5 marzo, 2026

Un aumento salarial de emergencia: principal exigencia del pueblo trabajador

Por Miguel Angel Hernández (dirigente del Partido Socialismo y Libertad)

Después del criminal ataque imperialista del 3 de enero, que produjo una masacre con más de 100 muertos, diferentes sectores de trabajadores han hecho públicas sus expectativas de aumento salarial, de discusión de los contratos colectivos y la exigencia de libertad de los presos políticos.

Trabajadores petroleros de Anzoátegui fueron de los primeros en manifestarse. Nuestros compañeros de C-cura, encabezados por José Bodas, secretario general de la Futpv, tuvieron la iniciativa de exigir la discusión del contrato colectivo vencido, y convocaron a una nutrida asamblea de trabajadores en la sede del histórico sindicato de la extinta Fedepetrol, en Puerto la Cruz. Estos fueron seguidos por petroleros del Zulia que también se manifestaron, convocando ruedas de prensa, una de ellas realizada por el Movimiento 21 de enero. Universitarios, docentes y trabajadores de Sidor también se movilizaron exigiendo aumento salarial.

Es evidente que un aumento de salarios y pensiones es una necesidad urgente del conjunto de la clase trabajadora venezolana. En un mes se cumplirán 4 años del último aumento del salario mínimo, el cual, de acuerdo a lo establecido en el art.91 de la constitución, debería imcrementarse anualmente, tomando como una de sus referencias el costo de la canasta básica, algo que hasta ahora no se ha cumplido.

En un país con la inflación más alta del continente -más de 500% el año pasado- cualquier plan de recuperación de la economía, debería comenzar por el incremento salarial.

Los empresarios vienen por nuestras prestaciones sociales

En ese contexto, el empresariado ha retomado su campaña mediática por la eliminación de la retroactividad de las prestaciones sociales. Jorge Roig condicionó un eventual incremento del salario mínimo a la revisión de la ley del Trabajo, específicamente lo relacionado con el cálculo de las prestaciones. Otro tanto hizo Tito López, presidente de Conindustria, quien además sugirió eliminar el articulado relativo a la inamovilidad laboral y los reenganches de trabajadores despedidos. Todo con el objetivo de facilitarle a los empresarios los despidos.

Distintos sectores de trabajadores ya han comenzado a pronunciarse contra las intenciones de los empresarios, quienes pescando en río revuelto, intentan aprovechar las relaciones especiales que tiene el gobierno venezolano con Trump, para modificar a su favor la ley del Trabajo, tal como ya se hizo con la ley de Hidrocarburos.

Están llegando dólares pero los trabajadores seguimos sin ver nada

El gobierno nacional, en el marco de los acuerdos establecidos con el imperialismo estadounidense, ha venido vendiendo importantes cantidades de petróleo en el mercado internacional, ahora sin descuentos. Ya se habrían obtenido unos 1.000 millones de dólares por venta de petróleo en el último mes. Una parte de esos recursos -500 millones de dólares- ya ingresaron a la economía a través de la banca privada, sin embargo, hasta ahora, las trabajadoras y trabajadores no hemos visto ni un dólar de esos recursos.

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció que más de 30 mil millones de dólares que están congelados en cuentas en el exterior, como consecuencia de las sanciones impuestas por el utraderechista Donald Trump, serán liberados próximamente. Asimismo, está previsto que por venta de petróleo ingresen al país otros 5 mil a 6 mil millones de dólares en los próximos meses.

El gobierno anunció la creación de dos fondos soberanos para supuestamente atender temas sensibles como los ingresos, la salud, la educación y los servicios públicos. Se anunció que se saldaría la deuda que en materia de cirugías tiene el sistema público de salud con miles de personas, sin embargo, hasta ahora todo estos anuncios solo son promesas. Estos anuncios han generado lógicas expectativas en el pueblo trabajador, después de años de desinversión y corrupción, pero hasta ahora nada de eso se ha concretado. Seguimos sin verle el queso a la tostada.

Solo con la movilización lograremos concretar nuestros reclamos

En el Partido Socialismo y Libertad estamos convencidos que solo con la movilización independiente del pueblo trabajador, podremos lograr un aumento de salarios y pensiones de emergencia, así como la libertad plena de los presos políticos, y en especial de los trabajadores y dirigentes sindicales, un ejemplo de ello son los más de 130 petroleros presos desde hace ya varios años. Y en general, recuperar todas las libertades democráticas conculcadas durante los últimos años.

Están llegando recursos al país por venta de petróleo, sin embargo nadie nos va a regalar nada, para que eso se traduzca en beneficios para el pueblo y los trabajadores es necesario que nos organicemos y luchemos por nuestros principales reclamos. Hay que exigir que esos recursos de destinen a salarios, pensiones, salud, educación y servicios públicos. En ese marco reclamamos petróleo 100% estatal, sin empresas mixtas ni transnacionales; impuestos progresivos para todas las empresas transnacionales y grandes empresas nacionales, y que todo este dinero, además de lo que ingrese por venta de petróleo, vaya a los fondos soberanos planteados por el gobierno para aumento de salarios, para salud, educación y producción de alimentos y medicamentos.  

Se está discutiendo una ley de Amnistía que debería proporcionar libertad plena a todos los presos, así como garantías de no repetición y de reparación. En ese sentido desde nuestro partido hemos planteado que a todos los trabajadores y trabajadoras detenidas se les debe reincorporar a sus puestos de trabajo, con pago de salarios caídos; se debe restablecer el derecho a huelga y respetarse la libertad sindical, cesar la persecución a los dirigentes sindicales y otorgárseles garantías de que podrán ejercer sus funciones de representación de los trabajadores, sin ningún tipo de restricciones. Que cese la represión y la persecución, en ese sentido la ley de Amnistía debe contemplar la abolición de todas las medidas y leyes represivas como el Decreto de Conmoción Externa; la ley constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia; la ley orgánica de Seguridad y Soberanía Alimentaria; ley contra el Terrorismo y Delincuencia Organizada; la ley «Simón Bolívar». 

Todo esto lo planteamos en la perspectiva estratégica de luchar por un gobierno de las trabajadoras, trabajadores y el pueblo.

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