16 febrero, 2026

Soldados sionistas confiesan crímenes atroces en Gaza

Una veintena de soldados israelíes que participaron en la última ofensiva en Gaza han denunciado la brutalidad de la fuerza militar empleada, la no distinción entre combatientes y civiles, y la ausencia de restricciones a la hora de disparar.

Una veintena de soldados israelíes que participaron en la última ofensiva en Gaza han denunciado la brutalidad de la fuerza militar empleada, la no distinción entre combatientes y civiles, y la ausencia de restricciones a la hora de disparar.

La ONG israelí «Rompiendo el Silencio» difundió ayer los testimonios de 26 soldados que participaron en la operación Plomo Fundido -entre diciembre y enero, y en la que fueron asesinados al menos 1.400 palestinos, en su mayoría civiles-, para abrir un debate sobre el comportamiento del Ejército.

«En Gaza se impuso, ante todo, que las tropas no corriesen ningún riesgo», explicó el director de la organización, Yehuda Shaul, un militar en la reserva para quien lo ocurrido debe interpretarse a la luz de la derrota israelí en el sur de Líbano en 2006. Shaul destaca que los testimonios recogen la ausencia total de reglas para el combate, lo que derivó en una libertad absoluta de muchos soldados para disparar a cualquier palestino, civil o no.

«No había límites. Todo el que hubiese ahí era enemigo», explica Shaul, que añade que las instrucciones en muchos casos fueron «Entrad y disparad contra todo». Otros soldados corroboran que «las normas eran: dispara si te apetece», y que los mandos repetían «que en la guerra no hay restricciones para abrir fuego». Asimismo denuncian el empleo de fósforo blanco en zonas pobladas y la utilización de palestinos civiles como escudos humanos por parte de las fuerzas invasoras.

En las acciones hubo «destrucción de cientos de casas y mezquitas, empleo de fósforo blanco en zonas pobladas, la muerte de víctimas inocentes asesinadas con armas ligeras y la destrucción de propiedades privadas», revela el informe publicado por militares que intervinieron en la agresión sionista contra Gaza.

«Las fuerzas israelíes entraban en un lugar poniendo el cañón del fusil sobre el hombro de un civil, avanzando por una casa y sirviéndose de él como escudo humano», añade el documento, que cita a 30 soldados como testigos.

Ministro sionista justifica campaña de exterminio en Gaza e intenta frenar denuncias

El ministro de Defensa sionista, Ehud Barak, replicó que su ejército era «uno de los más morales en el mundo». Las fuerzas armadas sionistas suelen apelar a discursos moralistas para justificar crímenes de lesa humanidad, a la usanza fascista.

Se trata de la segunda ocasión en la que el Ejército israelí tiene que hacer frente a acusaciones que provienen de sus propias filas tras la matanza de Gaza. En marzo, soldados revelaron que civiles palestinos indefensos murieron durante la ofensiva, pero estos testimonios fueron rechazados por el Ejército, que se auto absolvió de todas las acusaciones.

En otro informe publicado en julio, Amnesty International acusó al Ejército israelí y a Hamas de «crímenes de guerra», afirmando que los militares sionistas «no distinguieron entre objetivos civiles y militares» y que emplearon a civiles, niños incluidos, como escudos humanos.

El ministro de Defensa sionista, Ehud Barak, pidió ayer a los soldados que tengan cualquier crítica, información o reservas sobre la conducta del Ejército que acudan directamente a él en lugar de contarlo a organizaciones independientes. El ejército sionista es la punta de lanza de la política racista y fascista del estado colonial de Israel, y luego de la agresión contra Gaza ha quedado al descubierto el carácter genocida del Estado israelí.

Crímenes al servicio del fascismo y el racismo sionista

«Los testimonios son una prueba de la manera inmoral en la que se llevó a cabo la guerra responde a los sistemas establecidos y no a actitudes individuales de los soldados», afirmó Mikhael Manekin, de «Rompiendo el silencio».

Dos soldados, denunciaron la orden de un superior de matar a un palestino que caminaba por una carretera y que no suponía ningún peligro para nadie.

Otro soldado afirma que uno de sus superiores, durante una arenga, les dijo que «los mejores traductores de árabe son las granadas» y que en los días previos rabinos distribuyeron textos en los que comparaban a los palestinos con los filisteos de los tiempos bíblicos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *