Se realizó en La Pastora conversatorio sobre las elecciones parlamentarias en el marco de la crisis social y sanitaria

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Por LaClase.info

Caracas, 9 de septiembre de 2020._ Convocados por el colectivo Toromayma, durante dos jornadas de conversación el sábado 29 de agosto y el lunes 7 de septiembre de 2020, se reunieron vecinos y vecinas de las parroquias La Pastora, San José, Catia, La Candelaria y San Juan, para discutir sobre la situación del pueblo venezolano en el marco electoral. Entre los participantes estaban representantes de Sirtrasalud Distrito Capital, de Tercer Camino, Vanguardia Popular y del Partido Socialismo y Libertad (PSL).

Durante la primera jornada, cada participante expresó su visión de la coyuntura actual que le da contexto a esta convocatoria electoral, coincidiendo a grandes rasgos en que vivimos una profunda crisis social sin precedentes que empuja al pueblo trabajador, sectores populares, pueblos indígenas, jóvenes y mujeres a una situación de hambruna y pobreza generalizada (más del 90 %), agravada por una profunda crisis sanitaria producto del contagio por covid 19, en medio de la ausencia de los servicios básicos más elementales como el agua potable, la electricidad y el gas doméstico, gasolina, transporte público, entre otros elementos que configuran una creciente precarización y pauperización de las condiciones de vida del pueblo llano.

Todo esto consecuencia de un gobierno dictatorial y hambreador que ha impuesto un paquetazo antiobrero y antipopular con el cual ha destrozado el salario y las pensiones, así como ha atentado contra históricas reivindicaciones sindicales, sometiendo a la población trabajadora a condiciones de semiesclavitud y a los sectores populares, a condiciones de mayor precarización, con la destrucción del aparato productivo, corrupción desmedida e hiperinflación galopante. Esta situación de crisis golpea muy particularmente a la mujer venezolana que tradicionalmente es invisibilizada en labores de cuidadora, recae casi exclusivamente sobre ella y con más dificultad el peso de la crianza y educación de los hijos, así como la violencia y el maltrato silenciado tras condiciones de confinamiento e impunidad.

Todo esto en medio del evidente déficit democrático y la crisis sanitaria, acrecentada por la pandemia por el Covid-19, que las autoridades han sabido aprovechar para imponer mayor control social, reforzado por un acelerado proceso de militarización de la sociedad, condiciones que conducen a una situación de descomposición social y de atraso en lo político. El abuso de poder y la represión se convierten en la norma.

El pésimo manejo de la economía por parte del gobierno, el robo monumental a la nación, la corrupción y la gigantesca fuga de capitales se ponen en evidencia cuando se agudiza el desplome de los precios del petróleo, toda esta situación alarmante de nuestro país implica un terrible atraso a todo nivel, especialmente a nivel educativo y  de salud, lo que produce un gran decaimiento en la población. Decaimiento que se agudiza tras la derrota de los planes aventureros de la oposición de derecha, amenazas de intervención militar, golpe de Estado y negociación de espaldas a la gente, cuando en el 2017 se gritaba en las calles masivamente: Fuera Maduro.

Ante este panorama opresivo el gobierno en su afán por perpetuarse en el poder y tener el aval internacional, para continuar con el saqueo minero y petrolero, convoca a unas elecciones parlamentarias que no son más que un grosero fraude que responde a la necesidad de relegitimarse.

Por su parte cada participante coincidió en reconocer que el descontento generalizado se está manifestando en el desinterés por el tema electoral, la gente sabiamente no ve posibilidad de que en medio de estas elecciones amañadas desde su génesis, exista algún avance en el restablecimiento de los derechos y de mejoría de las condiciones de vida a partir de un proceso electoral.

Respondiendo a la motivación de la población venezolana y al descontento de los sectores populares y de la clase trabajadora, los participantes desde la diversidad de opiniones hicieron un llamado a abstenerse de votar el 6D para no reelegitimar el régimen de Maduro y un llamado a enarbolar un plan de luchas. Hay que seguir acompañando la movilización obrera y popular, a los sectores populares que están luchando en todo el país, todos los días por servicios y mejores condiciones de vida, para que la salida tenga que ver con los intereses de los sectores populares y de los trabajadores.

El descontento y el desinterés por el proceso electoral es generalizado, nadie en la calle le interesa ese proceso sabe de antemano que se trata de otro fraude y que allí no hay nada bueno que buscar. La gente de a pie dedica su tiempo a tratar de resolver cómo llevar comida y sustento a sus casas para mantener a sus familias. Es por eso que se hace urgente convocar a los sectores populares, sindicatos, gremios, a los jóvenes, a las mujeres para luchar y movilizarnos en la calle en torno a un plan de emergencia, por un salario mínimo igual a la canasta básica… y la vida digna y demás reivindicaciones laborales.

Hay que rechazar la forma como el gobierno ha venido llevando la pandemia, así como también exigir medidas concretas como el no pago de la deuda externa, la repatriación de los capitales fugados por la corrupción, no al gasto militar y policial, importación de alimentos y medicina, que las industrias básicas y petroleras sean 100% venezolanas de manera que eso pudiera ser palanca para el desarrollo de mejores condiciones de vida. Para que eso sea posible hay que imponerlo con la movilización popular, en la perspectiva de avanzar a un gobierno de los trabajadores.

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