Trabajadores de Dianca se movilizan en Puerto Cabello
Puerto Cabello, agosto 29 de 2011 (Foto archivo).- Los trabajadores de Dianca no soportaron más la intransigencia del patrono-gobierno que no quiere reiniciar la negociación del contrato colectivo, y por esa razón decidieron movilizarse este lunes 29 de agosto desde las 6 de la mañana. Los trabajadores se concentraron en el Distribuidor El Cangrejo de Puerto Cabello y a esta hora se desplazan hacia las adyacencias de la empresa. Los trabajadores exigen el reconocimiento a la junta directiva sindical recientemente elegida y el reinicio de las negociaciones.
Puerto Cabello, agosto 29 de 2011 (Foto archivo).- Los trabajadores de Dianca no soportaron más la intransigencia del patrono-gobierno que no quiere reiniciar la negociación del contrato colectivo, y por esa razón decidieron movilizarse este lunes 29 de agosto desde las 6 de la mañana. Los trabajadores se concentraron en el Distribuidor El Cangrejo de Puerto Cabello y a esta hora se desplazan hacia las adyacencias de la empresa. Los trabajadores exigen el reconocimiento a la junta directiva sindical recientemente elegida y el reinicio de las negociaciones.
Según los voceros del Sindicato de Trabajadores de Dianca, el Presidente de la compañía, Alfredo Pineda sigue confabulado con la vieja dirección sindical «entreguista» y juntos pretenden desconocer el mandato de los trabajadores de base que en forma democrática, transparente y mayoritaria eligieron a un nuevo equipo, combativo, unitario y autónomo.
Los actuales dirigentes sindicales de Dianca informan que antes de las elecciones se habían iniciado las conversaciones del contrato colectivo, que lleva vencido tres años, y existía el acuerdo que ganara quien ganara las elecciones la negociación del contrato tendría continuidad. Pero el patrono-gobierno y su candidato Pedro Henriquez al perder las elecciones, desconocieron el acuerdo y ahora pretenden irrespetar la decisión mayoritaria de los trabajadores.
Denuncian que el anterior Secretario General impugnó las elecciones, como una estratagema para paralizar las negocaciones. Ante este hecho el Presidente de Dianca argumenta que no se continuará la negociación, hasta tanto el CNE no se pronuncie. Esta política del gobierno desconoce la ley, sustentan los trabajadores, ya que una impugnación no invalida las elecciones, a menos que el CNE se pronuncie en forma contraria. Mientras tanto, el presidente de la compañía tiene que respetar el mandato de los trabajadores.
Los trabajadores informan que continuarán desarrollando acciones de protesta a diario, de ser neceario, si la empresa no accede a reiniciar la negociación del contrato colectivo de trabajo.