17 abril, 2026

Tomar los tribunales en defensa de Rubén González

El dirigente sindical de Ferrominera Orinoco, Rubén González, quien desde el pasado año ha levantado las banderas del respeto y cumplimiento de la Contratación Colectiva que cobija a los trabajadores de esta empresa del consorcio CVG, y que mayoritariamente están ubicados entre Ciudad Piar y Puerto Ordaz, fue víctima del atropello por parte del Estado al imponerle casa por cárcel durante casi cinco meses, por haber ejercido el derecho a huelga. Con esta medida se pretendió callar la voz de quien no se ha doblegado ante el Estado y ha sostenido la más enérgica exigencia de que se respeten los derechos de los trabajadores: ese es Rubén González.

El dirigente sindical de Ferrominera Orinoco, Rubén González, quien desde el pasado año ha levantado las banderas del respeto y cumplimiento de la Contratación Colectiva que cobija a los trabajadores de esta empresa del consorcio CVG, y que mayoritariamente están ubicados entre Ciudad Piar y Puerto Ordaz, fue víctima del atropello por parte del Estado al imponerle casa por cárcel durante casi cinco meses, por haber ejercido el derecho a huelga. Con esta medida se pretendió callar la voz de quien no se ha doblegado ante el Estado y ha sostenido la más enérgica exigencia de que se respeten los derechos de los trabajadores: ese es Rubén González.

Debido a las presiones, tanto locales como nacionales en procura de su libertad, para el pasado lunes se había anunciado la realización de una sesión en los tribunales de Puerto Ordaz. El Estado, sin embargo, impuso el silencio y la demora, hasta que el miércoles en la noche, una comisión de funcionarios del CICPC, fue a la casa de Rubén González, en Ciudad Piar, para trasladarlo a la sede de los tribunales de Puerto Ordaz, donde lo mantienen incomunicado con el objeto de realizar, así sea a media noche, el juicio para imponerle la cárcel, por el simple hecho de ser un fiel defensor de los derechos del trabajadores ferromineros.

También el miércoles en la noche, el señor Alfredo Spooner, secretario de organización del sindicato de Ferrominera Orinoco, hizo presencia en Caracas, como invitado al programa de Vanessa Davis, en la estrategia de desviar la atención de los trabajadores afirmando “que los logros alcanzados en la convención de Ferrominera, hacen de ésta un buen contrato”.

Alfredo Spooner, para los que no conozcan a nivel nacional, ha representado la voz de los patronos dentro de la organización sindical, al igual que muchos como él en cada una de las empresas del grupo CVG se hacen de la vista gorda ante las exigencias de los trabajadores, con el único fin de complacer los intereses que como patrón tiene el gobierno.

Durante el día de ayer –jueves- más de trescientos trabajadores de Ferrominera Orinoco y una buena representación de trabajadores de las empresas básicas y varios dirigentes, entre ellos José «Acarigua» Rodríguez, Edgar Caldera, Luis Blanca, Emilio Campos, y Henry Arias, entre otros, tomaron hasta altas horas de la noche las instalaciones de los tribunales en Puerto Ordaz, para manifestar que Rubén González no está solo y exigir su libertad.

Guayana es un hervidero

Por donde uno despliegue la mirada se encuentra con la situación de ataque y vejamen a los derechos laborales. De un lado los gerentes y presidentes de las empresas privadas y las del Estado, y junto a ellos a un sinnúmero de burócratas sindicales con franelas rojas que se enfrentan a la masa laboral y a los dirigentes clasistas. Esto se puede notar en empresas como SIDOR, ALCASA, VENALUM, MINERVEN o FERROMINERA, todas del grupo CVG. En HIDROBOLIVAR han despedido a la directiva sindical y el cuadro de irrespeto a las normas de higiene y seguridad industrial dejó a cinco familias trabajadoras enlutadas el pasado año y los gerentes responsables de esta tragedia andan tranquilos.

En el sector del aluminio, por ejemplo ALCASA, debido al cierre de las líneas I y II, los trabajadores que las operan se van a quedar con el puro salario del día, perdiendo el integral, y ésto representa el 60% de sus ingresos, lo que incidirá en el cálculo de sus prestaciones, vacaciones y utilidades. Este sólo es un primer resultado de la reducción anunciada por el gobierno. En esta empresa últimamente no se le ha visto la cara al diputado José Gil. En SIDOR, la paralización de los hornos en planchones y palanquillas afecta a 600 trabajadores y a 1400 operadores de las contratistas. Sin embargo, José Meléndez y compañía del colectivo Marea Socialista, mitinean en los portones para justificar este plan.

La salida es una sola. Como en el pasado reciente, los trabajadores de todas las empresas debemos unirnos para imponer a la CVG, el rescate de las empresas de Guayana y la libertad de Rubén González. Los trabajadores de SIDOR y los del sector aluminio, ALCASA y VENALUM, dieron muestras de una extraordinaria unidad, para hacer retroceder al gobierno, en sus planes, que era el desconocimiento de conquistas muy importantes.

Con la lucha de los sidoristas, uno de los resultados, fue la salida del nefasto ministro José Ramón Rivero, además de la expulsión de la transnacional. Hoy es necesario desempolvar y rescatar esa unidad, para ponerla al servicio de esta lucha.

Por el rescate de las empresas de Guayana y por la libertad de Rubén González

En estos momentos hay que hacer presencia en los tribunales, y se debe convocar a los trabajadores de las distintas empresas. Debemos entre todos construir la unidad y movilización necesaria. Pelear por Guayana es pelear por Rubén González. Libertad para Rubén González.

Armando Guerra, dirigente de la Unidad Socialista de Izquierda.

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