quieren ser autónomos; es una especie de chantaje y resulta que tenemos, y hemos tenido, sindicatos como inodoros, insípidos que se limitan sólo a la lucha por las reivindicaciones laborales de los trabajadores, pero que pierden de vista la lucha histórica de la clase obrera de la revolución, con el cuento de que son autónomos los sindicatos…”.
De hecho ha calificado como “bochinche” dicha separación de los partidos. “Vemos sindicatos que se formaron y que se dicen revolucionarios, que en una región por conflictos, muchas veces inspirados por ambiciones de riqueza material, de privilegios, entonces arremeten en contra de un gobernador, de un alcalde, o dentro de una fábrica en vez de pregonar la unidad, lo que hacen es sabotear a la fábrica o a la empresa siendo la empresa del mismo Estado; en vez de contribuir a los cambios internos en las industrias, se oponen a ellas”, dijo en 2007.