Venta del 49% de Refinería Dominicana de Petróleo (REFIDOMSA) a Petróleos de Venezuela es un negocio entre capitalistas que no beneficiará al pueblo dominicano
En las últimas semanas se han desatado los demonios en torno a quién se queda con el 49% de la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa), si el gobierno venezolano o la burguesía dominicana. Más allá de los aspectos legales, en el debate hay un común denominador: todos quieren ser parte del negocio, sacar su tajada.
En las últimas semanas se han desatado los demonios en torno a quién se queda con el 49% de la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa), si el gobierno venezolano o la burguesía dominicana. Más allá de los aspectos legales, en el debate hay un común denominador: todos quieren ser parte del negocio, sacar su tajada.
La apetencia de los burgueses y funcionarios dominicanos resulta extraña, dado que durante décadas han hablado de la crisis de la Refidomsa. Lo cierto es que a nombre de esa famosa crisis han hecho un gran negocio, imponiendo precios de los más caros del mundo a los combustibles. Por ejemplo, en este momento (junio 2009) el galón de gasolina cuesta 160 pesos dominicanos (4.5 dólares).
El objetivo de esta operación es volver a la privatización, pues aunque el Estado dominicano recientemente compró el 50% de las acciones que por más de treinta años había tenido la Shell en Refidomsa, y que le daban el control real de la misma, monopolizando y haciendo toda clase de diabluras, ahora ha quedado en evidencia que tal adquisición no fue parte de un plan del gobierno para poner a la Refidomsa al servicio del pueblo, sino para hacer un mejor negocio y acumular más para sus prácticas corruptas y el pago de la deuda externa, y revender la participación estatal en Refidomsa una vez que la empresa haya engordado. Una muestra es que en los últimos meses los precios de los combustibles han aumentado todas las semanas, acercándose a niveles récord en este momento.
El presidente Leonel Fernández se está apoyando en la popularidad de Chávez para hacer pasar como una buena acción la venta del 49% de Refidomsa, parecería que los efectos de la “revolución” bolivariana llegarán a República Dominicana. Pero la verdad es otra: el gobierno de Chávez representa a la burocracia privilegiada y a la burguesía emergente (popularmente llamada boliburguesía), incluyendo a la tecnocracia de PDVSA, la que está detrás del negocio. Obviamente, el gobierno chavista saca beneficios de estas transacciones, pero ello no tiene nada que ver con los intereses de la clase obrera y el pueblo venezolano. Como tampoco, los beneficios de Leonel en este acuerdo serán para los trabajadores dominicanos.
Un ejemplo de lo antes dicho lo constituyen actualmente los beneficios que ofrece el acuerdo de Petrocaribe, pues hasta el momento sólo han favorecido a los burgueses, funcionarios corruptos del país, y al FMI, que recibe puntualmente el pago de la deuda, producto de la sobrevaluación de los combustibles, que están gravados con impuestos cercanos al 40%. Estos recursos son transferidos directamente al Banco Central para el pago de la deuda externa corrupta. Es decir, que Chávez con quien se solidariza no es con el pueblo dominicano, sino con sus socios políticos del PLD.
Igualmente, mientras Chávez y la burguesía venezolana hacen buenos negocios, a los trabajadores venezolanos les imponen retrocesos en sus condiciones de vida. Particularmente a los obreros de PDVSA los golpean en sus conquistas, con la devaluación de sus salarios, la negación del convenio colectivo, despidos, y el desconocimiento de la autonomía sindical, evidenciado en la intromisión patronal en el actual proceso electoral de la federación sindical petrolera. PDVSA, como cualquier empresa capitalista, mantiene a miles de trabajadores tercerizados a través de cooperativas y contratistas, y cuando adquiere algunas de estas empresas contratistas, lo hace en desmedro de la estabilidad laboral y los derechos de los trabajadores, como ocurre actualmente en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo. Pese a ser una empresa estatal, PDVSA realiza sus operaciones sobre la base de asociaciones en empresas mixtas con capitales transnacionales, y sus ejecutivos ganan salarios millonarios y gozan de fabulosos privilegios. Mientras tanto, la boliburguesía amasa una fortuna y la burocracia gubernamental chavista incrementa sus negocios y privilegios, gracias al manejo de la renta petrolera.
Por todo lo anterior, rechazamos la venta del 49% de Refidomsa al gobierno de Chávez o a burgueses venezolanos, dominicanos, o de cualquier nacionalidad. Llamamos a los trabajadores de ambos países a la unidad para luchar por la nacionalización bajo control de los trabajadores, tanto de Refidomsa como de la industria petrolera en Venezuela. Sólo los obreros pueden ponerlas al servicio del pueblo trabajador, arrebatándolas de las garras de burgueses, funcionarios corruptos y del FMI.
¡No a la privatización y a las empresas mixtas!
¡Luchar por el control obrero de REFIDOMSA y PDVSA!
Unidad Socialista de Izquierda (USI) de Venezuela.
Liga Socialista de los Trabajadores (LST) de Rep. Dominicana.
(Integrantes del Comité de Enlace entre la Unidad Internacional de los Trabajadores –UIT y la Corriente Internacional Revolucionaria –CIR-)
26 de junio, 2009