16 febrero, 2026

SitraAlucasa en Carabobo apoya protestas del gremio metalúrgico de Guayana

Guacara, julio 14 (El Carabobeño).- El sindicato de CVG Alucasa se une a la manifestación de trabajadores de Guayana. La crisis operativa que enfrentan las cuatro principales productoras de aluminio del país en Puerto Ordaz arrastra consigo a la procesadora establecida en el municipio Guacara del estado Carabobo. Algunos garantizan que la producción está estancada en el orden del 30 por cierto.

Guacara, julio 14 (El Carabobeño).- El sindicato de CVG Alucasa se une a la manifestación de trabajadores de Guayana. La crisis operativa que enfrentan las cuatro principales productoras de aluminio del país en Puerto Ordaz arrastra consigo a la procesadora establecida en el municipio Guacara del estado Carabobo. Algunos garantizan que la producción está estancada en el orden del 30 por cierto.

La directiva de Sitra Alucasa apoya rotundamente las exigencias hechas por el sector obrero metalúrgicos sobre el plan de inversión nombrado por ellos “primordial” para salvar del desfiladero a la industria del aluminio. Este plan de rescate fue anunciado por el Gobierno Nacional a principios de junio. Simples auditorías y un recorrido por las instalaciones es lo único que han ejecutado los asambleístas de la comisión de Industrias Básicas, quienes visitaron Alucasa el pasado 11 de junio, aunque no especificaron la fecha exacta en la que iniciarán la inyección de recursos que librará del jaque a esta procesadora de aluminio. Todos se mantienen a la expectativa.

Dos de las empresas sumadas a las jornadas de protesta en el oriente del país, CVG Alcasa y CVG Venalum, proveen a Alucasa de materia prima, razón que ha incidido en la reducción de producción, admitida por el parlamentario Douglas Gómez hace cinco semanas mientras inspeccionaba el estado de la procesadora. Además del desabastecimiento de aluminio y el deterioro de los equipos, los sindicalistas atribuyen responsabilidad al presidente de la junta directiva, Henry Mijares, por supuesta mala administración. Sindicalistas de Guayana también señalan que las directivas han realizado gestiones ineficientes.

Ramón Sánchez, secretario general del sindicato está convencido de la “corrupción” oculta tras la crisis de CVG Alucasa. “Sí teníamos recursos para aguantar y esperar el plan de inversión, pero ya es muy tarde la empresa entró en la etapa más crítica”, lamentó impotente. El servicio de Hospitalización, Cirugía y Maternidad (HCM) fue suspendido, al igual que la atención por emergencias. El contrato colectivo fue discutido en julio del 2008 y transcurrido un año aún no se aprueba. Inclusive el concesionario del comedor ha amenazado con parar el servicio por la deuda de 570.000 bolívares fuertes que la empresa le adeuda.

Los empleados de Alucasa detallan atónitos cómo una tonelada de aluminio es adquirida en 1.350 dólares y vendida desde 2.500 hasta 15 mil dólares la tonelada dependiendo del producto final, cifras que indican que la ganancia es suficiente como para mantener a la empresa en óptimas condiciones. “Cómo van decirnos que la empresa no produce ganancias”, renegó Sánchez.

No se descarta la idea de la paralización de CVG Alucasa de manera escalonada como medida de presión y apoyo a la manifestación emprendida por el sector obrero de Guayana. Se mantienen a la espera de una junta interventora asignada por el Gobierno Nacional para el rescate definitivo de la debilitada industria del aluminio.

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