Socialismo, medios de comunicación e internet
La comunicación entre los seres humanos constituye un derecho humano fundamental no sólo para las personas sino para las naciones.
La comunicación entre los seres humanos constituye un derecho humano fundamental no sólo para las personas sino para las naciones.
La libertad comunicacional de las personas implica su derecho a no ser sometido a ninguna forma de aislamiento de su entorno familiar, laboral, social o político.
La libertad de pensar supone una sociedad plural ajena a toda forma de restricción a dicha libertad. Toda restricción a la libertad de opinar (delito de opinión) atenta contra los derechos humanos. Bien decía Voltaire: yo no estoy de acuerdo con lo que Usted dice pero me pelearía para que pueda decirlo. Esta es la esencia de la libertad de expresión del pensamiento como derecho correlativo a la libertad de pensar.
La necesidad de comunicación del ser humano originó lo que modernamente se conoce como medios de comunicación social.
Los medios de comunicación social evolucionan a partir de la imprenta hasta el espacio radioeléctrico, medios audiovisuales y lo que hoy se denomina el ciberespacio.
Los Estados totalitarios se definen por ser intolerantes ante la libertad de pensar, de expresarse y de comunicarse entre los seres humanos.
Los métodos ideados por las dictaduras capitalistas o socialistas van desde la prohibición de libros, películas, radios, televisoras o videos hasta el control estatal de las ediciones literarias, prensa escrita, emisoras de radio, plantas televisoras y últimamente pretenden interferir y controlar el ciberespacio limitando el acceso a Internet y a la constitución de las redes sociales tales como Facebook o Twitter.
Desgraciadamente el socialismo real construido en el siglo XX del tipo ruso, chino o cubano ha sido construido con políticas intolerantes de dictadura mediática o lo que eufemísticamente se llama hegemonía comunicacional. En nombre de la revolución, se reprime la libertad de pensamiento y comunicación imponiendo un pensamiento único, una prensa censurada o simplemente controlada por el Estado.
En Cuba, la disidencia ha construido un espacio de expresión a través de Internet con cientos de blogs y ahora a través de las redes de Facebook y Twitter. Yoani Sánchez, la afamada ciber disidente cubana, puso en internet (www.desdecuba.com/
/generaciony)una conferencia de un experto gubernamental en informática que explica que las redes sociales en Cuba no responden a la necesidad de comunicación de los cubanos entre sí y con otras naciones, sino a una conspiración satánica del imperio contra la revolución. Sin aceptar que la crisis degenerativa de esa experiencia deriva de la ineficacia de su sistema económico, la corrupción de su élite dirigente y la obsolescencia de su modelo político. Las redes sociales adquieren una importancia cada vez mayor para la supervivencia y luchas de la humanidad.
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