Trabajadores de CVG siguen en la calle
Por segundo día consecutivo los empleados de nómina mensual reclamaron por el destino de la corporación y de sus pasivos laborales. Los afectados se mantienen firmes en espera de un pronunciamiento oficial. Este viernes se volcaron a la calle, caminaron en protesta hasta el edificio matriz y posteriormente hasta el edificio 2 de la institución.
Por segundo día consecutivo los empleados de nómina mensual reclamaron por el destino de la corporación y de sus pasivos laborales. Los afectados se mantienen firmes en espera de un pronunciamiento oficial. Este viernes se volcaron a la calle, caminaron en protesta hasta el edificio matriz y posteriormente hasta el edificio 2 de la institución.
Puerto Ordaz, sábado 15 de agosto de 2009 (Correo del Caroní. Foto Aníbal Barreto). Los profesionales una vez más reclamaron el pago de sus intereses de prestaciones sociales y demás pasivos laborales, así como una explicación pública del destino de la CVG.
Aun cuando el ministro y presidente de la CVG, Rodolfo Sanz, informó que la corporación no morirá, los trabajadores afirman que -progresivamente- les han quitado competencias para restarle fuerza.
Amén de esa situación los empleados demandan explicaciones de su situación laboral que tampoco ha sido dilucidada, ni en reuniones ni en comunicados.
El Sindicato Nacional de Empleados Públicas (Sunep-CVG) asevera que todas las puertas han sido cerradas, incluso la del ministro, para conversar sobre las laborales.
Por eso este viernes estos padres y madres de familia se restearon nuevamente y, aunque apenas son una pequeña parte de la nómina mensual, manifiestan que ya es hora que los trabajadores pierdan el miedo y salgan a elevar su voz.
A la protesta se unieron los dirigentes: Emilio Campos, secretario general de Sutracarbonorca; Henry Arias, secretario de organización de Sintralcasa; Leonardo Calderón, directivo de Sutralum y José Luis Morocoima, secretario general de Sutralúmina-Bolívar.
¡Ustedes también son cevegistas!
Juan Gómez, secretario general del sindicato, acompañado de los afectados caminaron desde las 10:00 de la mañana en una marcha simbólica hasta el edificio de CVG casa matriz.
Allí los trabajadores mostraron su ficha y no lograron acceso a la que también es su casa. A pesar de que los cevegistas dijeron que sólo querían conversar con los empleados, no se les permitió la entrada -incluso por propios funcionarios de la corporación.
Desde las afueras, espacio que se ha constituido como una tarima natural para los reclamos, los manifestantes exhortaron a sus compañeros de labores a sumarse a la lucha por el destino de la CVG y por el cumplimiento de los acuerdos contractuales.
Poco a poco estos trabajadores han logrado sumar a más compañeros pero dicen luchar contra algo mucho más fuerte: el miedo que se ha sembrado en la masa trabajadora.
Arias apoyó la lucha e indicó que la CVG tiene mucho para dar, asimismo Calderón se dijo en desacuerdo con la creación de las corporaciones que -a su juicio- vienen a crear más burocracia en las empresas.
Los trabajadores exigieron que debe acabar la corrupción y la “importación” de gerentes que, desde su experiencia, han acabado con las factorías de la corporación.
¿Terrorismo laboral?
El miedo en las empresas es una realidad que evita una radiografía del descontento. Los precedentes de despedidos, incluso a trabajadores con fuero sindical, han generado suficiente terror en los empleados que con el añadido de la crisis económica temen perder sus puestos de trabajo.
Hasta los momentos muchos trabajadores de la CVG y de las empresas básicas temen revelar la fuente, debido a la existencia de supuestas listas de empleados que pudiesen ser despedidos si alzan su voz de reclamo.