Colas para comprar

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Por: Miguel Angel Hernandez*

Dos estudios recientes sobre la pobreza en Venezuela desmienten el discurso del gobierno. El Panorama Social de América Latina de la Cepal y la Encuesta sobre Condiciones de Vida Venezuela 2014, elaborada entre abril y septiembre de 2014 por la UCV, la Ucab y la Universidad Simón Bolívar, ponen al descubierto la realidad social venezolana, más allá de la propaganda oficial.

El primer estudio, elaborado con datos oficiales venezolanos, asegura que la tasa de pobreza en nuestro país se incrementó entre 2012 y 2013 en 6,7%, pasando de 25,4% a 32,1%. Mientras que la pobreza extrema aumentó en 2,7%, pasando de 7,1% a 9,8% en dicho período.

De acuerdo al informe de la Cepal, en Venezuela había en el 2013 un total aproximado de 10 millones de personas en estado de pobreza.

La Encuesta sobre Condiciones de Vida Venezuela 2014, se llevó a cabo utilizando la misma metodología empleada por la antigua OCEI, hoy Instituto Nacional de Estadística (INE), en 1998, cuando se hizo la última muestra pública de pobreza por hogares en el país. El estudio realizado por las universidades venezolanas, midió la pobreza según el ingreso.

De acuerdo a la investigación 48% de los hogares se encuentran en pobreza en relación con el ingreso. Esto significa que 3.500.000 hogares no pueden satisfacer las necesidades básicas. De acuerdo a esto, en la actualidad el número de personas en estado de pobreza estaría por los 14 millones.

La situación de pobreza en el país se habría agravado debido al deterioro brutal de los salarios, consecuencia de la inflación, la cual se ha acelerado en los últimos años, haciendo que los trabajadores y el pueblo tengan un salario real destruido, incapaz de hacer frente a los elevados precios de los artículos de consumo masivo.

El pasado año la inflación en nuestro país fue la más alta del continente, llegando a 63%. Esto impacta negativamente entre los trabajadores, especialmente a los sectores de salarios más bajos, que destinan la mayor parte de los gastos a la adquisición de alimentos. Es decir, que en términos reales, la inflación es más elevada para los sectores de menores ingresos.

Por otra parte, el estudio plantea que actualmente las Misiones no tienen un impacto masivo en la población, además de beneficiar a una gran cantidad de personas no pobres, y un porcentaje muy bajo de pobres extremos.

A diferencia de lo que dice el discurso gubernamental, las Misiones han ido retrocediendo en su impacto y hoy llegan a muy pocas personas. Las más importantes que son la Misión Alimentación y Barrio Adentro, sólo benefician a 1 millón 900 mil personas en el caso de la primera, y a un millón setecientos mil la segunda.

Pobreza y expectativas frustradas

Hace 15 años, el ascenso de Chávez al poder generó grandes expectativas en el pueblo y los trabajadores venezolanos. El nuevo gobierno se erigía sobre la profunda crisis del Pacto de Punto Fijo, mientras sus partidos fundamentales, AD y Copei, y todo el régimen político sostenido por la jugosa renta petrolera, naufragaba en medio de una corrupción galopante, miseria creciente, represión y entrega del país a los intereses del imperialismo y las transnacionales.

Hoy esas esperanzas se ven frustradas. La pobreza sigue aumentando. Los salarios están por el suelo, mientras el pueblo pasa por grandes penurias causadas por el desabastecimiento, las largas colas y el peregrinar por distintos supermercados para completar el magro mercado. Cuando al fin se consiguen los alimentos y los productos de consumo masivo, hay que pagar un ojo de la cara. La salud es una calamidad total. Los medicamentos no se consiguen. Barrio Adentro, que tuvo un impacto positivo en un primer momento, hoy está sumido en la desidia, médicos con bajos salarios y sin posibilidad de organizarse sindicalmente, mientras que la situación de los hospitales es miserable.

Este panorama de pobreza en incremento que reflejan ambos documentos, no hace sino poner en evidencia que este modelo económico y político de colaboración de clases, de empresas mixtas con transnacionales en el sector petrolero, de empresas compradas por el Estado que se encuentran por el suelo, no es respuesta a los graves problemas de pobreza y desigualdad que padecen millones de venezolanos.

Un gobierno que ha beneficiado a empresarios y transnacionales

A partir de la derrota del paro petrolero en el 2002, la implementación de las Misiones tuvo un impacto positivo en el conjunto de la población. Esta situación, no obstante, se ha disipado, y hoy los grandes beneficiarios de las políticas gubernamentales son boliburgueses enriquecidos a la sombra de la renta petrolera, transnacionales, banqueros e importadores. Funcionarios gubernamentales y empresarios de maletín han visto abultar sus cuentas bancarias gracias a importaciones fraudulentas, a través de dólares preferenciales otorgados por Cadivi. De acuerdo a cifras del Centro Internacional Miranda, ligado al propio gobierno, la fuga de capitales en los últimos 15 años asciende a la astronómica cifra de 260 mil millones de dólares. Recientemente se ha revelado que más de 14 millardos de dólares de origen venezolano están en el banco suizo HSBC. Pero ni uno solo de los ladrones de cuello blanco está en la cárcel. Ninguna investigación está abierta. La impunidad campea en el falso socialismo del siglo XXI. Mientras tanto nuestra industria petrolera se cae a pedazos, agobiada por una deuda de mas de 46 mil millones de dolares.

En este contexto de crisis económica y social, los partidos agrupados en la MUD intentan aprovechar el desgaste del gobierno y el descontento popular, para presentarse como alternativa. No obstante, estos partidos son los mismos que gobernaron en el pasado puntofijista y llevaron al país al desastre, y que actualmente gobiernan ciudades y estados con desastrosos resultados. En realidad, no son alternativa para el pueblo trabajador.

¿Cómo salir de esta crisis?

Es posible salir de este atolladero en que la mayoría del pueblo se encuentra. Es posible que las colas desaparezcan. Es posible tener buenos salarios y acceso a los alimentos y otros productos necesarios para la vida cotidiana de las familias. Venezuela tiene los recursos y una población trabajadora que lepuede permitiri contar con salud de calidad, medicamentos para todos, educación pública y gratuita. Nuestro país obtiene anualmente entre 90 mil y 120 mil millones de dólares, solo por concepto de factura petrolera. Pocos países en el mundo cuentan con esta inmensa cantidad de recursos. Solo los trabajadores, los que producimos esa riqueza con nuestra labor diaria, estamos en condiciones de ofrecerles a los campesinos, a los jóvenes y al conjunto del pueblo oprimido una salida a la grave crisis que atravesamos.

Pero para ello debemos movilizarnos y enfrentar en la calle el ajuste que el gobierno aplica en acuerdo con los empresarios. Ya los trabajadores de Carabobo marcan el camino, marchando este miércoles en Valencia y llamando a un encuentro regional de trabajadores a realizarse el próximo 7 de marzo.

Es necesario convocar a un gran encuentro obrero y popular que discuta un Plan Económico y Social Alternativo, que exija un aumento general de salarios, partiendo de un aumento de 150% al salario mínimo, para igualarlo a la canasta básica oficial, que es de Bs. 14.000, aproximadamente; que se ajuste cada 3 meses de acuerdo a la inflación; eliminación del IVA, reenganche de los despedidos, respeto a los contratos colectivos; altos impuestos para los empresarios y transnacionales; confiscación de bienes a los que desfalcaron al país con importaciones fraudulentas, repatriación de los fondos venezolanos en la banca suiza; no pagar la deuda externa; nacionalización de la banca; inversión en las empresas básicas. Todo en el marco de pelear porque la industria petrolera sea 100% estatal, sin empresas mixtas ni transnacionales.

Los recursos que se obtengan a través del petróleo, así como por impuestos a los patronos, los bienes confiscados a los boliburgueses y empresas de maletín, lo ahorrado por el no pago de la deuda externa, y por concepto del rescate de las empresas básicas y la producción agraria, serían la base para comenzar a salir de la crisis y darle respuesta a los graves problemas que atraviesa el pueblo trabajador. No obstante, la solución definitiva a todas estas lacras generadas por el capitalismo solo será posible cuando los trabajadores junto al pueblo seamos gobierno, en la perspectiva de la lucha por el verdadero socialismo con democracia de los trabajadores.

*Secretario general del Partido Socialismo y Libertad

@UcvMiguelangel

miguelaha2014@yahoo.com

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