Ucrania: Fuera la intervención militar rusa

0

Luego de la rebelión popular que provocó la caída del gobierno reaccionario y represor pro ruso de Yanukovich, Rusia , bajo el mandato de Putin, ha intervenido militarmente la región de Crimea, con el falso pretexto de “defensa humanitaria” de conciudadanos rusos. El gobierno regional pro Yanukovich, ha convocado a un referéndum, con el apoyo de las tropas rusas y paramilitares, para el 16 de marzo con el fin de anexar Crimea a la Federación Rusa. No se trata de ninguna defensa humanitaria ni un justo reclamo de autodeterminación, sino que Putin busca dividir a Ucrania para poner una cuña al proceso de rebelión de las masas, sostener la importante base de su flota naval de guerra en Sebastopol, con más 13 mil soldados, y defender los negocios de los empresarios mafioso rusos. Llamamos a rechazar dicha intervención y el intento de anexar a Crimea y saludamos las movilizaciones que se han producido en Moscú contra la intervención militar rusa que fueron reprimidas.

Luego de la rebelión popular que provocó la caída del gobierno reaccionario y represor pro ruso de Yanukovich, Rusia , bajo el mandato de Putin, ha intervenido militarmente la región de Crimea, con el falso pretexto de “defensa humanitaria” de conciudadanos rusos. El gobierno regional pro Yanukovich, ha convocado a un referéndum, con el apoyo de las tropas rusas y paramilitares, para el 16 de marzo con el fin de anexar Crimea a la Federación Rusa. No se trata de ninguna defensa humanitaria ni un justo reclamo de autodeterminación, sino que Putin busca dividir a Ucrania para poner una cuña al proceso de rebelión de las masas, sostener la importante base de su flota naval de guerra en Sebastopol, con más 13 mil soldados, y defender los negocios de los empresarios mafioso rusos. Llamamos a rechazar dicha intervención y el intento de anexar a Crimea y saludamos las movilizaciones que se han producido en Moscú contra la intervención militar rusa que fueron reprimidas.

Por otro lado, el gobierno que asumió provisoriamente en Kiev, la capital de Ucrania, responde a los intereses de la oligarquía de nuevos ricos ucraniamos que quieren pactar sus negociados con los gobiernos y multinacionales de la Unión Europea y EE.UU. Quieren cambiar un saqueador ruso por otro saqueador “occidental”. Por eso ya Obama y la UE, con el visto bueno del FMI, han otorgado un préstamo de 11 mil millones de euros para “ayudar” a Ucrania. Los trabajadores y los pueblos europeos y del mundo saben que significa este tipo de “ayudas”: caída del salario y recortes sociales. Más ajuste, pobreza y saqueo para el pueblo ucraniano.

Por eso, los socialistas revolucionarios, decimos claramente que los trabajadores, la juventud y el pueblo que combatieron durante tres meses en la plaza central de Kiev y en toda Ucrania, no se pueden dejar engañar por el nuevo gobierno ni por ninguna de estas dos alternativas. No habrá solución para sus reivindicaciones sociales y democráticas ni pactando con Putin y Rusia ni con la UE-Obama y el FMI.

Todos están negociando a espaldas del pueblo trabajador. Nada bueno saldrá de allí. Putin busca presionar para volver al acuerdo pactado el 23 de febrero entre EE.UU, Gran Bretaña, Alemania, Polonia, Yanukovich, la oposición política y la misma Rusia. Acuerdo que fue rechazado por las masas en la plaza central de Kiev. A la UE le interesa mantener el negocio del gas con Rusia. Mientras Obama necesita sostener los acuerdos políticos que tiene con Rusia para ir contra el pueblo rebelde sirio e intentar acallar las revoluciones del Norte de Africa y Medio Oriente.

La causa de este conflicto está en el proceso de restauración capitalista en la ex URSS, que ha llevado a que Ucrania lleve décadas de saqueo y de empobrecimiento de las mayorías mientras crece una minoría de multimillonarios ucranianos, entre los que están tanto en el sector pro ruso de Yanukovich como en la oposición liberal encabezada por la multimillonaria Timoshenko. Ellos han creado la división actual del pueblo ucraniano que puede hasta desembocar en un baño de sangre o en un nuevo acuerdo. Las dos salidas irán contra todo el pueblo trabajador ucraniano.

Por eso rechazamos el intento de dividir a Ucrania, que solo servirá para seguir saqueando sus riquezas y oprimiendo a sus pueblos. También pesa la herencia nefasta de estalinismo, sobre el occidente de Ucrania, cuando en nombre de un falso socialismo, la burocracia del PC oprimió a los pueblos de la ex URSS. Crimea fue “rusificada” por Stalin luego de la Segunda Guerra Mundial, quien expulsó a su pueblo originario, los tártaros, con el pretexto de haber colaborado con los nazis cuando la mayor parte estuvo del lado de Ejercito Rojo. Fue un pretexto para rusificar enviado contingentes rusos a colonizar la región, que era una República Autónoma, en la URSS, desde la época gloriosa de la revolución rusa La burocracia estalinista buscaba así evitar toda autonomía y derecho de movilización de sus pueblos. Ahora Rusia quiere levantar una falsa bandera de autonomía para defender su nueva opresión con Gazprom y sus oligarcas rusos.

Los trabajadores y el pueblo de Ucrania deben luchar por no caer en esta trampa dramática que los pone, de un lado el imperialismo yanki-UE y del otro, Putin y el nuevo capitalismo de Rusia. Y luchar por la defensa de una Ucrania unida e independiente que solo se podrá dar bajo un gobierno de los trabajadores y el pueblo, que lleve adelante las reivindicaciones sociales y democráticas de la movilización.

Ni la UE ni Rusia serán la solución. Fuera la intervención militar rusa. No al intento de anexar Crimea. No al referéndum anexionista. No a la división de Ucrania. No al acuerdo con la UE y el FMI. Llamamos a los pueblos del mundo a solidarizarse con la justa lucha del pueblo ucraniano por sus derechos sociales y democráticos, en la perspectiva de una salida independiente, de los trabajadores y el pueblo, sin UE ni Putin.

Comité Ejecutivo Internacional (CEI)
de la Unidad Internacional de los Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)

6 de marzo de 2014

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *