18 abril, 2026

Uruguay: Masivo paro general por aumento salarial

MONTEVIDEO.- El presidente de Uruguay, José Mujica, enfrentó ayer el primer paro general de 24 horas contra su gobierno, una medida que tuvo un alto acatamiento y que generó tensión tanto en la izquie

MONTEVIDEO.- El presidente de Uruguay, José Mujica, enfrentó ayer el primer paro general de 24 horas contra su gobierno, una medida que tuvo un alto acatamiento y que generó tensión tanto en la izquierda gobernante como en la central única de trabajadores.

El paro estuvo impulsado por gremios de funcionarios estatales que reclaman más aumentos salariales en el presupuesto quinquenal que se está votando en el Parlamento y que, además, quieren frenar un plan de reforma del Estado que busca flexibilizar las relaciones laborales en el sector público. La medida de fuerza también contó con la participación de gremios privados.

El enfrentamiento del gobierno con la central sindical se da en momentos de buena sintonía del gobierno de Mujica con los organismos internacionales de crédito, algo que suena extraño para la izquierda local. Esta semana, el BID comprometió nuevos créditos para Uruguay, la semana próxima el Banco Mundial aprobará la estrategia quinquenal con los primeros préstamos para el gobierno de Mujica y, en las próximas semanas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) hará la revisión anual del programa de gobierno, que, en líneas generales, se anticipa positiva.

La particularidad de la medida de presión contra Mujica es que los sindicatos que impulsaron el paro están dominados por dirigentes de los sectores que, en la interna del Frente Amplio, impusieron al veterano tupamaro contra su adversario interno Danilo Astori, que finalmente fue vicepresidente.

Los militantes del grupo de Mujica, el Movimiento de Participación Popular (MPP), y los del Partido Comunista del Uruguay (PCU) se impusieron en la interna de la central única de sindicatos, el Plenario Intersindical de Trabajadores (PIT-CNT), frente a las corrientes de izquierda moderada, que no estaban de acuerdo con hacer un paro de 24 horas a tan sólo siete meses del comienzo de la gestión de Mujica.

Los principales gremios del sector privado, por su parte, se opusieron al paro, pero los mecanismos de decisión del PIT-CNT no ponderan el voto de cada gremio por su cantidad de afiliados. Y tras la votación dividida, ayer todos los gremios acataron el paro y la actividad fue muy reducida. No funcionó el transporte público, salvo algunos taxis, no hubo clases en los colegios y universidades, tampoco abrieron los bancos, muchas industrias no operaron y el comercio mantuvo una actividad regular, pero con menos clientes.

El paro de ayer será recordado como el «del ballet», porque curiosamente la mayor polémica se focalizó en la función de gala del cuerpo de baile del Estado uruguayo, que dirige el argentino Julio Bocca.

El bailarín reclamó a las autoridades que garantizaran la realización de la gala de anoche y los sindicatos sostuvieron que no se podía violar una medida de paro. Mujica tomó partido por Bocca y forzó a las autoridades del instituto cultural estatal a que mantuvieran la función. Asignó fuerzas de seguridad para evitar que los sindicalistas complicaran la gala, lo que generó un hecho muy inusual en un paro general.

El bailarín había anunciado que si la función de ayer no se cumplía por el paro él dejaría el cargo de director a fin de año, cuando vence su contrato. Pero por el impacto que ha tenido su trabajo, con una difusión del ballet como no se recuerda en este país y con funciones llenas en Montevideo y el interior, las autoridades hicieron una cerrada defensa del bailarín.

La policía, en tanto, impidió a los sindicalistas el acceso a la entrada del teatro. «Protestaremos hasta donde la democracia nos permita, es lamentable que una jornada termine así, nos da mucha pena», dijo Joselo López, sindicalista de los funcionarios públicos. «¡Traidores!», «¡carneros!», gritaban los gremialistas frente a un vallado policial, mientras el público ingresaba anoche en la gala.

La senadora Lucía Topolansky, esposa de Mujica, dijo que le extrañaba que los sindicatos protestaran frente a la gala de ballet y no lo hicieran contra otro espectáculo que también se hacía anoche, en referencia a un recital de rock. Pero tampoco ocultó su malestar por expresiones de Bocca contra la medida sindical.

A Mujica, que dijo que el paro llega en momentos de bonanza económica para el país, lo respaldan los números. La economía tiende a crecer 8% como mínimo este año, el desempleo bajó a niveles históricos de poco más de 6% de la población activa, la inflación se mantiene baja en torno al 6 o 7% y el poder adquisitivo de los salarios ha crecido en forma constante.

Pero los gremios reclaman un ritmo mayor de aumento real de sus ingresos y una distribución del ingreso más equitativa.

El gobierno de la izquierda aprovechó el crecimiento económico de los últimos años para bajar la indigencia y la pobreza, pero no tuvo los resultados esperados en distribución del ingreso. «No veo nada pecaminoso en una medida de estas características, me parece que es un hecho natural de las transacciones humanas», dijo Mujica en relación con el paro. Afirmó, además, que los trabajadores tienen «todo el derecho a manifestarse», pero advirtió que «en las direcciones sindicales a veces hay una incoherencia» en su accionar.

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