Mientras las autoridades cubren las calles de La Pastora con pintura, crecen las montañas de basura

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Por Prensa Consejo Comunal Madre Tierra

No sólo de pintura vive el hombre…

La parroquia La Pastora, al igual que la mayoría de las parroquias populares del municipio Libertador, se va hundiendo, día tras día, bajo el peso de toneladas de basura, ante la indiferencia de la autoridades parroquiales y municipales, más preocupadas por cumplir con el « Plan Caracas Patriota, Bella y Segura » y por desplegar toda su batería de propaganda electoral, que por brindarle un mínimo de bienestar a las y los parroquianos. Vemos con angustia como, ante la total ineficiencia del servicio de aseo urbano (que, sin embargo, todos los ciudadanos y ciudadanas seguimos pagando mensualmente), se van formando regularmente nuevos focos de acumulación de basura en lugares que ya los mismos vecinos y vecinas habían erradicado.

Como lo hemos dicho, esta realidad aparece aún mas indignante cuando se produce precisamente en un momento estelar del circo electoral: mientras el gobierno manda a maquillar algunas fachadas de casas en algunas calles principales (mientras que debería responder por el fracasado y multimillonario plan patrimonial de restauración integral del casco central de La Pastora, aprobado en 2007) y mientras parapetea las calles y manda a hacer murales en casi cada esquina, en honor a los 200 años de la Batalla de Carabobo, el servicio de aseo urbano pasa de forma totalmente irregular e, incluso, deja de pasar por muchas calles.

Lo mismo sucede con los demás servicios: el agua le llega a los vecinos y vecinas una vez a la cuaresma, así como el gas, y el servicio de CANTV es caótico. ¿Será que algún día saldremos de esta forma tan populista y retrograda de hacer política? ¿Será que los políticos de turno, en Venezuela, van a seguir considerando al ciudadano únicamente como un potencial elector? ¿Será que, algún día, nuestros gobernantes van a asumir por fin la tarea para la que fueron electos, es decir servirle a la comunidad y administrar los bienes públicos? La esperanza es lo último que se pierde…

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