Trabajadores buscan en la calle respuestas a deudas salariales
La avenida Francisco de Miranda y el centro de Caracas sirvieron de escenario para protestas de trabajadores descontentos por promesas incumplidas. Hastiados -según dijeron a viva voz- de las burlas continuas de los enviados del Gobierno, una representación de ex trabajadores portuarios de todo el país, siendo más numerosa la de Puerto Cabello, realizó una protesta en la avenida Francisco de Miranda, donde se encuentra la sede del Ministerio de Obras Públicas y Vivienda, para pedir que de una vez por todas se honre la palabra dada y se les cancele lo que se les adeuda desde hace más de diez años.
La avenida Francisco de Miranda y el centro de Caracas sirvieron de escenario para protestas de trabajadores descontentos por promesas incumplidas. Hastiados -según dijeron a viva voz- de las burlas continuas de los enviados del Gobierno, una representación de ex trabajadores portuarios de todo el país, siendo más numerosa la de Puerto Cabello, realizó una protesta en la avenida Francisco de Miranda, donde se encuentra la sede del Ministerio de Obras Públicas y Vivienda, para pedir que de una vez por todas se honre la palabra dada y se les cancele lo que se les adeuda desde hace más de diez años.
Caracas, diciembre 16 (Foto Nubia Reina).- Ernesto Gamardo, uno de los voceros de la protesta, explicó que el martes tenían pautadas con los representantes del despacho que dirige Cabello la firma de un compromiso de pago, expectativa que no se cumplió -dijo- porque el ministro de Obras Públicas y Vivienda aludió falta de recursos.
Aproximadamente once mil ciudadanos esperan ese pago desde hace diecinueve años y han aguardado con paciencia desde la última firma de compromiso para la cancelación de dichos pasivos que tuvo lugar el 28 de mayo de 2008.
En la protesta que entorpeció la circulación vial en esa parte de la ciudad, denunciaron que les han cambiado las fechas de pago constantemente y muchos compañeros han muerto con la esperanza de recibir esa justa compensación.
Con pancartas alusivas a la falta de seriedad para con ellos, no descartaron repetir protestas de este tipo hasta que se les incluya en la lista de moras urgentes.
Seis meses sin cobrar
En el centro de Caracas por una parte empleados de Ipostel manifestaron por la mora permanente en la consideración de sus beneficios contractuales y por otra, las Madres Integrales también llamadas Madres del Barrio, quienes fungen como trabajadoras del Servicio Nacional Autónomo de Atención Integral a la Infancia y a la Familia (Senifa), adscrito al Ministerio de Educación, protestaron por el pago de sueldos atrasados los cuales no reciben desde septiembre.
El número de estas mujeres alcanza las 28.000 en todo el país. Ganan el salario mínimo y denuncian que ahora tampoco reciben recursos para alimentar a los niños que acuden a los Multihogares y Simoncitos, donde -insisten- están pasando hambre.
“Le hago un llamado señor Presidente. De rodillas con el corazón partido (…) cuatro meses y no hay alimentos, tenemos abiertas las puertas de los Simoncitos sin alimentos”, ratificó una de las protestantes.
Temen no recibir el pago y no contar con qué darle a sus hijos algún juguete. Hasta ahora no han recibido respuesta.
Según alude la página web del Senifa, estas madres son “mujeres de la comunidad que se encargan del cuidado, atención, nutrición y desarrollo pedagógico de los niños y niñas que asisten a los Simoncitos”. Atienden a niños de 0 a 6 años de edad.
Sin juguetes
Cuando el 7 de diciembre, el ministro de Industria y Comercio, Eduardo Samán, anunció la venta de juguetes importados por un costo 60% menor a los precios del mercado, nadie imaginó que el martes cuando apenas el mes arribaba a su día número 16, el popular Mercado de Quinta Crespo -ahora llamado Cipriano Castro- sería escenario de la protesta de un nutrido grupo de padres enfurecidos porque contingentes de la Guardia Nacional y PoliCaracas, irrumpieron a las dos de la mañana en esa sucursal de la Feria Navideña Socialista para partir muy cargados con juguetes.
La indignación y la furia invadió a un grupo de ciudadanos que emprendió pacífica espera desde las ocho de la noche del 15 de diciembre, en la nada tranquila zona de Quinta Crespo, cuando fueron informados de que ya no había juguetes. Crisalva Zambrano dijo sentirse burlada “¿Cómo es eso? ¡Nos dijeron que esta Feria duraba hasta el 22 de este mes! ¡Imagínese! Aquí nos arriesgamos todos y qué le vamos a decir a nuestros hijos ¿Que la Guardia se llevó sus juguetes? ¡Qué indignación!