“La situación para todos es muy indigna”, Omar Vázquez Heredia

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A nurse holds a placard reading "Worthy Salary" during a protest for the lack of medicines, medical supplies and poor conditions in hospitals, in Caracas on June 26, 2018. Venezuelan President Nicolas Maduro's socialist government is in the midst of an ever-deepening crisis with food and medicine in short supply. / AFP PHOTO / Federico PARRA

Por Venezuelanvoices

Omar Vázquez Heredia es militante del Partido Socialismo y Libertad, y profesor en la Universidad Central de Venezuela. Es autor del libro ‘La Cuestión Chavista. Estado Extractivista y Nación Petrolera’, producto de sus estudios de doctorado en Argentina, que presenta un recuento histórico crítico del chavismo en los campos de relaciones sindicales, agrarias, de género, post-coloniales e internacionales.

Esta entrevista, llevada a cabo por miembros de Venezuelan Workers Solidarity, se realizó por escrito en la semana del 27 de abril. Una versión resumida fue solicitada por la organización británica Momentum, pero su liderazgo decidió no publicarla.

1.- ¿Qué está pasando con la cuarentena en Venezuela?

Las medidas de distanciamiento social y confinamiento en los hogares en Venezuela fueron decretadas como una cuarentena nacional colectiva a partir del 17 de marzo, y al principio fueron aplicadas con mayores niveles de precisión y más estrictamente. Sin embargo, porque la mayoría de la población venezolana en la actualidad depende de ingresos informales, poco a poco el gobierno tuvo que ir flexibilizando de facto con el transcurso de los días y permitir la realización de actividades comerciales. 

La cuarentena ha sido principalmente una medida militar y policial, más que de salud pública. Ya en Venezuela en los últimos años se ha sobredimensionado la presencia policial y militar en las calles, pero aumentó aún más con la declaración del estado de alarma del 17 de marzo. Por ejemplo, las informaciones suministradas cotidianamente en las calles, en los espacios públicos, acerca de la necesidad de cumplir las normas, las recomendaciones de distanciamiento social y confinamiento en los hogares las hacen policías y militares con altavoces, y son los que pasan por las calles exigiendo que cierren ya cuando llegan las 2 de la tarde. Esto presenta tensiones , porque los cuerpos policiales y militares venezolanos, como la mayor parte de los cuerpos represivos en América Latina, tienen un gran listado de acciones y violaciones de libertades democráticas y derechos humanos.

Además, el pasado 22 de marzo, el gobierno anunció medidas económicas compensatorias para acompañar a la cuarentena nacional colectiva, pero son retóricas e insuficientes por su incumplimiento o la ausencia de financiamiento. El pago de la nómina privada solo garantiza el salario mínimo, la inamovilidad laboral no la cumple y siguen los despidos, los alquileres los continúan cobrando, la hiperinflación acabó con la intermediación bancaria entonces no hay créditos por cobrar, la exoneración de servicios públicos incide poco porque sus tarifas tienen enormes subsidios, y la distribución de bonos y cajas de alimentos con los Clap sigue siendo arbitraria, esporádica y racionada.  

2.- ¿Cómo podemos entender la precariedad tan intensa en la que está Venezuela?

Bueno, la aguda precariedad venezolana se explica en la cotidianidad por los salarios destruidos, el suministro insuficiente de los servicios públicos y las dificultades para comprar medicinas importadas.

Por ejemplo, hoy, el salario mínimo mensual y el bono de alimentación decretado por el gobierno de Maduro en moneda local, equivale, al tipo de cambio oficial, a 4,57 dólares. Sin embargo, el mismo gobierno estableció el precio de 27 alimentos que conforman la canasta básica familiar en montos que suman un total de unos 32,65 dólares bajo el mismo tipo de cambio. Esto es un descaro, y es más grosero aún porque el precio de dicha canasta mensual, al tipo de cambio del mercado negro que es al que acceden la mayoría de los venezolanos debido a la falta de acceso a dólares al cambio oficial, equivale realmente a 199 dólares. 

Por eso ha ocurrido la masiva migración, y ocurren cotidianas renuncias de trabajadoras y trabajadores, pues trabajar con sueldos en moneda local no permite acceder a la canasta básica, y muchos abandonan trabajos formales por trabajos informales que les dan acceso a ingresos en dólares directamente. Entonces, los empresarios para mantener a los empleados indispensables para sus negocios, entregan bonos en dólares, a veces de 20 o 50 dolares semanales. Pero esos bonos no cotizan formalmente  en beneficios laborales como utilidades, vacaciones, prestaciones sociales, entre otros. El gobierno también ha legitimado el pago en dólares de las mercancías vendidas y servicios contratados por privados. Y, a través del Petro, ha dolarizado el monto de las tasas cobradas por los servicios administrativos del Estado, como el pasaporte y RIF. A eso se suma la creación por el gobierno de Maduro de una comisión de control y seguimiento de las convenciones colectivas con el memorando 2792 en octubre de 2018, para ajustarlas al salario mínimo. Esto ha terminado de imponer la  completa de los ingresos salariales.

El problema de los servicios públicos es muy grave en todo el país, pero es mucho peor en las regiones más alejadas de Caracas. Esto por la falta de mantenimiento, la corrupción, y las depauperadas condiciones laborales que han vaciado de personal cualificado al sector público. Yo vivo en Caracas y en mi casa tenemos suministro de agua solo dos días por semana; almacenamos porque a veces llega con poca presión y no entra o llena el tanque, y la ahorramos porque utilizamos para bajar la poceta el agua que vierte la lavadora después de enjuagar y exprimir la ropa. También, debemos ahorrar el consumo de la bombona de gas doméstico porque al terminarse tenemos que esperar la próxima jornada de entrega realizada por el consejo comunal de la zona. Además, como hay menos camiones de aseo urbano, han reducido sus rutas y frecuencias, por lo que la basura se aglomera por varios días en lugares donde varios sectores la depositan, porque los camiones ya no pasan por delante de nuestras casas como era costumbre. En ocasiones hay racionamientos no programados de energía eléctrica por varias horas, sobretodo en el interior del país; cuatro horas sin luz y cuatro horas con luz, o hasta más horas seguidas.

El tema de la falta de acceso a tratamientos médicos, medicinas importadas y operaciones quirúrgicas es muy grave y desesperante. En las redes sociales siempre hay miembros de las clases populares realizando campañas para pedir colaboración para un familiar enfermo que no tiene cómo pagar un tratamiento médico, unas medicinas o una intervención quirúrgica. Para quienes sufren de enfermedades crónicas, la situación es sumamente agotadora y para todos es muy indigna. 

Hace dos semanas, vimos saqueos de comercios de alimentación en ciudades en las periferias del país, como Cumanacoa (Sucre), y Upata (Bolívar), así como protestas por alimentos y gasolina en diversas regiones. No me han sorprendido estos eventos pero sí me preocupan. La cuarentena ha agudizado el hambre que padece el pueblo venezolano, como lo evidencia el último informe de la FAO, y esto ha generado saqueos en varias partes del país, y eso es preocupante, porque evidencia ya la desesperación de la clase trabajadora venezolana por los niveles de depauperación que vive.

3.- ¿Cómo y por qué colapsó el sistema de salud pública en Venezuela, tras tantos años de alabanzas de su reforma y expansión de acceso para la población mediante las Misiones? ¿Cómo se manifiesta este colapso?

En los gobiernos de Chávez se creó una institucionalidad paralela al Sistema Público de Salud, con la compra de servicios médicos al Estado cubano, que implicó crear oportunidades de asistencia sanitaria gratuita. Pero esa inversión estatal nunca encontró su equivalente en los antiguos centros hospitalarios, creando disparidades y un Sistema Público de Salud descoordinado, expuesto a la corrupción debido al surgimiento de redes clientelares que repartieron recursos a quienes les eran leales o afines, sin criterios basados en necesidades y data empírica.

Además, en los últimos años, el gobierno de Maduro ha desfinanciado la totalidad del Sistema Público de Salud, y reducido la cantidad de médicos cubanos en el país, concentrando su presencia en los Centros de Diagnósticos Integral, y por ende cerrando la inmensa mayoría de los módulos de Barrio Adentro y disminuyendo el tiempo de actividad de los que siguen abiertos. 

Escuchamos a los voceros gubernamentales que reivindican un aumento del presupuesto dirigido a la asistencia sanitaria, pero siempre inferior a los enormes índices inflacionarios. Entonces, en términos reales y per capitas hubo una gigantesca contracción de la inversión pública en salud. Esto se observa en centros hospitalarios sin acceso a servicios públicos básicos como agua y energía eléctrica, con los quirófanos y las unidades de cuidado intensivo inhabilitadas, con los equipos médicos dañados, sin material sanitario básico y productos de limpiezas. Pero, además, con escasez de personal médico calificado que migró por los salarios destruidos.

Con un Sistema Público de Salud en las condiciones descritas, la aparición de contagiados con coronavirus en el país ha sido respondida con la transformación de los centros hospitalarios en parte de la política militar y policial de seguridad nacional del Estado. En ese sentido, el gobierno ha detenido a médicos, enfermeras y bioanalistas que denunciaron la precaria situación de sus lugares de trabajo. Por ejemplo, el enfermero Rubén Duarte en Táchira, el médico José Molino en Monagas, la bioanalista Andrea Sayago en Trujillo, las enfermeras Emily Márquez en Miranda y Yolimar y Carolina Alemán en Carabobo. Además, el gobierno ha establecido su exclusividad para presentar cualquier información sobre el coronavirus en el país, y de esa manera los voceros del gobierno han difundido cifras sobre los contagios que son opacas y con poca transparencia.

 

4.- ¿Cómo es posible implementar una cuarentena, con un escenario de carencia de agua, electricidad, gasolina, e insuficiente material y personal sanitarios?

Es insostenible el cumplimiento de la llamada cuarentena nacional colectiva decretada por el gobierno de Maduro,. La precariedad de los servicios públicos impone aglomeraciones de personas en tomas de agua irregulares y en establecimientos donde se vende agua potable. Ante el suministro deficiente de agua, hay una enorme dificultad para mantener la higiene personal y de los hogares.

La escasez de material sanitario, como tapabocas, provoca su uso por encima de sus capacidades de protección, obligando a utilizar un tapaboca desechable como si fuera permanente, y los de tela no se lavan con la frecuencia necesaria por la falta de agua, que en muchas zonas además llega con olor y color irregulares. Pero, lo que convierte indiscutiblemente en insostenible su cumplimiento son los salarios destruidos y la falta de distribución oportuna de alimentos y bienes de primera necesidad. Los miembros de las clases populares no tienen ahorros ni ingresos para quedarse en sus casas, tienen que trabajar en el comercio informal o terminar efectuando protestas o saqueos por alimentos, porque no pueden cubrir sus necesidades más básicas con el salario mínimo, que es lo único pagado ante la paralización económica y la suspensión de la entrega de bonos en dólares por empresarios.  La necesidad de distanciamiento físico ha llevado a cerrar muchos negocios o los ha movido al ámbito virtual, obligando a las personas a exponerse a riesgo de contagio al buscar ingresos en la calle.

5.- ¿Cómo caracterizas la crisis que comienza en 2014? ¿Cómo exactamente empeoran las sanciones de 2017 y 2019 esta crisis? 

Al morir, Chávez legó a su sucesor una economía con una deuda externa de más de 250 mil millones de dólares entre pasivos de Pdvsa y endeudamiento gubernamental, sin incluir los fondos con China ni los financiamientos de Rusia para adquirir armamento de guerra y asesoría militar. Esa deuda externa fue contraída en su mayoría desde 2006 hasta 2012, y tiene como origen el financiamiento de la fuga de capital, la corrupción, la financiación sin planificación o sostenibilidad de políticas sociales universales, la compra estatal de empresas bajo esquemas de nacionalización, y los altos niveles de importaciones privadas y estatales.

Apremiado por esa situación financiera, Maduro asumió como una prioridad absoluta el pago de los vencimientos y el capital de la deuda externa, reduciendo los montos en divisas asignados a las importaciones para dirigirlos a pagos a los acreedores financieros. Esto, por supuesto, se agrava con el desplome de los precios del petróleo en el 2015. La reducción unilateral y abrupta del volumen importado de insumos productivos y bienes de consumo final creó las condiciones propicias para una contracción del producto interno bruto y una espiral inflacionaria que fue destruyendo la capacidad de compra de los salarios de la clase trabajadora desde 2014 y se convirtió en hiperinflación en noviembre de 2017.

Después de pagar más de $80 mil millones en deuda externa entre 2013 y 2018, el gobierno de Maduro empezó un intento de ajuste macroeconómico en agosto de ese año, el llamado Programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad Económica, que implicó una exoneración del impuesto sobre la renta a la industria petrolera y de las tasas arancelarias a los importadores, una maxidevaluación del tipo de cambio oficial y la eliminación de facto del control de precios. En el ámbito laboral, impone el Memorando 2792, destruyendo los convenios colectivos e imponiendo tablas salariales, intensificando aún más la destrucción de la capacidad de compra de los salarios..

Las sanciones han agravado la crisis económica y amplificado los efectos negativos de los ajustes aplicados por el gobierno de Maduro. Las sanciones financieras de agosto de 2017 bloquearon cualquier posibilidad de reestructuración de los vencimientos y pagos de la deuda externa, pero además aumentaron los costos financieros de las importaciones del Estado limitando  su acceso a mercados internacionales. Para hacer operaciones de compra en el extranjero, el Estado debe realizar triangulaciones y asignar contratos a agentes dispuestos a seguir haciendo negocios pese a posibles sanciones. 

Las sanciones petroleras cerraron el mercado petrolero más importante para Venezuela, el estadounidense, y confiscaron activos como Citgo que era una fuente de ingresos del Estado venezolano. Mientras que las exportaciones a EEUU se pagaban al contado, China las toma como pago de deuda externa antigua que tiene Venezuela con dicho país. Además, el embargo petrolero empuja al Estado a exportar petróleo a través de Rusia, que le cobra una comisión por asumir el riesgo de sanciones. Mientras, se incrementan los costos de producción, ya que para acceder al mercado asiático, se debe exportar un petróleo con mayor API.  Ambos tipos de sanciones aumentan la opacidad de las operaciones financieras y petroleras, facilitando una mayor corrupción de los jerarcas militares y civiles del chavismo.

 

6.- ¿Cómo se diferencia la situación en Caracas, de la de las otras regiones del país?

A diferencia de Chávez, el gobierno de Maduro no construye consenso activo alrededor del orden dominante y el aparato del Estado. Maduro y la cúpula militar se sostienen en el Estado mediante la represión ejercida por los cuerpos militares y policiales, y buscando la contención social con la distribución esporádica y racionada de cajas de alimentos, mediante los Comités Locales de Producción y Abastecimiento (Clap).

Han organizado al país por anillos de seguridad concéntricos que surgen desde el palacio presidencial de Miraflores y llegan al resto de las regiones del país. Mientras estás más cerca del centro de Caracas, donde se asientan las sedes centrales de la institucionalidad del Estado, tienes más posibilidades de acceder a servicios públicos y a las cajas del Clap, pero también eres objeto de una represión más agresiva y un control político permanente, porque las protestas en esos lugares son más peligrosas para el gobierno. Al contrario, cuando vives lejos de Caracas, tienes menos posibilidades de acceder a servicios públicos y cajas del Clap, por eso en la isla de Margarita, de donde es originaria mi familia materna, tienen agua una vez al mes, cortes de luz diarios y la caja del Clap le llega cada tres meses.

Esto ha agravado el colonialismo interno propio de Venezuela, donde Caracas siempre ha consumido más ingreso petrolero del Estado, en detrimento de otras regiones que realmente son petroleras como el Zulia, Anzoátegui y Monagas. Maduro y la cúpula militar, con su visión de seguridad nacional y definición de teatro de operaciones estratégicos, han profundizado la histórica brecha entre el centro caraqueño y las otras regiones entendidas como periferia.

7.- ¿Cómo está afectando la crisis a los sectores más oprimidos de la sociedad venezolana? Tiene algún efecto diferencial por género, raza y etnia?

Solo esta pregunta implicaría una entrevista completa, pero tratando de ser breve te puedo precisar que los más afectados son, la clase trabajadora por la destrucción de su salario y las condiciones laborales, junto a los pueblos indígenas que sufren la expansión de la frontera extractivista con megaproyectos como el Arco Minero del Orinoco y la explotación de carbón en la Sierra de Perijá, con participación de capitales transnacionales, organizaciones armadas irregulares y jerarcas militares y civiles del chavismo. Estos megaproyectos mineros son para obtener divisas para pagar la deuda externa y comprar aliados internacionales e internos.

No obstante, al interior de la clase trabajadora, la mujer trabajadora de los sectores populares es la más afectada, porque ha aumentado la cantidad de trabajo de cuidado gratuito que presta en su familia y lugar de residencia, disminuye su cuota de alimentos en el consumo familiar para privilegiar la alimentación de los hombres en la familia y de los hijos e hijas, migra en condiciones de precariedad para ayudar con remesas a su familia nuclear y extendida y la precariedad económica facilita la mercantilización sexual de su cuerpo, a la vez que no tiene acceso a los anticonceptivos por su escasez y altos precios, perdiendo el control sobre su cuerpo. Las dificultades económicas deterioran el ejercicio del derecho a la educación también, consolidando a la mujer-madre como único horizonte de vida, intensificando el rol de los hombres como proveedores de bienes materiales que reafirman su poder patriarcal sobre los cuerpos femeninos sexualizados y maternizados. El deterioro de los servicios públicos provoca que las mujeres tengan que realizar un mayor esfuerzo para compaginar el trabajo de cuidado en sus casas y centros de trabajo.

8.- ¿Cómo están viviendo la crisis los capitalistas y burócratas?

Yo no vivo en una zona donde residen capitalistas y burócratas, pero es seguro que tienen dólares ahorrados para comprar y consumir bienes de primera necesidad en cantidad y calidad, de manera oportuna y adecuada. Los capitalistas pueden pagar por una planta eléctrica o un camión de agua, viven en zonas donde hay gas doméstico directo, y pueden sobornar a un Guardia Nacional para que les llene el tanque de sus carros de gasolina.

Los burócratas tienen a su disposición la maquinaria del Estado, y la aprovechan para acceder a los servicios públicos, a la gasolina, alimentos y dólares provenientes de sus negocios de importación y extracción de recursos. Creo que los burócratas solo sufren la cuarentena nacional colectiva por el miedo que les genera la movilización y protesta popular, cada vez que hay un saqueo o una manifestación por hambre. Solo les importa en tanto esto pueda afectar la continuidad de su control del Estado.

9.- ¿Qué políticas públicas están proponiendo los principales polos políticos para enfrentar la crisis?

El gobierno al principio de la cuarentena nacional colectiva quiso lograr más endeudamiento en divisas a través del Fondo Monetario Internacional para las inversiones y gastos necesarios para el combate a la pandemia, pero los 5000 millones de dólares solicitados fueron bloqueados por Estados Unidos y la oposición de derecha. Ahora, sin margen de maniobra, retrocede a las medidas de antes de 2018, estableciendo un control de precios para 27 bienes de primera necesidad, aunque por primera vez en la historia del país se hace en dólares, fallando así en su objetivo de distraer y descomprimir la presión de los saqueos y las protestas por alimentos. Eso va directo al fracaso, porque sin un incremento de la oferta de mercancías es imposible una disminución de los índices inflacionarios..

La oposición de derecha subordinada a los Estados Unidos, acata las directrices del gobierno de Donald Trump y reivindica el plan de transición presentado por Mike Pompeo. Así, plantea un gobierno de transición sin Maduro ni Guaidó, que una vez legitimado pueda pedir más endeudamientos en divisas para, supuestamente, lo mismo: sostener las inversiones y gastos imbricados al combate a la pandemia, la conservación del distanciamiento social y el confinamiento en los hogares.

Desde la oposición de izquierda, donde se ubica el Partido Socialismo y Libertad (PSL), proponemos un plan nacional de importación de insumos productivos y bienes de consumo final para aumentar la oferta de mercancías y lograr incrementos del salario real, que cubra la canasta básica a precios reales. Al mismo tiempo, que se dirijan los recursos del Estado al Sistema Público de Salud para la compra de material sanitario básico como guantes y tapabocas, bienes de limpieza e higiene, así como tests, respiradores artificiales y otros equipos necesarios e inexistentes en Venezuela para hacer frente a la pandemia; la rehabilitación de las unidades de cuidado intensivo, y el aumento del salario de las trabajadoras y trabajadores de salud. Esto sería financiado con la confiscación del capital y los bienes de la corrupción de los burócratas y empresarios, la eliminación y reducción del gasto suntuario y represivo del Estado, la estatización del 100% de la industria petrolera, una reforma tributaria progresiva y la suspensión y repudio del pago de la deuda externa.

Versión original en inglés de la entrevista: https://venezuelanvoices.org/2020/05/16/the-situation-is-very-disgraceful-for-all-interview-with-omar-vazquez-heredia/

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