Socialismo, Socialismo, Socialismo, Socialismo, Socialismo

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Por: Jorge Álvarez Casañas

La semana pasada, el viernes exactamente apareció el diario Ciudad Caracas envuelto por una cubierta que en grandes letras decía: “Socialismo, socialismo, socialismo, socialismo” y en la contraportada de esta cubierta la misma alusión supuestamente en boca del Presidente.
Este hecho quiero analizarlo en dos vertientes, una desde la perspectiva de la falta de Socialismo como causa de la derrota que sufriera el oficialismo a manos del pueblo y no de la mud como se quiere hacer ver y la otra, la visión de socialismo que tiene el sector oficial.
Empecemos por la segunda: Indudablemente que no estamos en socialismo ni en un tránsito hacia el mismo, ni en este momento ni cuando Chávez vivía y eso lo evidencia contundentemente los hechos diarios y la crisis misma, entonces caracterizaremos que nos encontramos frente a un grupo de personas algunas bien-intencionadas que manejando algunos discursos socialistoides, populistas y demagógicos y montados sobre el carisma y el legado de un líder militar con ideas nacionalistas bolivarianas; aparecido en el momento justo de la decadencia de los partidos de la social democracia por razones socio-económicas parecidas a las actuales, que devino en mesías frente a las masas desfavorecidas y ávidas de mágicas y prontas soluciones; hecho que capitalizó muy bien Chávez en ausencia de propuestas coherentes de parte de una izquierda que no contó con una dirección revolucionaria que aprovechara esas condiciones objetivas que se presentaron.
Es tanto que Chávez nunca fue socialista o por lo menos carecía de los conocimientos y la conciencia socialista suficiente para comandar la dirección revolucionaria hacia el socialismo, que en 2002 se dio con suficiente fuerza las condiciones objetivas para dar el primer paso cualitativo hacia la construcción del socialismo, apoyado contundentemente ´por un pueblo que derrotó el golpe de estado burgués y el paro patronal y Hugo no le supo dar lectura o ¿no quiso? Y la burguesía siguió medrando en el estado y en el gobierno al punto que la mayor parte de la renta petrolera ellos la usufructúan y la otra parte los boli-burgueses; ambos en pacto franco con el capital extranjero y en detrimento de la clase trabajadora.
Esto es parte de lo que lego Chávez y los legatarios lo siguen haciendo con mucho gusto y oprobio, no es precisamente un camino hacia el socialismo lo que se nos presenta, lo que se nos presenta es un estado y un gobierno burgués más, que quiere estar en el poder para seguir usufructuando la renta petrolera por un lado y por la otra una oposición variopinta que propone sus soluciones mágicas y demagógicas a sabiendas de la crisis socio-económica del país y de la crisis política que presenta el oficialismo, los pondrá en el poder; ambos enarbolando banderas propias de la seudo-democracia representativa burguesa.
Por lo que podemos concluir en este punto que lo que el sector oficialista entiende como socialismo no es otra cosa que un nacionalismo populista y demagógico que ve al estado y al gobierno como centro de la sociedad y a su partido como la alcabala necesaria para acceder a los recursos que del negocio petrolero genera el estado como dueño absoluto del mismo y como intermediario para las dadivas que el gobierno le dará a los más necesitados y de esta visión capitalista y populistas se aprovecha la burguesía al acceder fácilmente por su gran estructura, organización y fortaleza financiera al reparto del botín, recuerden que Chávez llega al poder por la vía institucional de la elecciones en este estado burgués de la mano financiera de Tobías Carrero y Luis Miquelena, entre otros; imaginen a Lenin, Mao ó Castro llegando al poder de manos parecidas.
Y el otro punto viene como consecuencia del anterior, decía que al gobierno lo derrotó el pueblo y lo derrota por la vía del voto castigo. El sector oficial le ofreció al pueblo una vía hacia el socialismo por boca de su máximo líder y como ya expliqué dándole el beneficio de la duda no tuvieron el conocimiento ni la conciencia suficiente para desarrollar ni siquiera el inicio del mismo. Por supuesto lo que mal comienza, mal termina y todas las iniciativas que ellos consideran van hacia esos derroteros se estrellan contra la realidad y la lógica capitalista actuante en este sistema y terminan siendo paños calientes o reformitas al marco burgués que solo consolidan el status quo; o ¿dónde se enmarcan los subsidios a los productos, las empresas estatizadas, los convenios económicos con países capitalistas, las asociaciones estratégicas con empresas petroleras multinacionales, la tutela delos consejos comunales por parte del gobierno, el control de las inspectorías del trabajo por parte del patrón-gobierno? todas se enmarcan en la consolidación del estado Burgués y no en el desarrollo de un estado socialista.
Por lo que fue esta traición hacia el pueblo, este engaño de ofrecer un estado socialista para acceder al poder y mantenerse en el mismo estado burgués que explota y desconoce derechos humanos al más pobre lo que ocasionó el despecho popular, mientras tanto esperemos que en el seno del pueblo se estén gestando los líderes y lideresas populares para conformar una dirección revolucionaria que esté a la altura de nuestras necesidades.

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