Abajo el paquetazo antipopular. Derrotemos la criminal represión. Fuera Duque

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Por Colectivos Unidos

El pueblo colombiano se ha volcado a las calles en un poderoso levantamiento nacional y en menos de una semana ha demostrado su poder y su fuerza creadora pasando por encima de las restricciones gubernamentales y alcanzando logros inéditos.

No pudo contenerlo el hipócrita y apocalíptico llamado del ministro de salud quien quiso apaciguar a la población aterrorizando con el peligro de la expansión de la pandemia. Tampoco lo logró la tarifada magistrada del Tribunal de Cundinamarca que prohibía el paro. El anuncio presidencial de militarizar el territorio nacional para amilanar a los manifestantes produjo el efecto contrario agudizando la indignación popular. Mientras que la actuación criminal de los órganos represivos del Estado ha desbordado la ira de un pueblo que se cansó de soportar tantos vejámenes.

Una multitudinaria y aguerrida juventud se ha puesto al frente de este levantamiento, ganando la simpatía de millones de colombianos. Son jóvenes de los barrios, jóvenes estudiantes y también jóvenes trabajadores y desempleados. Esta marea humana ha pasado por encima de la burocrática dirección del Comité Nacional de Paro que ha quedado a la retaguardia de los acontecimientos, a tal punto que llamó a conmemoraciones virtuales el Primero de Mayo; y ayer 3 de mayo convoca acciones de protesta nacional para el 5 y el 19 de mayo, cuando el país ya lleva una semana paralizado y trancado de sur a norte de este a oeste. Mayor ridículo imposible.

Estamos en presencia de una poderosa convulsión social, que no tiene horario ni calendario fijo porque su agenda de lucha es permanente y creciente, que avanza rauda, alcanza logros importantes y se propone nuevas metas. Ya obligó al gobierno a retirar el proyecto de Reforma Tributaria, aunque bien sabemos que con el nuevo ministro se intentará remendar y costurar, con mermelada de por medio, otro proyecto igual de lesivo. Cayó el ministro Carrasquilla fruto de la movilización. En tanto que con las poderosas movilizaciones y los bloqueos parcialmente le hacen frente a la violenta represión, porque el pueblo está decidido a no ceder en su empeño de lograr estas nuevas metas.

Visto este panorama, millones de colombianos se preguntan sobre cuáles son las perspectivas de la luca, qué hacer y cómo avanzar. Desde Colectivos Unidos nos permitimos presentar respetuosamente las siguientes ideas para que sean tenidas en cuenta por la multitudinaria vanguardia que está al frente de la lucha y a los millones de colombianos y colombianas que se han volcado a las calles a paralizar y trancar el país.

El paro sigue. Hay que derrotar el paquetazo antipopular y sacar a Duque

Es innegable que la derrota de la Reforma Tributaria fue eje principal de la plataforma de lucha que movilizó al pueblo colombiano. Aún no se ha logrado enterrar totalmente esa iniciativa, pero también es cierto que se hace obligatorio ampliar la plataforma, incorporando la tarea de derrotar el conjunto del paquetazo antipopular hundiendo las iniciativas de reforma a la salud, laboral, pensional y además que caigan todos los decretos impuestos durante la pandemia.

En segundo lugar, hay que oficializar la consigna Fuera Duque como lo han planteado con notable claridad los dirigentes de la Minga del Suroccidente, el Comité de Luchadores y promotores del Paro en Cali y últimamente adoptada por el Comité Nacional de Paro. Hay que hacer eco y justicia a esta petición que desde los bloqueos y en las grandes movilizaciones se corea y se canta: Fuera Duque…Duque chao…Duque chao…Duque chao…

No es una tarea conspirativa. Se trata de estar convencidos y comprometidos con este objetivo, porque no se puede permitir que siga siendo presidente de la nación un personaje que además de hacer oídos sordos a los reclamos populares, es el títere de un criminal asesino que ordena masacrar y cobrarse con sangre su odio a la población. La presidencia de la república no puede estar en manos de un asesino.

Debe quedar muy en claro que la perspectiva que se abre es hacia la conquista de un gobierno que definitivamente resuelva las más apremiantes necesidades y aspiraciones democráticas del pueblo colombiano, un gobierno totalmente distinto del actual y de todos los que le han precedido. Un gobierno de los que han soportado en carne propia años eternos de humillación y de martirio.

Paro nacional indefinido y Minga nacional para masificar la movilización y defender el paro

Ya son millones de personas quienes salen a las calles o desde sus casas ondean las banderas y se niegan a ir a trabajar, en clara expresión de su simpatía con el movimiento y sus objetivos. Pero se requiere mucho más, es imprescindible masificar la protesta y fortalecer los mecanismos de defensa frente a los criminales cuerpos represivos del Estado.

La mejor forma de amplificar el movimiento y defender a la vanguardia luchadora será convergiendo en un solo movimiento el Paro Nacional Indefinido con la Minga Nacional de las comunidades indígenas, afros y campesinas. Que se extiendan por todo el país las movilizaciones y la Minga, así como los bloqueos para poder contener a los asesinos, proteger a los luchadores y facilitar la movilización masiva de la población.

Trabajadores con sus organizaciones sindicales a parar la producción 

La clase trabajadora viene participando del levantamiento en forma individual, mediante el ausentismo laboral pero desconectada de sus organizaciones sindicales. Es urgente que los dirigentes sindicales convoquen a sus afiliados para que se hagan presentes en las puertas de las empresas y de las oficinas, para realizar asambleas y acordar democráticamente el bloqueo y la parálisis de la producción.

Esas deben ser las orientaciones que deben impulsarse entre los afiliados a las centrales sindicales y la Fecode que congregan a más de un millón de afiliados. Sólo así la clase trabajadora podrá cumplir un papel de vanguardia junto a sus aliados naturales, los campesinos, las comunidades indígenas y afros y los sectores populares.

Asambleas populares en barrios, sitios de bloqueo, de trabajo y estudio

Este gran movimiento popular requiere espacios democráticos para evaluar, discutir y acordar los pasos a seguir. Se deben generalizar las asambleas poopulares que se vienen desarrollando en los lugares que se han convertido en puntos de concentración, en los sitios donde se desarrollan los bloqueos y en los barrios.

Dichas asambleas no sólo cumplen el papel de ser espacios para la reflexión y la toma de decisiones, sino también como lugar para que se consoliden como dirigentes todas aquellas personas que cumplen un papel protagónico y motivador de la lucha y la movilización.

Se necesita con urgencia una nueva dirección política y social surgida de la lucha, que sea combativa, democrática, independiente, autónoma y guiada por la defensa de los intereses y objetivos del pueblo movilizado. Estamos ante la gran oportunidad de superar a esos anquilosados dirigentes de la mayoría de las organizaciones sociales que tienen como norte la concertación y la traición, para reemplazarlos por los nuevos que están surgiendo en esta lucha.

Corredores humanitarios para el abastecimiento

El país está trancado en la mayoría de sus vías, como correctamente lo ha decidido la población en lucha y los gremios de transportadores. Obviamente esta decisión hay que flexibilizarla en casos especiales garantizando corredores humanitarios  definidos y controlados por quienes están en los sitios de bloqueo, de tal forma que se facilite el paso a vehículos con insumos médicos, traslado de pacientes y con alimentos perecederos con dirección exclusiva hacia las tiendas de los barrios para que la población se provea de los productos básicos y no esté con la preocupación diario de cómo conseguir lo básico para la alimentación.

El control de los peajes también debe ser tarea urgente, para garantizar el paso libre de los vehículos con productos básicos de la dieta alimentaria nacional. Del mismo modo, para evitar la especulación con los precios de los productos, las asambleas de barrio deben tomar la decisión de clausurar aquellos sitios donde se expendan los productos por encima de su valor normal. Es más, se debe propender por la rebaja del precio de los mismos teniendo en cuenta que no están pagando el valor de los peajes.
Comisiones de taxistas y motoristas de transporte informal deben apostarse en las estaciones de servicio para garantizar que a los vehículos no se le despache más de 5 galones, para asegurar combustible para todas y todos.

Estos son los aportes que los activistas de Colectivos Unidos le proponemos a este vigoroso movimiento popular que hoy paraliza el país reclamando sus derechos.

Bogotá, 4 de mayo de 2021

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