Un nuevo 1° de mayo sin aumento salarial
Por José Bodas (secretario general de la Futpv y dirigente del PSL y C-cura)
5 de mayo de 2025. Maduro nuevamente negó el aumento del salario mínimo, lo cual causó un gran malestar en el pueblo trabajador. Tres años sin aumento salarial en un país de alta inflación. A pesar que recientemente el Banco Central de Venezuela informó que la economía habría crecido 9,32% en el primer trimestre del año. Si esto es cierto ¿por qué el gobierno no aumenta el salario?
El gobierno se limitó a incrementar el llamado bono de guerra económica, que por cierto no reciben todos los trabajadores. El mismo pasó de $90 a 120. Y a los jubilados y pensionados se le incrementó en $5, pasando de 45 a 50 dólares. El gobierno dice que estaría “indexado”, pero en rigor se paga a la tasa oficial del BCV, mientras que el paralelo, que sirve de referencia para la compra de los productos, está por encima de Bs.100. El ticket de alimentación se mantiene en $ 40, pagado supuestamente a la tasa oficial, aunque recientemente al sector educación se le pagó el equivalente a 33 dólares.
De esta forma el gobierno insiste en su política de bonificación del salario, como parte sustancial del ajuste económico que aplica en acuerdo con Fedecámaras y el empresariado nacional. El otro componente del ajuste es la reducción del gasto social, lo que explica, junto a la corrupción desenfrenada en las altas esferas gubernamentales, el desastre en el que se encuentran sumidos los servicios públicos, la salud y la educación.
La finalidad del gobierno es hacer desaparecer los pasivos laborales para ahorrarle costos futuros a los empresarios. En este sentido el presidente de Fedecámaras ha sido muy claro al plantear la eliminación del carácter retroactivo de las prestaciones sociales. Las trabajadoras y trabajadores debemos ser categóricos: los bonos no garantizan nuestra seguridad social. Debemos organizarnos para enfrentar la intención de los empresarios y el gobierno de quitarnos las prestaciones, las vacaciones y nuestra capacidad de ahorro.
El gobierno chavista de Nicolás Maduro inventó una figura que no existe en ninguna legislación del trabajo en Venezuela. Creó un fulano “ingreso mínimo integral”, un malabarismo verbal con el cual se desaparece de un plumazo el concepto general de salario, con todas las incidencias que se derivan de él. De esta forma también acabó con la negociación colectiva de trabajo. Hoy en Venezuela, ninguna empresa pública o privada discute contratos colectivos.
El paquetazo de ajuste capitalista, respaldado “rodilla en tierra” por los burócratas sindicales de la Cbst, solo beneficia al empresariado nacional y transnacional, que obtiene jugosos beneficios de una mano obra casi esclava, que sobrevive con salarios de hambre y miserables bonos en dólares, con largas jornadas de trabajo y sin los beneficios socioeconómicos que se derivaban de los contratos colectivos, hoy totalmente en extinción.
¿Qué proponemos?
La única forma de arrancarle al gobierno un aumento salarial es con la movilización y la lucha. No será en una negociación a puerta cerrada, ni en el marco del llamado Diálogo Social con la OIT. En ese sentido llamamos a la CTV, ASI y demás centrales a salir de la inacción. No se puede apostar todo a ese diálogo, cuyos acuerdos son desconocidos una y otra vez por el gobierno y sus burócratas sindicales.
Desde el PSL y nuestra corriente sindical C-cura levantamos la exigencia de un salario igual a la canasta básica, como establece el art. 91 de la constitución. Entendemos que algunos sectores sindicales levantan la consigna de los $200 de aumento. Aunque no la compartimos, estaríamos de acuerdo en impulsar una gran jornada nacional por el salario, en la cual cada sector levante la exigencia que considere.
Llamamos a las centrales, sindicatos y corrientes sindicales a que vayan a las bases, realicen asambleas y plenarios en universidades, liceos, escuelas, hospitales, oficinas y empresas, para discutir un plan de acción nacional por aumento salarial y en defensa de la contratación colectiva. Esta es la única manera de doblarle el brazo al gobierno y derrotar su política salarial hambreadora.
Nuestra salida estratégica
En ese marco desde el PSL y Ccura decimos que además de luchar por salarios debemos movilizarnos para darle respuesta a todos los demás males que aquejan al pueblo trabajador, en tal sentido llamamos a las trabajadoras y trabajadores a organizarnos para luchar contra el ajuste del gobierno e imponer un Plan Obrero y Popular de emergencia, financiado a través de un Fondo Social y Económico, cuyos recursos deben provenir de los grandes empresarios nacionales, banqueros y transnacionales; que contemple: Petróleo 100% estatal sin transnacionales ni empresas mixtas; un impuesto a los grandes capitales; no pago de la deuda externa; suspensión de gastos policiales y militares; repatriación de recursos del exterior y confiscación de bienes de los corruptos.
Con todos esos recursos garantizar salarios y pensiones iguales a la canasta básica, indexados mensualmente a la inflación. ¡Basta de bonificación salarial! Por un plan de infraestructura para recuperar universidades, escuelas, hospitales y ambulatorios, que proporcione empleos dignos y productivos; casas de abrigo y protección para todas aquellas mujeres y disidencias que se atreven a denunciar la violencia machista. ¡Plan de inversión en la industria petrolera y empresas básicas para que haya gasolina, gas, electricidad! Todo ello en la perspectiva de luchar por un gobierno de las trabajadoras y trabajadores, y por el verdadero socialismo con democracia obrera.